El charco Hondo

Las olas de Coalición

Olas las hay de mil formas, tamaños, fuerzas o alturas. Coalición se ha enfrentado, y sobrevivido, a todas. Mareas cíclicas -ora socialista, ora popular- que CC se ha visto históricamente obligada a gestionar, para no ser arrastrados por las corrientes que vienen del Estrecho. Se las han ingeniado para no ser tragados por olas que […]

Olas las hay de mil formas, tamaños, fuerzas o alturas. Coalición se ha enfrentado, y sobrevivido, a todas. Mareas cíclicas -ora socialista, ora popular- que CC se ha visto históricamente obligada a gestionar, para no ser arrastrados por las corrientes que vienen del Estrecho. Se las han ingeniado para no ser tragados por olas que al llegar a las Islas siempre acabaron estrellándose contra CC, formando abundante espuma, sí, pero acto seguido retirándose mar adentro por obra y gracia de pactos hábilmente concebidos en las cocinas de Coalición. Acostumbrados a moverse como peces en estas masas de agua, CC siempre ha logrado que las olas vuelvan al mar, reducidas a meras resacas electorales. En mayo será diferente. En esta ocasión será distinto. Por primera vez, y así será en las sucesivas, Coalición no tendrá que ingeniárselas para no ser arrollados por una ola del PP o del PSOE. Esa es su buena noticia. La mala es que, agujereado el bipartidismo, los candidatos de Coalición se las verán con una ensaladilla de olas azules, naranjas, más o menos moradas, verdes left, verdes de ultraderecha o rojas light. Olas que vienen por todos lados a la vez, avanzando en círculos. Mar de fondo que las encuestas no están sabiendo dimensionar. Tantas olas como han hecho falta para convertir esta campaña electoral en un cuarto oscuro. Olas que no se dejan ver en su tamaño real. Olas que huelen a cita a ciegas. A quienes nos salieron los dientes nadando entre olas (bendito seas, Bajamar) de niños aprendimos que hay olas que deben pasarse por arriba, apenas un par de segundos antes de que rompan; y que si calculas mal la ola te abraza en la cresta, llevándote con ella contra la orilla. Otras, bien porque estás llegándole tarde, bien porque viene rota, deben pasarse por debajo (y si la cosa se complica, y a veces ocurrió, hay que agarrarse con fuerza a las rocas del fondo). CC tiene experiencia. Su problema es que resulta más fácil gestionar una sola ola que vérselas con un oleaje de siglas. Este mar de fondo sin precedentes tiene a Coalición nadando entre lenguas de agua de distinto tamaño que no se dejan ver bien, de ahí que no esté resultándoles sencillo adivinar si esta campaña electoral deben plantearla pasando por arriba o por debajo de las olas que están moviéndose en círculo, a su alrededor.