
El Cabildo anunció ayer la construcción de 600 nuevos nichos en el cementerio de Vilaflor, una cantidad que representa la mitad de su población actual. Las obras de ampliación del camposanto, una demanda planteada desde el Ayuntamiento chasnero desde hace años, incluye la construcción de un edificio destinado a velatorios, la creación de una zona de aparcamientos y la mejora de los accesos. Los trabajos, presupuestados en 80.000 euros, se ejecutarán en un plazo de cinco meses.
El vicepresidente primero del Cabildo y consejero de Cooperación Municipal, Vivienda y Aguas, Aurelio Abreu, explicó que con estas obras “se mantendrá este equipamiento en las correctas condiciones de seguridad y salubridad, tal como establece la normativa actual, y permitirá atender la demanda de servicios que solicitan los vecinos”.
Una prioridad
Por su parte, la alcaldesa de Vilaflor, Agustina Beltrán, destacó ayer, en declaraciones a este periódico, “la apuesta del Ayuntamiento por cumplir la ley de Sanidad Mortuoria, con la construcción de dos criptas, una ermita, baños, cocina, aparcamientos para mejorar la accesibilidad y los servicios correspondientes que contempla la nueva normativa”.
La regidora recordó que desde el inicio de su mandato, hace casi dos años, la ampliación y mejora del cementerio ha sido una prioridad. En ese sentido, la falta de nichos y el alto porcentaje de población con una edad avanzada en el municipio aconsejaban una acción inmediata para evitar problemas mayores. La ampliación prevista se encuentra en una parcela de más de 7.000 metros cuadrados, que incluye el cementerio actual, sobre la que se acometerá una ampliación de 1.200 metros cuadrados y la zona de aparcamientos. Además de los 600 nichos, se construirá un edificio de 200 metros cuadrados destinado a velatorio con sala de culto, dos criptas con offices y aseos públicos.
En la información facilitada por el Cabildo se indica que la urbanización de la parcela se realizará en el espacio situado entre el límite de afección de la carretera TF-51 y el cementerio, y resolverá el problema del aparcamiento y de los accesos independientes.
El actual cementerio de Vilaflor, que ya ha experimentado varias ampliaciones, alberga, además de los nichos, dos edificaciones con usos de cripta y cuarto de autopsias.




