
La familia de Tamara González, que fue objeto el pasado 3 de julio del desalojo de la vivienda que ocupaba de forma irregular en Ofra, dispondrá en breve de un nuevo piso gracias a las gestiones de la entidad Provivienda y de la Concejalía de Atención Social. Así lo anunció ayer el Ayuntamiento de Santa Cruz, que adelantó que la firma del contrato de arrendamiento en régimen de alquiler del nuevo hogar de Tamara González y su familia se formalizará el próximo lunes, día 20, lo que le permitirá acceder a un nuevo hogar, después del desalojo y de su estancia en uno de los pisos de emergencia que el Ayuntamiento tiene para las familias.
El coste efectivo del arrendamiento del nuevo piso -situado en Ofra, con tres habitaciones y un alquiler de 400 euros- se sufragará a través de la prestación económica de ayuda al alquiler que concede la Concejalía y a la colaboración económica que presta la entidad financiera La Caixa. El concejal del área Social, Óscar García, se congratuló de que “con el esfuerzo de todos, al final estamos encontrando una solución para la familia de Tamara”, y valoró especialmente “el trabajo de Provivienda, al encontrar un piso de alquiler en unos tiempos donde es cada día más difícil encontrar una vivienda para familias de bajo poder adquisitivo”.
García informó al respecto de que “la búsqueda del piso la ha gestionado Provivienda, entidad que es subvencionada por la Concejalía a través de la convocatoria de Cooperación social”. “El piso es de la bolsa de viviendas y contactos que tiene la entidad. El contacto, la mediación y la negociación con el propietario han sido realizadas por Provivienda”, agregó.
“Provivienda ha hecho un gran trabajo asesorando a Tamara en todas las cuestiones relativas a este alquiler -comentó-, incluso tramitando el certificado de eficiencia energética de la propia vivienda para favorecer la tarea al propietario”.
Hasta que se formalice el contrato y se proceda a la entrega de las llaves, la familia de Tamara González seguirá residiendo en el piso de emergencia que le facilitó Santa Cruz, una vez que se consumó el desalojo de su anterior vivienda.
Tamara González detalló a DIARIO DE AVISOS que se trata de un alquiler de 400 euros, luz y agua aparte. La joven está a la espera de que pueda acceder a una vivienda municipal cuando se produzca una situación de segunda adjudicación. “Espero que no me dejen atrás”, añadió.




