
El PSOE se debate hoy en Ferraz, en Madrid, entre dar un volantazo a su cartel en La Laguna o afrontar una cacería contra su virtual candidato, Luis Yeray Gutiérrez, secretario general del partido en la localidad. En las horas que restan hoy al cierre del plazo de precandidatos a las primarias se decidirá la crisis abierta entre la agrupación lagunera y la dirección del partido en Tenerife, que asegura contar con el respaldo de la regional y sectores influyentes de la federal.
“Existe un alto riesgo de sufrir un tormento en la campaña electoral -según un alto dirigente del partido- si finalmente el candidato es Luis Yeray”, sobre el que pesa una condena por haber asaltado el Parlamento de Canarias y agredido a un policía en 2006, durante unos Carnavales, en los que iba disfrazado de Buzz Lightyear, uno de los personajes más conocidos de la saga cinematográfica de animación Toy Story. Este lastre político es el que ha aconsejado a los dirigentes socialistas cambiar de candidato, ante la lógica sospecha de que “sea crucificado” en la campaña electoral. Tanto La Laguna como Santa Cruz de Tenerife son plazas decisivas para que el PSOE aspire a recuperar el poder en el Cabildo de Tenerife y en el Gobierno de Canarias.
En 2006, Yeray Gutiérrez fue condenado a un año y medio de prisión, y aunque ha trascurrido más de una década de unos sucesos que se circunscriben a unos Carnavales en Santa Cruz de Tenerife, en el PSOE nacional y canario temen “pagar esa factura” en mayo de 2019 en La Laguna, la ciudad más controvertida políticamente de esta comunidad, a causa de escándalos como al caso Grúas que se dirime ahora en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Sostienen que Yeray “es carne de cañón”, y confían en una solución de consenso, en la que pudiera ser propuesto hoy mismo, al límite del calendario, un nombre ajeno a los conflictos que han contaminado la ciudad. El del consejero socialista del Cabildo tinerfeño José Antonio Valbuena sonaba ayer con fuerza. Yeray Gutiérrez fue condenado por el Juzgado de lo Penal número cinco de Santa Cruz de Tenerife por asaltar el Parlamento de Canarias, en una noche carnavalera, disfrazado de Buzz Lightyear, y agredir al agente que intentó detenerlo.
Gutiérrez y otros dos jóvenes fueron arrestados en esa madrugada del 26 de febrero de 2006 tras romper la puerta de entrada y agredir a un agente de la Policía Nacional cuando este les daba el alto, causándole lesiones en manos, piernas, nariz y lumbar. El dirigente lagunero fue en aquel entonces condenado a seis meses de prisión como responsable de un delito de allanamiento de un edificio público, así como también a un año de prisión en calidad de autor del delito de atentado en concurso con falta de lesiones, y a una indemnización al agente lesionado de 1.465 euros y otra de 911 euros al Parlamento canario por los daños causados a la puerta de acceso. Los tres detenidos declararon durante el juicio que no sabían que se trataba de la sede del Parlamento regional, pensaban que era un edificio de viviendas y habían accedido al mismo porque alguien les había tirado botellas de agua.
Por su parte, el agente encargado esa noche de las cámaras de seguridad declaró ante el juez haber visto a dos de los detenidos golpear con fuerza la puerta a base de coger impulso y dar patadas, por lo que acudió rápidamente al lugar de los hechos y se encontró con el agente herido, que le contó la agresión sufrida, al ser golpeado “dándole patadas”. El herido, que tuvo que recibir asistencia médica, estuvo en recuperación diez días y la agresión le causó la agravación de una artrosis previa.





