
No es un cuento que la nariz crezca con las mentiras. Está comprobado científicamente. “Los vasos sanguíneos se llenan y el apéndice se hincha”, teorizaron los doctores estadounidenses Alan Hirsch y Charles Wolf en la reunión anual de psiquiatría de 1999. Aunque ese ligero agrandamiento sea discreto, sus efectos son obvios: “La persona siente una picazón y se rasca”. La excitación sexual causa una reacción similar. También ahí, en ese órgano. La ciencia demuestra igualmente que a mucha gente le encanta compartir noticias falsas, que se propagan con mayor profusión que las verdaderas. Diferente intencionalidad impelen las bromas de este desinformativo. El Gobierno de Canarias ha sido abducido por entidades inteligentes. Fernando Clavijo preside las sesiones del Consejo en una nave espacial con rumbo desconocido. Los perros desaparecerán del escudo oficial de la Comunidad Autónoma cuando se apruebe la ley que veta los circos con animales. Varios jubilados sufren una conmoción colectiva al enrollarse en una pancarta por una subida de la tensión social. El PP y Podemos solicitan una comisión de investigación sobre los sondeos electorales. Lacoste elimina el cocodrilo y vende sus polos a precio de coste. Sanidad retira decenas de máquinas expendedoras de chucherías por una plaga de gusanitos. El banco del Vaticano emitirá una divisa de intercambio digital: la Cristomoneda. Pidió una consola y le mandaron un consolador. Salió ganando. Interrumpen la grabación de un vídeo porno por un paquete sospechoso. Trump confiesa que se va a la cama con Twitter. “Es el pájaro que más le motiva”, atestigua Melania. Desarrollan una cebolla transgénica que hace reír. Francisco apaga el papamóvil para predicar con el ejemplo. Última hora: el ministro del Futuro dimite antes de ser nombrado.
Los vasos sanguíneos se llenan y la nariz crece
No es un cuento que la nariz crezca con las mentiras. Está comprobado científicamente. “Los vasos sanguíneos se llenan y el apéndice se hincha”

