
Simon Wright fue batería de la mítica banda de rock AC/DC entre 1983 y 1989. Mañana volverá a darle a las baquetas como invitado especial con el grupo tributo Riff/Raff en el Tenerife Magma de Costa Adeje, a las 20.30 horas. Un auténtico placer para los seguidores de la banda australiana.
-Usted entró en AC/DC tras responder a un anuncio en un periódico. Parece una historia que se cuenta y no se cree. ¿Cómo fue el proceso?
“Eso es correcto. Un amigo me mostró un anuncio en un periódico musical que decía: “Se busca batería. Si no golpeas duro no vengas”. Así que me presenté y la primera audición fue con el batería técnico. Me pidió que tocara tres canciones de Led Zeppelin, AC/DC y ZZ Top. Me dijo que había sido genial y que me llamarían. Tres horas después me devolvió la llamada y me pidió que volviera al día siguiente, pero le dije que no podía porque no tenía dinero y él me respondió que me subiera a un taxi y fuera, que él me lo pagaría. En todo ese tiempo yo no tenía ni idea de qué banda era la que buscaba batería. Pero cuando llegué al local de ensayo y vi varias maletas con el logo de AC/DC pintado en ellas, paré al batería técnico y le dije: “¡Estás bromeando, ¿no?!”. Él me sonrió y me dijo “no, amigo”. Así que ese día conocí a Angus, Malcolm y Cliff. Pensé que era gente muy informal, pero con los pies en la tierra, y tocamos cuatro o cinco canciones. Lo siguiente que ocurrió es que estaba dentro de la banda y mi vida cambió por completo”.
-Tuvo la ocasión de grabar tres álbumes con ellos en unos años un poco convulsos para la banda. ¿Cómo recuerda aquella época? ¿Hacían muchas locuras?
“Fue una época de locura. Era bastante joven, tenía 19 años, así que tuve que acostumbrarme a toda esta nueva vida y muchas giras por el mundo”.
-¿Qué opina de aquellos discos, Fly on The Wall, Blow Up Your Video y temas de Who Made Who que no gustaron mucho a la crítica?
“Disfruté haciendo los tres álbumes. Creo que suenan mejor a medida que envejecen y mucha gente me lo ha dicho también”.
-Usted llegó justo en un momento crítico en la banda. Venían de una época de éxito y atravesaron un bache desde 1983 a 1987. Para un músico como usted, ¿cómo se vive esa época de caída de ventas en una banda ya consolidada?
“Bueno, es difícil mantener ese nivel de ventas que obtuvimos con álbumes anteriores. Creo que una banda alcanza un pico y las cosas se ralentizan por una razón u otra. Todavía estábamos vendiendo shows en todo el mundo durante ese tiempo, así que seguíamos adelante”.

-¿Qué sensación le queda de aquellos años? ¿Fue una buena experiencia o una mala?
“Por supuesto que fueron grandes años. Aprendí muchísimo de la gente y fue un trabajo duro también, porque teníamos muchas giras. No me quejo y siempre estaré agradecido con Malcolm (RIP), Angus, Brian y Cliff, y todos los involucrados en la banda por darme la oportunidad de ir en el viaje de su vida”.
-Ahora disfruta tocando los grandes éxitos de AC/DC con Riff/Raff. ¿Qué le llevó a estar en una banda tributo de AC/DC? ¿Tenía ganas de rememorar sus momentos en el grupo?
“Bueno, yo no soy miembro de Riff Raff, soy su invitado especial. He participado en muchos otros proyectos y Riff Raff son grandes músicos. Tienen un excelente show de AC/DC y es agradable volver a tocar algunas de las canciones. El público es maravilloso y me divierto mucho.
-Van a tocar temas clásicos desde Bon Scott hasta la época de Brian Johnson. ¿Cuáles son sus canciones favoritas para tocar encima de un escenario?
“Esa es una pregunta difícil. Hay muchas, pero en este momento estamos tocando pistas de Flick of the Switch, Fly on The Wall, que es genial, porque la gente ya no las escucha mucho y parecen disfrutarlas”.
-¿Qué podrá ver el público de Canarias en el Magma?
“Bueno, como dije antes, Riff Raff es una gran banda. Verán mucha energía y escucharán todas las canciones clásicas de AC/DC y más”.




