Saben los socialistas, y especialmente las militantes o simpatizantes que llevan años peleando para cambiar las cosas, que solo cabe expulsarlo del grupo municipal y del partido. Saben las concejalas que cualquier decisión que no pase por romper políticamente con él, negándole el pan y la sal, sería interpretado en la calle como una excusa humillante, paños calientes. Saben quienes conociendo el mensaje optaron por dejarlo estar que su silencio los retrata. Sabe el alcalde que mantener en sus responsabilidades al concejal no se sostiene. Sabe Ángel Víctor Torres que suspenderlo de militancia es un paso tan reglado como insuficiente; además, sabe el secretario general que la mala sombra de Zebenzuí González lo acompañará tantos días como tarde en expulsarlo. Sabe Pedro Sánchez que mantener al concejal, ahora que ha trascendido al resto del país, deja al PSOE desautorizado para indignarse ante actitudes similares, que le rescatarán una y otra vez al concejal indultado. Eventuales o no, saben las trabajadoras del Ayuntamiento que el concejal las ha insultado tan pública como innoblemente. Saben en las filas socialistas que si no lo expulsan suyo será también el lamparón del concejal. Saben los laguneros que el recurso del concejal refugiándose en la broma o el contexto es un escupitajo a la inteligencia de los vecinos. Yo a follar con empleadas que enchufo en el ayuntamiento, escribió. Sabe el concejal que debe dimitir y entregar el acta. Sabe Zebenzuí González que encadenarse a su silla ensancha todavía más la mancha que lo acompañará profesional y personalmente de por vida. Saben los socialistas, las concejalas, el alcalde, Ángel Víctor Torres, Pedro Sánchez, las trabajadores, los vecinos y el concejal, todos, absolutamente todos, que su desaparición reabre la posibilidad de una crisis de gobierno en el Ayuntamiento. Sí, así es. Esa consecuencia es real, está ahí, para qué silenciarlo; ahora bien, ¿serán capaces las socialistas canarias de mantener con respiración asistida al concejal?, ¿pagarán ese precio para evitar ese escenario? Si es así, eso también debe saberse; que se sepa.
Saben los socialistas
Saben los socialistas, y especialmente las militantes o simpatizantes que llevan años peleando para cambiar las cosas, que solo cabe expulsarlo del grupo municipal y del partido
