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Este Tenerife enamora a sus aficionados

Con 13 de los últimos 15 puntos conquistados, tres victorias consecutivas y 14 tantos conseguidos en los últimos cinco compromisos, el CD Tenerife ha logrado volver a enamorar a sus aficionados

Enamorarse es, según la Real Academia de la Lengua, “excitar en alguien la pasión del amor”, “prendarse de amor de alguien” o “aficionarse a algo”. Con 13 de los últimos 15 puntos conquistados, tres victorias consecutivas y 14 tantos conseguidos en los últimos cinco compromisos, el CD Tenerife ha logrado, cuando pocos lo esperaban, volver a enamorar a sus aficionados. Las razones, más allá de los sentimientos, hay que encontrarlas en el cambio de dinámica que ha sabido imponer Joseba Etxeberria en el vestuario.

Todo ha cambiado en el entorno blanquiazul. Los 14.600 espectadores que acudieron el pasado viernes al Heliodoro Rodríguez López logrando que el recinto deportivo capitalino registrara la mejor entrada de la temporada coincidiendo con la visita a la Isla del Real Oviedo, son el mejor síntoma de esa reactivación.

Cuando los seguidores parecían más desencantados, vieron como la marcha de José Luis Martí traía a Tenerife, entre dudas debido a que el vasco no había entrenado en Segunda División, a Joseba Etxeberria. El de Elgóibar prefirió no marcarse objetivos, defender un discurso caracterizado por la cautela y comenzar a cambiar muchas de las cosas que se hacían anteriormente en el equipo. Impuso un control estricto en la dieta de sus futbolistas (son pesados todos los días) y estos están obligados a desayunar cada mañana juntos para, además de velar por su nutrición, hacer grupo.

Además, durante esos espacios de tiempo en los que están juntos, está terminantemente prohibido el uso de teléfonos móviles, como el propio entrenador desveló en Canarias Radio recientemente. “Si estamos juntos, estamos juntos”, indicó antes de reconocer que es de los técnicos a los que les gusta tener un trato cercano con sus jugadores.

El resultado es incontestable. Tal y como recordaba ayer la agencia EFE, Etxeberria firma la mejor racha en el fútbol profesional de un entrenador tinerfeñista en el Heliodoro Rodríguez López desde 2004.

Hay que remontarse a ese año para encontrar a Pepe Moré en el banquillo insular. Con él, gracias a los triunfos ante Elche (1-0), Ciudad de Murcia (1-0) y Terrasa (2-1), el Tenerife consiguió una racha que más tarde se vería truncada.

Cuando parecía que el equipo estaba condenado a mirar los puestos bajos de la clasificación, conquistar 13 de 15 tantos en juego ha refijado el objetivo.

El equipo ha logrado seguir siendo fiable en defensa pero, sobre todo, ha conseguido rentabilizar el excepcional talento ofensivo que atesora en sus filas. Con Samuele Longo, Juan Villar y Álex Mula a la cabeza, los de Etxeberria han sabido readaptar su juego para ser un equipo presionante que, desde que recupera el balón, se lanza con velocidad a la portería rival.
Juan Villar, con cinco goles, Samuele Longo (3) y Mula (3), han conseguido 11 de los últimos 14 goles blanquiazules, siendo aún más importantes las figuras de estos jugadores.
El trabajo de Alfonso Serrano en el mercado de invierno también fue fundamental. El director deportivo blanquiazul tuvo que justificar los 500.000 euros pagados al Fuenlabrada por Luis Milla. Sin experiencia en el fútbol profesional, el madrileño, desde el primer momento que llegó al Heliodoro, dispuso de minutos y se ha mostrado como un hombre capaz de abarcar mucho campo. Incansable y bregador, hoy pocos discuten que el fichaje de Milla fue acertado.

El otro nombre propio del mercado invernal fue Álex Mula. Llegado del Málaga CF y, pese a contar con otros ofrecimientos, prefirió la opción insular. Los dos goles que anotó contra el Oviedo fueron el mejor ejemplo de lo que puede llegar a ser capaz de hacer un futbolista que también ha sabido enamorar a la afición tinerfeñista. Siempre incisivo, Mula ha llegado para dar profundidad al ataque blanquiazul y lo está logrando.

Todo ello pese a los problemas de lesiones de Juan Villar. Un jugador que ya ha demostrado que marca distancias en Segunda División pero al que un calvario de problemas físicos parece estarlo acechando siempre. En esos últimos cinco partidos del CD Tenerife, el onubense ha sido el máximo goleador, con cinco dianas, a las que hay que sumar tres anteriores. Quién sabe qué habría pasado si Villar hubiera podido estar presente en más encuentros si las lesiones no lo hubieran castigado tanto.
Pero no solo es una cuestión de fichajes y nuevas caras. Alberto ha logrado pasar de tener un papel testimonial a otro protagonista. Capaz de sostener al equipo en defensa y sumarse al ataque, el majorero se ganó la confianza de Joseba Etxeberria desde el primer momento, sabiendo mantenerla pese a la gran competencia que existe en su posición. Acostumbrado a jugar también en defensa cada vez que se le ha pedido, Alberto es otra de las sorpresas que Exteberria trajo con su llegada atravesando, seguramente, uno de los mejores momentos de su carrera deportiva.

Recuperación

Alberto es otro ejemplo de la recuperación de jugadores por parte del nuevo técnico. Prácticamente con las mismas piezas con las que contaba José Luis Martí, con los retoques importantes antes citados, Joseba Etxeberria ha conseguido que sus jugadores sean más ambiciosos, que jueguen más lejos de su área, que busquen más la rival y que lo hagan de manera ordenada.
Arriba, con jugadores como Samuele Longo, el Tenerife es uno de los equipos más peligrosos de toda la Segunda División y es esa idea, la de que en unos hipotéticos play-offs nadie querría verse las caras con ellos, la que más presente está dentro del vestuario del Rodríguez López.

“Si lo logramos, nos haremos muy fuertes. Vamos recortando puntos a los equipos de arriba y así presionarlos para que cometan más errores”, admitía ayer Bryan Acosta.
Muchos comparan las sensaciones actuales a las vividas el curso pasado, en la última eliminatoria por el ascenso, ante el Getafe.