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El abogado de Trump admite que pagó a la actriz porno a la que se relaciona con el presidente

Constantes contradicciones en la Casa Blanca evidencian el 'terremoto' que ha supuesto la llegada del millonario neoyorquino a Washington
EUROPA PRESS

Michael Cohen, abogado personal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha admitido el martes que pagó ‘de su bolsillo’ 130.000 dólares a la actriz porno Stormy Daniels, de quien se dice que tuvo una aventura con el magnate.

Aunque el letrado aún no ha explicado por qué ha pagado a Daniels, sí ha tratado de desvincular a la organización Trump y a la campaña electoral del presidente. Es la primera vez que el entorno del excéntrico millonario admite un desembolso económico después de las informaciones que en este sentido publicó el mes pasado ‘The Wall Street Journal’.

A través de un comunicado remitido el martes el diario ‘The New York Times’, Cohen ha dicho que “ni la organización Trump ni la campaña de Trump participaron en la transacción con la señora Stephanie Clifford (Stormy Daniels), y que tampoco me reembolsaron el pago directa o indirectamente”.

A juicio del abogado del presidente, “el pago fue legal y no fue una contribución de campaña ni un gasto de campaña de nadie”. Para él se trata de una “transacción privada” aunque resulte extraño que el asesor legal del mandatario haya pagado porque sí y sin razón aparente a una mujer cuyas declaraciones podían complicar personal y políticamente a Trump.

Aún queda por esclarecer si el millonario conocía que Cohen realizó el pago, la razón del por qué y si se han efectuado desembolsos similares a otras personas a lo largo de estos años, porque el abogado se negó a responder a estas cuestiones.

Cohen dijo con anterioridad que el presidente había negado haber tenido una aventura amorosa con la actriz. Ella ha mantenido que la relación tuvo lugar poco después de que la esposa de Trump, Melania, diera a luz al hijo de la pareja, Barron.

Según los informes, el pago del ‘bolsillo’ de Cohen se produjo unas semanas antes del día de las elecciones, casi al mismo tiempo de la famosa cinta de audio en la que el entonces candidato republicano alardeaba de agarrar a las mujeres por sus órganos sexuales sin su consentimiento.

La actriz porno, en declaraciones posteriores no ha negado la aventura, pero en una declaración publicada en enero por Cohen en su nombre negó tal relación. No obstante, en entrevistas que ha efectuado, ella se ha negado a responder directamente a estas preguntas.

‘Stormy Daniels’ es una de las dos mujeres que han afirmado haber mantenido relaciones con Trump pero que han mantenido el silencio gracias, supuestamente, a acuerdos comerciales legales, según explica ‘The New York Times’. La otras de estas mujeres es Karen McDougal, una ex modelo de Playboy.

Entonces, la Casa Blanca negó la historia de McDougal, así como cualquier transacción económica a cambio de silencio.

‘LÍO’ PERMANENTE EN LA CASA BLANCA

El asunto de las relaciones personales del magnate no es el único conflicto en Washington, que vive en permanente agitación desde que Trump se convirtiera en su inquilino.

De hecho, el martes se supo también que la Casa Blanca mantuvo en su puesto al ex asesor Robert Porter, que tuvo que dimitir por acusaciones de violencia doméstica, a pesar de haber recibo un informe del FBI sobre el historial de malos tratos que arrastraba el secretario de Personal del Ala Oeste.

Las contradicciones en las declaraciones de cómo se ha manejado este asunto han avivado aún más el escándalo. La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo que la verificación de antecedentes de Porter estaba todavía en curso cuando salieron a la luz las acusaciones de sus dos ex esposas.
Sin embargo, el director del FBI, Christopher Wray, ha dicho el martes que la Casa Blanca recibió los informes con bastante anterioridad, lo que contradice claramente las palabras de Sanders.

Según dos personas con conocimiento del asunto, el FBI proporcionó a la Casa Blanca en julio un resumen de las acusaciones de abuso conyugal que pesaban sobre Porter y que en noviembre, la agencia dio más información adicional sobre las denuncias.

Con estos testimonios y las manifestaciones de Wray se deduce que a Porter se le permitió mantener su influyente puesto en el Ala Oeste, e incluso se le otorgó una autorización de seguridad interina a pesar de las graves acusaciones que pesaban en su contra.

Tres funcionarios confirmaron el martes al prestigioso diario local que la práctica de conceder autorizaciones de seguridad internas a los nuevos empleados de la Casa Blanca fue detenida por el jefe de personal de Trump el pasado otoño y que las nuevas contrataciones tendrían que obtener autorizaciones completas.

Para ahondar aún más en el ‘lío’ que hay en la casa Blanca, el jefe de presupuesto, Mick Mulvaney, ha admitido el martes que, si fuera parte del Congreso, no daría su visto bueno a las cuentas enviadas por el Gobierno de Donald Trump para el próximo año fiscal. Cuentas, que en principio habrían sido supervisadas por él, y que contienen importantes recortes, aunque la partida de Defensa aumenta y hay dinero para el polémico muro en la frontera con México.

Mulvaney ha comparecido en el Senado para defender el presupuesto de 4,4 billones de dólares presentado el pasado lunes, aunque se ha boicoteado a sí mismo al ser preguntado sobre si apoyaría este borrador de seguir siendo legislador. “Probablemente, encontraría demasiados defectos como para votar en contra”, ha contestado.

La sincera respuesta de Mulvaney refleja el giro que ha dado, no solo él, otrora uno de los congresistas más duros con el déficit presupuestario, sino del Partido Republicano que con Trump a los mandos ha abandonado su conservadurismo fiscal.

Interrogada sobre las declaraciones de Mulvaney, la portavoz de la Oficina de Gestión Presupuesto (OMB), Meghan Burris, ha matizado que su jefe no se refería a las cuentas que él mismo ha elaborado, sino al acuerdo sobre gasto público alcanzado la semana pasada por republicanos y demócratas para evitar un nuevo cierre de Gobierno.

“Para ser claros, el director Mulvaney se estaba refiriendo al reciente acuerdo sobre el techo de gasto (…) Naturalmente, él votaría a favor del presupuesto del presidente para el año fiscal 2019”, ha sostenido Burris en declaraciones a la prensa.

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