sanidad

La gripe también colapsa las Urgencias de La Candelaria

Tres sindicatos del hospital confirman que la situación es “caótica” y auguran que, cuando llegue a su pico máximo, “el bloqueo puede ser monumental”; la espera supera ya las 3 horas

Imagen de la zona en la que se encuentra el servicio de Urgencias del Hospital Nuestra Señora de La Candelaria. DA
Imagen de la zona en la que se encuentra el servicio de Urgencias del Hospital Nuestra Señora de La Candelaria. DA

Los Servicios de Urgencias del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (Hunsc) también están colapsados por la fase preepidémica de la gripe, la escasez de personal y la precaria gestión del Servicio Canario de la Salud (SCS). Esta situación se registra también en diversos hospitales del país, como en Cataluña y Galicia. Otros centros hospitalarios de tercer nivel del Archipiélago, como el Doctor Negrín en Gran Canaria y, en particular, el Universitario de Canarias (HUC), donde los tiempos de espera media para pacientes con patologías no urgentes superan las cinco horas, están sufriendo colapsos en sus servicios de urgencias desde hace días. Ayer varios sindicatos sanitarios vinculados con la Residencia, Intersindical Canaria, el de Enfermería (Satse) y el Profesional de Médicos CESM, confirmaban a DIARIO DE AVISOS que la situación en el Hunsc “no es mejor”.

Tal y como aseguró ayer la delegada sindical del sindicato de Enfermería (Satse) en el Hunsc, Ramona Mendoza, “las Urgencias de La Candelaria también están desbordadas porque ha habido días de hasta 400 pacientes dentro del servicio de Urgencias, habilitando salas adicionales donde colocar a los pacientes y contratando personal”. A fecha de hoy, según Mendoza, “están ofertando doblajes incluso económicos, porque no hay personal para sustituir y estamos bastante saturados, en igualdad de condiciones que el resto de servicios de Urgencias” de los hospitales de tercer nivel de las Islas.

A la hora de analizar la situación sanitaria en la Isla, la vicepresidenta del Sindicato Profesional de Médicos CESM y delegada sindical en la Residencia, Natacha Sujanani, afirmó que “el pico asistencial toca tanto al área sur como al área norte. La cuestión en la zona que corresponde al Hunsc -zona sur de la Isla- es que la dotación de médicos y las condiciones de trabajo de los facultativos, en concreto, de este centro hospitalario son muy distintas a las que se pueden dar en el HUC, por la carencia tan tremenda de personal y por el descontento general de los trabajadores que están allí por las condiciones precarias”.

Al margen de las circunstancias laborales de los facultativos, Sujanani remarcó que “el servicio de Urgencias del Hunsc es el único que no ha tenido reformas estructurales importantes desde hace 30 años y la obra famosa de Urgencias aún no ha comenzado”. Sin embargo, “sí cuenta con unas áreas de desahogo un poco mayores que las del HUC, donde se pueden situar a los pacientes, pero la situación no deja de ser caótica, con pacientes en los pasillos porque, al final, Urgencias se convierte en una boca de embudo, un lugar al que todo el mundo acude y no hay salidas”. Esto se debe a que “no hay planificación de los recursos a medio y largo plazo de los pacientes que deben ser dados de alta del Hunsc como en el resto de hospitales del SCS”, enfatizó la vicepresidenta del sindicato profesional de médicos CESM.

Estancia media

Según Sujanani, “ancianos, pacientes pluripatológicos, crónicos, que tienen el sistema inmune débil y les pilla la gripe y necesitan de un ingreso”, no pueden hacerlo, porque las camas hospitalarias tienen aumentada su estancia media a causa de que hay pacientes que no hay dónde derivarlos, y por eso es por lo que también se tira de centros concertados”. Probablemente, según la vicepresidenta del sindicato CESM, “en estas situaciones es donde haya que ampliar las camas de pacientes concertados, para proceder a liberar las camas de los hospitales de tercer nivel”.
En cuanto a cómo están viviendo los trabajadores esta situación, la representante de los médicos afirmó que “los profesionales están muy cansados, están agostados, los tiempos de espera están siendo superiores a tres horas, insisto, en aquellas patologías que no requieren de una atención urgente o una emergencia”.

Por su parte, el miembro de la Junta de Personal, y delegado sindical de Intersindical Canaria (IC) Salvador Afonso, precisó que “el miércoles a las ocho de la mañana había 380 pacientes en Urgencias y el fin de semana pasado llegaron a sobrepasar los 400”. A la hora de describir pormenorizadamente la situación, Afonso detalló que, a pesar de los planes de contingencia puestos en marcha por la Gerencia del Hunsc, “todos los pasillos, incluyendo las salas de espera que se han habilitado en algunas plantas, están ocupados”.

Hay que recordar que las Islas están alcanzando la fase epidémica del virus, que había alcanzado hasta el pasado 13 de enero los 12 fallecidos y hasta 65 ingresos hospitalarios graves en la segunda semana del mes. Ante estos datos, y dada la situación actual, el delegado sindical de IC afirmó que “es previsible que cuando la gripe llegue a su pico máximo el colapso puede ser monumental”. Sin el ánimo de crear alarma, el miembro de la Junta de Personal del Hunsc auguró que, “posiblemente, tengamos que lamentar hechos no deseables, por una atención que no pueda ser la adecuada, motivada por la presión que se está ejerciendo sobre los trabajadores y el propio servicio de Urgencias”.

¿Más contrataciones?

Si en el HUC los sindicatos requerían más médicos para el servicio de Urgencias, en La Residencia, a pesar de los esfuerzos en la contratación por parte del SCS, Salvador Afonso detalló que “el bloqueo llega a ser tal que se estorban, no se puede intervenir porque, por momentos, la acumulación de camillas en el pasillo es tanta que si sucede algo con algún paciente, la respuesta se tiene que demorar porque hay que ir rodando camas para poder acceder a ese enfermo”.

El jueves el centro hospitalario reconoció que “existe una mayor presión asistencial porque se intensifican los pacientes que, con la llegada del frío, la calima y las patologías respiratorias, se descompensan. No obstante, el incremento de actividad no ha impedido que se ofrezca la atención requerida a los usuarios que llegan al centro hospitalario con todos los recursos disponibles, donde los casos graves y urgentes, no esperan”. Según el Hunsc, “siempre que existe un incremento de actividad se activa el plan de contingencia para dar la cobertura necesaria a todos los pacientes”.