
Que a uno se le atraganté el primer café de la mañana puede ocurrir por diversos motivos: al leer la sección de sucesos de un periódico, al abrir el correo electrónico que contiene la última factura de la luz o al percatarse de la nueva -y bochornosa- foto del fin de semana publicada por un amigo en Facebook.
Sin embargo, que un caballo desbocado interrumpa uno de los momentos más anhelados de la jornada, podría ser el comienzo ideal de cualquier serial de acción estadounidense. Esto fue lo que ocurrió el lunes, 24 de septiembre, sobre las 10.00 horas, en una localidad al norte de París, donde se encuentra una popular hípica en la que se entrenan a los mejores potros de competición del país.
“Entró empujando la puerta y corrió hasta el fondo, allí se dio la vuelta y salió por donde había venido, rompiendo una mesa y varias sillas”, cuenta el dueño de la cafetería al diario Ouest France. El animal entró galopando hasta la cocina, obligando a los allí presentes a huir y refugiarse. “Cinco minutos antes había unas veinte personas en el mostrador, pero se habían ido a coger su tren sobre las 9:55”, añadió.
Por su parte, el entrenador del caballo afirmó al mismo periódico que “en el recorrido entre la pista de entrenamientos y el establo el jinete se cayó y la potra escapó a la carretera. Cruzó una rotonda antes de entrar en el bar. Se trata de un hecho excepcional”





