La encuesta del CIS lo que revela es que son todos unos matados. Todos los líderes suspenden: el lento, el chantajista, el terco y el coletas. Todos. No queda uno al que decirle que Dios lo guarde, como larga el mago. Este país o recupera el espíritu de la bendita Transición, y hace una segunda bendita Transición, o muere; yo lo tengo claro. En un país en el que priva la política nacional frente a la internacional todo se convierte en Venezuela. Es un país en el que se hace insoportable la convivencia, y más con los catalanes jodiendo la pavana. En lo de Cataluña, en dar por amortizado el 155, tiene razón Rivera: mientras el Estado no le meta mano a TV3 y a la Educación todo el esfuerzo habrá sido inútil. Lo que pasa es que Ciudadanos y su líder tienen tendencia al chantaje y eso, a la larga, mengua el bolso de los votos. Háganme caso, sean menos descarados en el cambio de cromos; lo digo como viejo periodista que sabe más que el diablo. La encuesta lo que refleja, y nadie lo ha dicho, es el hastío del personal, como diría Umbral. Un profundo hastío, más pertinaz que la sequía de Franco, ese hombre. Vuelvo a escribir de política, contagiado del ambiente, pero ya el domingo cambiaré el chip porque esto, la verdad, no hay quien lo aguante. Son demasiados acontecimientos internos y bobos, mientras en el mundo se libra la Tercera Guerra Mundial, gracias -entre otros- a Trump y al coreano gordo del norte y a otra gente como esa en general. En Estados Unidos sólo hablan del extranjero; en Corea del Norte no hablan de nada. Y en España, de nosotros mismos. ¿Cómo vamos a avanzar, desocupados lectores? Ay.
La encuesta
La encuesta del CIS lo que revela es que son todos unos matados
