la casa blanca

¿Amenaza o cuento chino?, por María Rozman

Huawei, bajo escrutinio por espionaje, y otras historias de Estados Unidos para no dormir

La directora de Finanzas del gigante de tecnología en telecomunicaciones Huawei fue arrestada en Canadá y enfrenta la extradición a Estados Unidos. Meng Wanzhou, también conocida como Sabrina Meng y Cathy Meng, fue detenida en Vancouver de acuerdo con el portavoz del Departamento de Justicia canadiense Ian McLeod. Además de ser la CFO de Huawei, Meng es miembro de la Junta Directiva e hija del fundador de la compañía, Ren Zhengfei.

Los detalles sobre esta operación son oscuros. El Departamento de Justicia canadiense está amordazado por una orden judicial que prohíbe la publicación de datos sobre el caso a la policía y a los fiscales. Un portavoz de Huawei dijo que Meng fue detenida por las autoridades canadienses por petición de Estados Unidos, durante una escala aérea en Canadá. Huawei insiste en que tienen poca información y que no están al corriente de ningún tipo de crimen cometido por Meng, añadiendo que esperan que esa sea la conclusión a la que lleguen ambos gobiernos, tanto el estadounidense como el canadiense.

El pasado viernes se conocía que la Fiscalía de Estados Unidos ha pedido la extradición de Meng Wanzhou por cargos de fraude, al intentar, supuestamente, saltarse las sanciones financieras dictadas contra Irán, según se informó en el transcurso de la audiencia judicial celebrada en Vancouver. Por su parte, la Embajada China ha reaccionado de forma contundente, emitiendo un comunicado en el que exige a EE.UU. corregir inmediatamente cualquier error cometido y restaurar las libertades personales de la señora Meng Wanzhou. “Seguiremos de forma cercana cualquier desarrollo en el caso y tomaremos decididamente todas las medidas necesarias para proteger los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos chinos”, añade el comunicado.

La historia, sin embargo, no es tan sencilla. En abril, el Wall Street Journal publicó que el Departamento de Justicia estadounidense estaba investigando si Huawei había violado las sanciones impuestas por Estados Unidos a Irán, pero hasta ahora el Departamento de Justicia de los Estados Unidos no ha querido hacer comentarios. Desde entonces, la compañía china -que vende smartphones y equipo de telecomunicaciones alrededor del planeta- ha sufrido un serio escrutinio por parte de los Estados Unidos y otros países donde las autoridades han advertido de graves riesgos potenciales para la seguridad nacional al usar productos Huawei, en otras palabras: espionaje. En Estados Unidos están preocupados por el hecho de que el Gobierno chino pudiera estar utilizando la red tecnológica para espiar a los americanos.

El republicano senador Ben Sasse, de Nebraska, dijo que los estadounidenses están “agradecidos” a las autoridades canadienses por el arresto de Meng. El senador explicó a CNN que las agresiones por parte de China vienen no solo de la mano de las organizaciones gubernamentales, sino que también provienen de compañías privadas afines al régimen comunista del presidente Xi Jinping.

Del mismo modo, el senador demócrata Chris Van Hollen, de Maryland, afirmó que las compañías de telecomunicaciones chinas representan un riesgo fundamental para la seguridad nacional americana.

Estas advertencias no han quedado solo en palabras. El Pentágono ordenó en mayo que las tiendas militares en Estados Unidos dejaran de vender productos Huawei y de su rival, la también china ZTE. En febrero, oficiales de altos cargos en la CIA, NSA, FBI y la Agencia de Inteligencia en Defensa comunicaron al Senado que estas marcas son una amenaza para la seguridad de los clientes americanos.

La Administración Trump lanzó una campaña extraordinaria urgiendo a los aliados de EE.UU. a boicotear Huawei. A raíz de esta solicitud, Nueva Zelanda y Australia han cesado el uso de esos dispositivos en redes 5G.

La compañía BT, del Reino Unido, confirmó que no contratará equipos de la compañía de telecomunicaciones china para la próxima generación wireless, y además eliminará todo el inventario existente de la red 4G en los próximos dos años.

Se espera que el Gobierno de Theresa May tome próximamente una decisión sobre si prohíbe o no el uso de la tecnología 5G de Huawei en Reino Unido, según informó Bloomberg. Una decisión que no es sencilla, según el jefe de Inteligencia del M16, Alex Younger: “Debemos decidir en qué medida nos sentimos cómodos utilizando la tecnología china, en un entorno en el que algunos de nuestros aliados han tomado una posición definitiva”. Alemania, Italia y Japón, podrían seguir la misma línea.

