
La publicación Bristish Medical Journal difundió recientemente el caso de un hombre de 25 años que se presentó en el departamento de traumatismos de un hospital de Sudáfrica con la hoja de un cuchillo clavada en la cara, tal y como se puede comprobar en la radiografía.
El joven contó a los médicos que solo le dolía la cabeza y que le costaba mover su ojo izquierdo. La preocupación inicial era fundamentalmente este ojo, por lo que fue tratado por profesionales de la oftalmología.
Una vez que se estableció el alcance de la lesión, oftalmología solicitó una revisión adicional de maxilofacial, otorrinolaringología y neurocirugía. Esto dio como resultado una espera de 84 horas entre el momento en que le clavaron el cuchillo y su extracción.
Increíblemente, el paciente no quedó con secuelas y tuvo una recuperación sin complicaciones.




