
Imágenes grabadas por miembros del equipo de rescate con cámaras situadas en sus cascos muestran cómo es por dentro la profunda, oscura y húmeda cueva tailandesa en la que se encuentran atrapados desde hace 13 días el equipo infantil de fútbol y su entrenador.
Los equipos de rescate tardaron 9 días en llegar hasta ellos, ya que se encuentran en una cavidad a 800 metros de profundidad y a cuatro kilómetros de la entrada. Cada vez que los rescatistas les llevan provisiones deben hacer el difícil camino, de varias horas de duración, a través de túneles angostos, bajo el agua y llenos de barro.
En las imágenes difundidas se puede apreciar cómo los buzos profesionales recorren el laberinto de cámaras de la cueva mientras se aferran desesperadamente a una cuerda para no perderse.