En España, sin embargo, Huawei todavía continúa siendo uno de los teléfonos más vendidos y comunes en cualquier residencia. Huawei se ha defendido de las acusaciones de espionaje y de la violación de las sanciones a Irán diciendo que la compañía tiene la confianza de 170 países y de 46 de las 50 compañías de telecomunicaciones más importantes a nivel mundial.

Quienes le dan la razón a Huawei dicen que se trata de una treta proteccionista por parte del Gobierno estadounidense para frenar la venta de los teléfonos chinos e impulsar los productos manufacturados a nivel nacional, sin embargo, no faltan las teorías conspiradoras en las que se explica de forma alarmante los riesgos que supondría el uso -y el abuso- de la tecnología china a través de un dispositivo tan cotidiano como el teléfono móvil y las redes que implica.

Cierto es que algunos detalles pueden realmente parecer sospechosos. Citemos, por ejemplo, datos difundidos en las redes sociales, tales como el hecho de que el CEO y fundador de Huawei, (recordemos que es el padre de la detenida), Ren Zhengfei, forma parte del Partido Comunista chino desde 1978, y es miembro de alto rango en el cuerpo de ingenieros del Ejército de Liberación del Pueblo Chino (China’s People’s Liberation Army-PLA). O que en 2016 numerosos teléfonos chinos bajo la marca Blu fueron víctimas de contagio del virus de Shanghai Adups Technology, software que transmitió datos de los usuarios a servidores chinos.

Inteligencia

En 2012, un grupo de ex agentes de Inteligencia conocidos como Langley Intelligence Group Network (Lignet) publicaron un informe en el que denunciaban que Huawei utilizaba un sistema no dado a conocer al público para permitir el acceso remoto al equipo de la compañía sin permiso del usuario. Siguiendo la misma línea, en 2014 un ingeniero de Huawei fue sorprendido hackeando una torre móvil en Andhra Pradesh, poniendo en riesgo la red Bharat Sanchar Nigam’s (BSNL), propiedad del Gobierno indio.

Un informe de 2015 del FBI indicó que Huawei está patrocinado por el Gobierno comunista chino por un total que ronda los 100.000 millones de dólares: las acusaciones de si Huawei ha estado robando secretos comerciales de múltiples compañías americanas, como Motorola, Cisco, o T-Mobile, serían parte de su trato con el Gobierno chino como retribución por los fondos. De ser cierta estas acusaciones, ¿cuál sería el riesgo para el usuario común?

Significaría que si Huawei obtuviera el control de gran parte del mercado de telecomunicaciones en el mundo occidental, la Inteligencia china podría potencialmente tener acceso a nuestra información, pudiendo interceptar o incluso bloquear todo tipo de comunicación por medio de nuestros teléfonos, es decir, dejarnos completamente incomunicados y a su merced. La pesadilla es que no es tan difícil pensar que esto pudiera ocurrir en un futuro próximo: Huawei sigue imparable en el mercado de smartphones. Según datos públicos, la compañía ha elevado en 3,9 puntos porcentuales su cuota de mercado a nivel mundial correspondientes en el tercer trimestre de 2018, vendiendo el 43% más de teléfonos inteligentes y dominando el 13,4% del mercado, frente al 9,5% que obtuvo en 2017.

Aumento de ventas

Según destacó la organización de investigación Gartner, “si elimináramos a Huawei y Xiaomi de la lista de proveedores globales, las ventas de smartphones habrían caído el 5,2%”, dijo Anshul Grupta, director de investigación de la empresa de análisis, añadiendo que “con teléfonos inteligentes baratos, cámaras mejoradas y pantallas de alta resolución, los principales fabricantes de móviles de China han elevado sus ventas en los mercados emergentes en el tercer trimestre”.

En España, es muy interesante ver la evolución que ha logrado Huawei durante los últimos años. Allá por 2013 era una marca poco conocida en el mercado smartphone que intentaba abrirse paso entre gigantes como Samsung y Apple, y hoy, cinco años después, es el mayor vendedor de smartphones en nuestro país.

Esperemos que, más allá de controlar precios y deslumbrarnos con nuevas capacidades tecnológicas, las compañías chinas de telecomunicaciones no terminen por controlar el resto del mundo mientras los usuarios despistados se pasan las horas disfrutando de vídeos de gatitos encantadores y compitiendo con videojuegos. Estemos pendientes por si acaso no se trate de un cuento chino.

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