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Barcones resuelve la duda sobre el hombre que se baja de una guagua burbuja con el EPI en la mano: “Estaba previsto”

"Debía quitárselo al salir porque no podía acceder con él a la zona restringida", explica la directora general de Protección Civil

La gestión de la crisis sanitaria provocada por el crucero infectado por Hantavirus ha dado un giro inesperado tras la difusión de unas imágenes que han puesto por un momento en duda el operativo de seguridad. Virginia Barcones, directora general de Protección Civil, se ha visto obligada a dar explicaciones públicas tras la aparición de un vídeo que ya circula por redes sociales donde se observa a un hombre descender de una guagua burbuja de la Unidad Militar de Emergencias (UME) sin el Equipo de Protección Individual (EPI) y portándolo en la mano.

El incidente ocurrió durante el traslado de los pasajeros españoles del MV Hondius, los primeros en desembarcar del buque que llegó al puerto de Granadilla. A pesar de que la zona debía ser un entorno de seguridad y control, las imágenes muestran cómo un individuo, identificado como uno de los psiquiatras trasladados a Tenerife para prestar atención a los pasajeros, abandonaba la guagua antes de acceder al aeropuerto Tenerife Sur.

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Según ha detallado Barcones a los medios de comunicación, el plan de actuación para la evacuación de los afectados por hantavirus era extremadamente estricto. “Estaba previsto que el personal debía ir con el EPI dentro del autobús por seguridad. Al salir del vehículo, el protocolo indicaba que debían retirarse el traje y depositarlo en un contenedor específico”, ha subrayado Barcones.

La directora general de Protección Civil ha mantenido un tono de confianza hacia el equipo de emergencias: “Imagino que habrá hecho todo conforme estaba en el protocolo. Confío en la profesionalidad de quienes han trabajado en este complejo operativo”.

Un despliegue de 360 agentes para blindar Tenerife

La llegada del MV Hondius a Tenerife ha procedido según lo esperado, bajo una operación de seguridad estudiada por los expertos en colaboración con el Gobierno central. El crucero, con 150 pasajeros de 23 nacionalidades diferentes a bordo, fondeaba en el puerto de Granadilla a las 6:30 horas de este domingo.

La guagua burburja de la UME, encargada del traslado al aeropuerto Reina Sofía, contaba incluso con los asientos forrados en plástico para minimizar riesgos de contaminación. Por ello, la imagen de una persona saliendo del vehículo y caminando por la vía pública con el EPI en la mano ha causado una honda preocupación entre la población local y los expertos en seguridad sanitaria.

La responsable de Protección Civil insiste en que el sanitario debía incorporarse al puesto de mando auxiliar situado junto al aeropuerto. La normativa prohibía taxativamente acceder a la zona de embarque con el traje de protección puesto, lo que explicaría su retirada inmediata al bajar de la guagua.

“Repito, debía quitárselo al salir porque no podía acceder con él a la zona restringida”, ha recalcado Barcones, intentando zanjar la polémica sobre si el traje fue desechado correctamente en el lugar “dedicado a tal efecto”.

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