
Han pasado 25 años desde que el Real Madrid sucumbió, durante dos temporadas consecutivas, en el Heliodoro Rodríguez López en la última jornada de la competición, lo que permitió al FC Barcelona alzarse con sendos títulos ligueros que, en ambas ocasiones, parecían destinados a terminar en las vitrinas merengues.
A pesar de haber transcurrido un cuarto de siglo, el entorno madridista sigue dándole vueltas a esas aciagas citas en Santa Cruz de Tenerife y, así, en fechas recientes le ha tocado el turno a Rafael Martín Vázquez, mítico componente de la Quinta del Buitre y que formó parte del once inicial del equipo blanco que, en la temporada 92-93, dijo adiós a La Liga por segundo año consecutivo frente al conjunto dirigido por Jorge Valdano.
En una entrevista concedida a la revista Jot Down, en su número de octubre, el centrocampista internacional afirma, con respecto a esa derrota, que “hay datos que a la gente se le escapan”. “Veníamos de jugar la semifinal de la Copa del Rey contra el Barcelona, con prórroga, y los eliminamos. Eso fue un miércoles, el domingo tuvimos que ir a Tenerife. Sólo tres días después. No se ha hablado mucho de esto pero, para ir con mayor comodidad, Mendoza (presidente del Real Madrid) alquiló un par de aviones privados con la mejor intención del mundo. Pero a uno de esos aviones se le estropeó el aire acondicionado”.
Seguidamente, el también ex jugador del Torino y Olympique de Marsella aseguró que los pasajeros de ese vuelo, “casi se mueren de calor”. “Tuvieron que dar la vuelta en pleno vuelo y volver a Madrid. Se arregló el avión y al final llegaron de madrugada. Al día siguiente jugamos, a las cinco de la tarde, también con un calor increíble. Todo eso nos afectó”.
Cabe recordar que el encuentro finalizó con un resultado de 2-0, lo que permitió al CD Tenerife clasificarse, por primera vez en su historia, para disputar una competición europea, en ese caso la Copa de la UEFA. No obstante, Martín Vázquez no sólo rememora a lo largo de la entrevista en la citada publicación de tirada nacional supuestos hándicap extradeportivos a nivel colectivo, sino que parece argumentar cierto bajo nivel individual durante el choque: “Al poco de empezar el partido, en un saque de banda, recibí un balón por detrás y no sé quien vino, pero me dio un rodillazo justo en la rabadilla, en la espalda, como el que le hicieron a Neymar, que casi le retiran del fútbol, y me destrozó”.
Para el volante madrileño, el equipo dirigido ese año por Benito Floro “hizo una gran temporada, a pesar de sólo ganar la Copa del Rey”. La derrota en Tenerife, a su juicio, “fue una pena”.




