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Canarias conmemora los 30 años de la Ley del Cielo, pionera en el mundo

Gracias a la aplicación de esta ley, a las excelentes condiciones de calidad de los cielos de Canarias se están sumando cielos cada vez más oscuros y sin tráfico aéreo
Canarias conmemora los 30 años de la Ley del Cielo, pionera en el mundo. | EP

Canarias conmemora este miércoles los 30 años de la aprobación de la Ley sobre Protección de la Calidad Astronómica de los Observatorios del IAC (Instituto de Astrofísica de Canarias), que se convertía en la primera ley estatal de protección del cielo en el mundo.

La ley se aprobó en el Congreso de los Diputados a propuesta del Parlamento de Canarias pero hubo que esperar hasta el 13 de marzo de 1992 para conseguir el reglamento que la regula.

Hasta la puesta en marcha de esta ley, existían ordenanzas municipales previas para proteger los observatorios de Hawaii, que compiten en calidad para la observación astronómica con los de Chile y Canarias y este paso sirvió de inspiración y referencia a múltiples decretos, ordenanzas y leyes de protección del cielo tanto en España como en otros lugares del mundo.

Gracias a la aplicación de esta ley, a las excelentes condiciones de calidad de los cielos de Canarias –gran nitidez, alta transparencia atmosférica y escasa nubosidad– se están sumando cielos cada vez más oscuros y sin tráfico aéreo.

Su caracterización y preservación han posicionado a los Observatorios de Canarias entre los mejores enclaves del planeta para la Astronomía, informa el IAC en una nota, y otras consecuencias directas son el ahorro energético y económico así como la reducción del impacto en el medioambiente y en la biodiversidad derivado de un alumbrado inadecuado.

En esta normativa se establece que el IAC emitirá informes preceptivos en los expedientes de solicitud de licencias de instalaciones de alumbrado exterior, emisoras radioeléctricas y establecimiento de industrias situadas por encima de los 1.500 metros de altitud.

Para llevar a cabo este cometido así como el seguimiento del cumplimiento de la normativa, en enero de 1992 se creó en el IAC la Oficina Técnica para la Protección de la Calidad del Cielo (OTPC) de los Observatorios de Canarias, que fue la encargada de fijar, de forma real, el catálogo de especificaciones técnicas para la minimización del impacto en la contaminación lumínica y consecuentemente para la protección en la calidad astronómica de los observatorios.

Desde que se pusiese en marcha su protocolo de actuación, esta oficina ha realizado un inventario de todos los puntos de luz de la isla de La Palma para detectar las instalaciones más contaminantes y también redactó el primer proyecto de adaptación del alumbrado exterior en esa isla.

AHORRO DEL COSTE ENERGÉTICO

En primer lugar, se clasificaron todas las instalaciones de más a menos contaminantes y se procedió a la adaptación de las más relevantes en función de la subvención que facilitó el Ministerio de Educación y Ciencia, procedente de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación a través del Cabildo de la isla.

Como consecuencia de este proyecto, la OTPC preveía una reducción de la contaminación potencial local después de las 24 horas de un 84% y una reducción del consumo energético local del 45%.

Además, el efecto de la adaptación de las instalaciones incluidas en esta primera fase sobre toda la isla de La Palma pretendía reducir la contaminación potencial sobre el Observatorio del Roque de los Muchachos después de las 24 horas hasta un 28% y disminuir el consumo energético global en alumbrado exterior de la isla un 10%, lo que supondría un ahorro para los ayuntamientos de 8,3 millones de pesetas al año.

Para la consecución de estos primeros objetivos de la Ley del Cielo, la OTPC, compuesta por los técnicos Javier Díaz Castro y Federico de la Paz, informó y asesoró a todas las entidades públicas y privadas implicadas, promoviendo convenios de colaboración con administraciones locales y participando en los comités técnicos y exposiciones internacionales sobre la contaminación lumínica en las instalaciones astronómicas.

ESPACIOS AÉREOS PROTEGIDOS

La ley regula la iluminación de exteriores en la Palma y la parte de la isla de Tenerife que tiene visión directa desde La Palma; establece los niveles de radiación electromagnética para que no se interfieran los equipos y medidas de los Observatorios; controla las actividades que puedan degradar la atmósfera y regula el tráfico aéreo sobre los Observatorios evitando interferencias.

Para ello, en el año 1998 se crearon y publicaron dos espacios aéreos protegidos, uno para cada observatorio, que prohíbe el sobrevuelo de aeronaves –excepto tráfico militar y misiones humanitarias– por lo que “es raro” ver trazas de aviones en el cielo de La Palma y Tenerife, apuntan desde el IAC.

La Ley del Cielo de Canarias es la única en el mundo que protege estos cuatro aspectos fundamentales para preservar la calidad para la observación astronómica y ha sido un apoyo fundamental para la ‘Iniciativa Starlight’, que han nacido con el propósito de difundir los beneficios de la defensa de la luz de las estrellas y la difusión de la astronomía.

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