
A buen seguro que a los aficionados de CD Mensajero y de la SD Tenisca, los nombres de Jesús Pérez Vargas Suso, y de Blas Ramón Almenara no le suenan a chino. Ambos jugadores representan una parte importante en la historia de ambas entidades palmeras. Suso, el eterno capitán mensajerista, militó 33 años en el club del Barranco de Los Dolores, mientras Blas Ramón permaneció 15 temporadas como merengue, permutando su pasión por el fútbol, con los estudios de medicina en la Universidad de La Laguna.
Este domingo se vuelven a ver las caras, el CD Mensajero y la SD Tenisca en el Silvestre Carrillo, a partir de las 12.00 horas. Ambos, futbolistas históricos, recuerdan esos derbis de antaño.
“Aquellos eran más atractivos y pasionales que los de ahora. Se vivía un gran ambiente de fútbol. Dos horas antes de comenzar el partido el campo ya estaba lleno”, recuerda Suso.
Mientras, Blas Ramón Almenara asegura que, “eran partidos trascendentes para los dos clubes. Al principio de la temporada se marcaban en rojo en el calendario, porque eran choques muy disputados, preciosos de jugar. Eran partidos duros, intensos, y con dos aficiones volcadas con sus equipos.
Ambos protagonistas coinciden que en este tipo de partidos, lo de menos es el momento actual de cada uno, y lo que dice la clasificación. “En los derbis no hay favoritos. Lo más importante es como estén los jugadores, y la motivación que tengan. Nada tiene que ver que estés arriba o abajo en la tabla”, afirma el excapitán mensajerista.
Por su parte, el exjugador del Tenisca tampoco ve al CD Mensajero como favorito para este derbi. “La experiencia que tengo cuando jugaba esta clase de partidos es que aunque vaya uno de favorito, el que teóricamente va de víctima, luego se crece. No se suele reflejar en el terreno de juego la posible superioridad que indica la clasificación. Ojalá el domingo el Tenisca haga un buen partido, que gane, o que al menos no pierda”.
Ambos exfutbolistas tienen muchísimas anécdotas que vivieron en primera persona en los numerosos derbis que disputaron, aunque cada uno retiene en su memoria un momento especial. Blas Ramón Almenara tiene el honor de ser el primer jugador que marcó en el primer derbi que se jugó en el Silvestre Carrillo. “El primer derbi que jugamos en el Silvestre Carrillo, que era de tierra, marqué el gol del Tenisca, y luego empató para el Mensajero, José Eduardo. Recuerdo que nuestro entrenador era Rosendo Hernández, y el de ellos Francisco Duque. Dos grandes entrenadores, ya fallecidos, nacidos en La Palma”.
Por último, Jesús Pérez Vargas Suso, se queda con una tanda de penaltis contra su eterno rival. “En Bajamar con 16 años tuve que lanzar una pena máxima, que si la fallaba quedábamos eliminados, porqué ya se habían lanzado los cinco primeros. Fui convencido a lanzarlo, y lo marqué. Luego el siguiente lo falló el Tenisca, nosotros volvimos a marcar, y los eliminamos”.





