Tribuna

Clavijo enseña la zanahoria

Coalición Canaria siempre le ha dado buen resultado zarandear una zanahoria delante de las narices de sus adversarios políticos, para primero hacerse con el Gobierno Regional y luego mantenerse en él independientemente de los resultados electorales

Coalición Canaria siempre le ha dado buen resultado zarandear una zanahoria delante de las narices de sus adversarios políticos, para primero hacerse con el Gobierno Regional y luego mantenerse en él independientemente de los resultados electorales, del desgaste en una gestión más que cuestionada y de la propia descomposición de los nacionalistas que en Gran Canaria no terminan de levantar cabeza, porque Román Rodríguez tiene en esa isla una zanahoria más grande que la de Fernando Clavijo.

Clavijo ya sacó la zanahoria a principios de esta legislatura para atraer a los socialistas al huerto de un pacto en el que lidiaron con las peores tareas, hasta que los resultados electorales del país le obligaron a cambiar la estrategia. En ese punto, escondió la zanahoria y puso dos cubos llenos de agua delante del PSOE que, como el asno de Buridán, acabó muerto de sed sin decidir si continuaba en el Gobierno o presentaba una moción de censura… Y así sigue.

Ya les dije al principio que los de Nueva Canarias tienen una zanahoria más grande que entusiasmó al mismísimo Mariano Rajoy, que andaba como loco buscando una mayoría que aprobara sus presupuestos y redujo el voto de Ana Oramas a la categoría de colinabo (un cruce entre el repollo y el nabo) para disgusto de Fernando Clavijo que veía peligrar su cómodo gobierno en minoría con otro burro metido en el huerto.

Así que, ni corto ni perezoso, Clavijo colocó de nuevo su zanahoria delante de los chicos del PP en Canarias con la sólida estrategia de quién se va a resistir a tener un carguito, un sueldito y un coche oficial. Me consta que ya hay muchos a los que se le está haciendo la boca agua y otros que han empezado a descorchar miel de palma, dispuestos a cantar las alabanzas del presidente, de su Ley del Suelo, de sus milagros sanitarios, del futuro pleno empleo y además en inglés.

Si el PP muerde la zanahoria de Clavijo y entra en el Gobierno, ¿qué va a pasar en otras instituciones? Para empezar, Carlos Alonso estaría encantado de que entrasen en el Cabildo de Tenerife -siempre que le quiten antes a Manuel Domínguez como ya hicieron con Cristina Tavío en Santa Cruz- y continuar jugando con los socialistas al amigo invisible. ¿Y qué ocurriría en el Ayuntamiento de La Laguna?, porque claro, ya los de Coalición Canaria habían pedido mi cabeza. Pues que ahora mismo el alcalde está gobernando gracias al apoyo del Partido Popular. Lo de La Laguna parece una broma de mal gusto.

Aunque Asier Antona ha dicho que quiere comerse la zanahoria entera y dejarle a Clavijo poco más de las hojas, no parece que el presidente vaya a darle tanto. Lo suyo es entretenerlo, aparentar que quiere meterlo en el Gobierno pero dándole menos de lo que pide, procurarse la alianza con Casimiro Curbelo, darle con la zanahoria en las narices a Nueva Canarias y, cuando estemos a punto de iniciar un nuevo proceso electoral, quitarle la zanahoria, las cebollas y los berros a los chicos del PP -con ésta sería la tercera vez-, prorrogar los presupuestos en caso de que sea necesario y a intentar ganar las próximas elecciones con la zanahoria intacta.

Ah, me olvidaba de algunos del PSOE, que siguen ahí mirando los dos cubos de agua y muriéndose de sed. Espero que en las primarias del PSOE se coja fundamento, y opten por mandar a Coalición Canaria / ATI a la oposición.

*Cabeza de lista del PSOE
de La Laguna y concejal