
Se llama Brody y nació con labio leporino. Pese a ello, su madre Sara Heller compartió momentos de felicidad como su hijo en las redes sociales sin pensar lo que supondría. Las fotos comenzaron a estar acompañadas por comentarios desagradables que se reían del pequeño, lo que afectó profundamente a la madre.
Sin embargo, en una noche donde Sara y su marido cenaban, recibieron un sobre. Dentro de él, un cheque junto a una nota que decía: “Para su maravilloso bebé”. Gracias a ese dinero, el bebé ha podido ser operado y ya se encuentra totalmente recuperado de la intervención. Una historia con final feliz.





