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La teoría de la Tierra plana cobra nueva fuerza gracias a las redes sociales

En Estados Unidos, solo el 66% de los adultos entre los 18 y los 24 años está convencido de que nuestro planeta es redondo, según un estudio publicado por la revista ‘Forbes’

“Vivimos en un disco de varios kilómetros de profundidad hecho de tierra y rocas, un circulo plano fijo en un solo lugar e inamovible. Justo en el centro, está lo que llamamos Polo Norte, alrededor del cual se organizan varios continentes. Algunos de estos continentes se alargan hasta los océanos, que son corrientes de agua que se expanden en varias direcciones hasta donde alcanza la vista. Al final del océano se eleva la Antártida, o mejor dicho la Gran Pared de Hielo Antártico, una montaña “insuperable” de glaciares de 60 metros de altura que rodea al mundo por todos lados. Sobre nosotros hay una bóveda diamantina que llamamos el Firmamento. Esta nos protege de todo daño y mantiene el Sol, la Luna y el aire dentro. El Sol y la Luna son muy pequeños y están muy pegados, ambos cuelgan del aire no muy lejos de la Tierra. Se mueven a nuestro alrededor sobre nosotros dando luz y calor a diferentes áreas, alejándose a veces de nosotros, por lo que de vez en cuando no podemos verlos. Naturalmente, nadie ha podido salir de esta bóveda, todos los programas espaciales internacionales son una conspiración, todos los astronautas mienten y toda evidencia fotográfica es falsa”.

Al menos eso dice un creciente movimiento que asegura que la Tierra es, ejem… plana. No sabemos lo que diría Pitágoras, a quien se le atribuyen las primeras teorías, ni más tarde Copérnico o Galileo si levantaran la cabeza. Lo difícil de creer es que en esta época, en la que vivimos con tanta información disponible, este tipo de teorías pueda tener algún tipo de vigencia y, menos aún, un grupo creciente de seguidores a nivel global. Algunos por sentido del humor, otros por confusión, y la mayoría por ignorancia.

En Estados Unidos, solo el 66% de los adultos de entre 18 y 24 años está plenamente convencido de que la Tierra es redonda, según un estudio a nivel nacional, publicado, entre otros, por la revista Forbes. Si bien los resultados no necesariamente indican que hay una epidemia de creyentes de esta absurda tesis (solo el 4% parece darla por cierta sin cuestionarla), hay un número bastante elevado, dada la estupidez del tema, dispuesto a por lo menos considerarla posible. El 9% dijo en la encuesta que siempre creyeron que era redonda y recientemente tienen dudas; el 5% dijo que siempre han creído que era redonda, pero ahora son escépticos, y el 16% dijeron no estar seguros.

La teoría de la Tierra plana en la Era Moderna ha estado circulando desde el siglo XIX, pero recientemente, gracias (o por culpa) a las redes sociales ha cobrado nueva fuerza. No se puede cuantificar con seguridad la cifra de seguidores de este culto, pero las conferencias que se llevan a cabo cada vez registran más participantes, que si no se cuentan por miles, sí lo hacen por cientos.

La nueva encuesta llevada a cabo por YouGov, con casi dos millones de personas atendiendo un panel sobre este tema, cuestionó a 8.215 adultos y los resultados se midieron teniendo en cuenta las diferencias demográficas de los Estados Unidos. En total, solo el 84% de los estadounidenses piensa que la Tierra es redonda.

La religión parece haber sido un factor más determinante que el poder adquisitivo en estos sorprendentes resultados, componiendo los que se denominan fervorosos el 52% de quienes creen a pies juntillas la descabezada teoría.

