
En 2016 diagnosticaron a la pequeña Skye Savren-McCormick, de ahora tres años, una leucemia mielomonocítica juvenil, según informa ABC’s. Se trata de un tipo sumamente inusual de cáncer infantil que suele afectar a niños menores de 2 años.
Ese mismo año, Skye tuvo su primer trasplante de médula ósea gracias a una joven donante de ahora 26 años: Hayden Hatfield Ryals. Tras un intenso tratamiento de transfusión de células y un nuevo trasplante en 2017, la menor logró superar el cáncer.

Meses después, la familia de Skye recibió una carta de la donante a través de la organización que gestionó el trasplante. Fue entonces cuando ambas iniciaron un continua intercambio de mensajes que culminó con uno de los más emocionante: la invitación de boda de Ryals el pasado 9 de junio en Alabama.
La pequeña viajó con su familia al estado estadounidense para acudir a uno de los días más importantes de la persona que le salvó la vida. De hecho, fue la encargado de desfilar hacia el altar con pétalos de rosa.





