el charco hondo

Llegó Soria y mandó a parar

Aquí pensaban seguir tragando y tragando tierra, sin sospechar que en la sierra se alumbraba el porvenir, y seguir de modo cruel la costumbre del delito, hacer de Cuba un garito, y en eso llegó Fidel. Aquí pensaban seguir, en el PP de las Islas, contando que la sumisión a Coalición había terminado, cantando por bares, calles, tejados y plazas que acabó esto de ser muleta o bastón de CC, libertad, libertad, juraban por las esquinas que, ahora sí, en la siguiente legislatura serían libres, por fin, y que pactarían con unos u otros, aquí o allá, autonómico o municipal; pero se acabó la diversión, llegó el comandante y mandó a parar. En las filas del PP pensaban seguir sacudiéndose el estigma de ser, a ojos del gran público, el grupo electrógeno del que tira Coalición cada vez que en CC sufren un corte de suministro eléctrico-parlamentario, y en eso llegó el comandante y mandó a parar. Aquí pensaban seguir volcándose con ese relato de emancipación, estaban en ello, especialmente de agosto a esta parte multiplicaban declaraciones en las que anunciaban, a Occidente u Oriente, que un acuerdo con los socialistas sería perfectamente posible cuando amanezca al finalizar la noche electoral. Han pasado un buen puñado de semanas evangelizando, proclamando la llegada de un tiempo diferente, jactándose de que a sus ojos CC será una entre tantas opciones posibles, y en esto que llegó el comandante y mandó a parar. Pensaban que esta vez, con los diputados 175 y 176 de la época mariana reencontrándose con su condición de prescindibles, aquí, en las Islas, podrían sentarse con aquellos que consideraran, y no, ya no, únicamente con Coalición; pero llegó el comandante y mandó a parar. Aquí pensaban que el comandante, José Manuel Soria, se había ido para no volver, y volvió a la luz en el Foro Premium del Atlántico, en esta casa, donde dijo, poniéndose en modo ordeno-mando, que al PP de Canarias no le queda otra que pactar con Coalición. Caso cerrado. Todos a casa, se acabó la fiesta de los pactos con cualquiera. Aquí pensaban seguir con esa canción del poliamor pos-electoral, pero al PP canario se le acabó la diversión porque llegó José Manuel Soria y mandó a parar.

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