La ignorancia, por supuesto, es la causa que normalmente conduce a que se planteen estas dudas. Encuestas nacionales han sugerido que los estadounidenses fallan en preguntas relacionadas con enseñanzas que recibieron en cuarto grado de primaria. En 1999 una encuesta de Gallup halló que el 18% de los norteamericanos creían que el Sol giraba alrededor de la Tierra y no al contrario. No es de extrañar, por muy raro que parezca, que con estas cifras de incultura generalizada las tendencias de Google Trends muestren que la búsqueda de información sobre la forma terráquea haya aumentado considerablemente en los últimos dos años.

famosos

La cultura popular tampoco ayuda. Aunque recientemente se arrepintió y pidió disculpas por difundir el mito, Kyrie Irving, jugador de la NBA de los Cleveland Cavaliers, había declarado que la Tierra era plana, así como la leyenda Shaquille O’Neal, aunque luego dijo que era broma. Luchadores profesionales y otras estrellas del deporte también se han sumado al fenómeno. Celebridades como Tila Tequila son militantes del movimiento de la Tierra Plana, también lo es el rapero B.o.B., quien tuitea sus opiniones sobre el tema, y ataca constantemente a la NASA en su teoría de la conspiración. Es más, este último está tan convencido de que el Gobierno estadounidense está mintiendo sobre la forma del planeta que está retando a que le demuestren lo contrario, tratando de recaudar un millón de dólares para enviar satélites al espacio para ver si de verdad pueden mostrar la curvatura de la Tierra. Por ahora solo ha recaudado unos 7.000 dólares, de los que él personalmente puso 1.000, pero es deprimente saber que hay gente dispuesta a gastar un céntimo en semejante tontería.

¿Qué puede hacer pensar a estas nuevas generaciones en particular algo tan descabellado? Estudios llevados a cabo en los últimos años defienden la tesis de que los seres humanos cada día somos más tontos. Los tests de inteligencia llevan décadas cayendo en puntuación, y, según los expertos, no tiene nada que ver con los genes, sino con el medio ambiente, y recientemente, con las redes sociales.

Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America examinó los coeficientes intelectuales de hombres nacidos entre 1962 y 1991. Los resultados señalaron que estos aumentaron en hombres nacidos entre 1962 y 1975 y a partir de ahí han decaído de forma continuada.

La nutrición, un factor

Entre los factores ambientales antes mencionados, el estudio reconoce el tema de la nutrición, cambios en los sistemas educativos, declive grave en el hábito de la lectura y un mayor tiempo dedicado a las redes sociales. En términos medioambientales estrictamente, el mismo estudio relaciona una disminución seria en aptitudes verbales y matemáticas con la contaminación del aire.

En cualquier caso, uno siempre puede argüir que estas pruebas han quedado obsoletas y no miden de forma exacta las nuevas habilidades de los jóvenes y en general de los seres humanos. Lo que sí es cierto es que, a nivel tanto estadounidense como europeo, los niveles de conocimiento de cultural general básica dejan mucho que desear.

Para muestra un botón

Nuevas encuestas en las redes sociales estadounidenses preguntan tanto a jóvenes como adultos, aunque con mayor enfoque en el primer grupo, cuestiones tan básicas como en qué continente está Estados Unidos -muchos respondieron que en Sudamérica o en Europa-; una gran número pensaba que Europa es un país, la mayoría no sabía deletrear palabras tan simples como ojos en inglés (eyes); estudiantes de ADE no sabían responder cuál es el sistema económico estadounidense, un gran porcentaje no sabía calcular… ningún porcentaje. La cantidad de encuestados que no pudieron responder o lo hicieron de forma errónea es preocupante, y pone de manifiesto el porqué no es sorprendente que si Internet o sus estrellas favoritas les dicen que la Tierra es plana… se lo crean.

Epidemia de apatía

Esta tendencia es global, pero Estados Unidos como estandarte de modas e influencias está liderando un ejemplo de apatía hacia el aprendizaje que se extiende como una auténtica epidemia de zoquetería. Cada vez resulta más difícil a los profesores dar clases con sueldos insostenibles, y aulas llenas de estudiantes sin interés por aprender y que estarán a cargo algún día de enseñar lo que no saben a las siguientes generaciones. Un panorama desalentador para quienes creemos en el poder de la educación.

Por supuesto, de todo hay. Todavía son muchos los jóvenes y no tan jóvenes que representan una esperanza intelectual para nuestro planeta y nuestra especie, pero, al ritmo que vamos y si no cambiamos el rumbo, los resultados electorales que hoy nos sorprenden no serán nada comparados con los del futuro en un mundo convencido de que la Tierra es plana y otras majaderías que irán surgiendo sobre todo en Internet.

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