Venezuela

Leopoldo López: “El final del chavismo lo empezó Maduro cuando su propia gente comenzó a morirse de hambre”

El padre del líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, analiza la situación por la que atraviesa Venezuela, desde la esperanza del cambio y el temor, también, de que haya derramamiento de sangre en el país

Leopoldo López Gil asiste desde España al proceso de transición que vive su país, Venezuela, con mucha esperanza de que el cambio llegue en esta ocasión de la mano de un joven dirigente, Juan Guaidó, al que conoce desde que se inició políticamente en la filas del partido Voluntad Popular, que fundó y lidera su hijo, Leopoldo López, Premio Taburiente de la Fundación DIARIO DE AVISOS en reconocimiento por su entrega en la defensa de las libertades democráticas. Distinción que recogió su padre, dado que Leopoldo López hijo, todo un icono de la resistencia contra el chavismo, se encuentra cumpliendo una condena de 14 años de cárcel en su casa. Leopoldo López padre es uno de los miles de venezolanos que han tenido que salir del país perseguidos por el Gobierno de Maduro. En su caso, por pertenecer al consejo editorial del periódico El Nacional.

Leopoldo López siente un “agradecimiento muy especial” por los canarios. “Se han portado con Venezuela de una forma increíble. Han mandado alimentos, medicinas, en una cantidad increíble”. En este sentido, recordó que en su estancia en las Islas, “en una tarde se recogieron más de una tonelada de medicinas”. “Ahora que vamos a necesitar ayuda humanitaria, seguimos contando con ese amor de las Canarias”.

– ¿Cómo vive la situación que está atravesando Venezuela en estos momentos desde España?
“Tengo una combinación de sentimientos, por supuesto. Primero la ilusión, la esperanza, la alegría de que se ha logrado movilizar por fin al país en una dirección unida. Es muy importante que esta vez estemos unidos no solamente los partidos políticos, sino también la sociedad civil. Estamos viendo como está detrás de este movimiento la iglesia, las fuerzas vivas, los sindicatos, al academia, los estudiantes. Nos falta solamente un elemento que lamentablemente nos está causando mucho dolor ver que todavía no se suma, que son las Fuerzas Armadas. Los militares, aunque yo soy de los que piensan que en su mayoría son gente honesta, en su cúpula tenemos una pila de personas sinvergüenzas, aprovechadores, usurpadores de ese privilegio que tienen de llevar las armas para defender a su pueblo. Un privilegio que lo usan para robar a su pueblo. Y por otro lado, está también el otro sentimiento que tengo y que tiene que ver con la angustia, el temor de que esto produzca alguna una situación que haya derramamiento de sangre, torturas, detenciones. Que traiga alguna desgracia para la familia venezolana”.

– ¿El ejército es clave para que esta transición avance?
“Sí, lamentablemente. Las Fuerzas Armadas, por lo general, tienen el monopolio de la armas. Pero en el caso venezolano no solo es el monopolio, necesitamos que no usen sus armas contra el pueblo, sino que den la vuelta en contra de los usurpadores. En Venezuela tenemos además a unos paramilitares, los llamados colectivos, que han sido armados por el chavismo. Nicolás Maduro dijo hace poco que quería armar a dos millones de personas, que son estas milicias, un cuerpo armado no regular. También está la presencia de guerrilla colombiana que ha sido acogida en Venezuela. Y tenemos al narcotráfico que está muy organizado”.

– ¿Usted teme que esta situación que atraviesa Venezuela pueda derivar en una guerra civil?
“No creo que derive en una guerra civil, pero sí temo derramamiento de sangre por el empeño de los sátrapas que están en el Gobierno de mantenerse en el poder. Hasta que no se le demuestre que no va a ser posible, van a intentarlo. Esta gente va a tratar de usar su fuerza en contra de nosotros”.

– ¿Usted conocía a la persona que ha asumido la presidencia interina de Venezuela, Juan Guaidó?
“Sí, como no. Juan es un joven que ha estado con el grupo de Leopoldo prácticamente desde su fundación. Lo conocí como estudiante, luego trabajando en el partido Voluntad Popular, del que fue secretario de organización. Es un joven muy inteligente, muy trabajador y tiene una formación interesante para un político: ingeniero industrial, formado en la Universidad Católica Andrés Bello; y luego hizo varios postgrados, uno de ellos de Administración Pública”.

– ¿Cómo percibe que está afrontando estos momentos que no deben ser nada fáciles?
“Juan ha dado una demostración de valentía y de convicción muy poco frecuente. Lamentablemente nos habíamos acostumbrado a que los políticos necesitaban esa gotica de patriotismo que ahora está exhibiendo Juan con un gran orgullo y orgullo para nosotros”.

– ¿Qué ha pasado para que de repente la oposición resurgiera y lo hiciera, además, de forma tan unida, algo que no era frecuente en los últimos tiempos?
“Reagruparse y coger aliento de nuevo era necesario. Después del agitamiento que produjeron tantos asesinatos por parte del Gobierno, nos dejaron con una herida muy profunda en la sociedad. Lo inteligente fue lo que se hizo: reagruparse en la retaguardia, trabajar mucho en el programa de la posible recuperación, para que la gente entienda que esto no es algo espontáneo. En esto se viene trabajando desde hace tres años con grupos formados por intelectuales, profesionales, técnicos, dentro y fuera de Venezuela, en áreas tan críticas como la economía, la salud o la educación. Tenemos programas preparados y, además, contactos a nivel internacional para utilizar agencias multinacionales, como es el caso del Banco Mundial, el Fondo Monetario, el Banco Interamericano de Desarrollo. Y ahora, con una representación diplomática que se está empezando a tejer con este Gobierno interino, que lo emplearemos para la cooperación internacional y recuperar el país lo más pronto posible”.

– ¿Cómo valora la reacción de España y su Gobierno ante la crisis de Venezuela ?
“En España uno tiene que hablar de los dos campos. Como país, el español de a pie ha dado un espaldarazo a Venezuela increíble. Nosotros somos hoy probablemente algo más de 300.000 venezolanos, más unos cuantos que tienen doble nacionalidad que viven en España. Muchos han vuelto a los orígenes de sus padres, abuelos, y esa gente ha encontrado una acogida maravillosa por lo general. Ha sido un espaldarazo total y absoluto. Por lo que estamos todos muy agradecidos. Y en cuanto al Gobierno, estamos muy agradecidos con el Gobierno del presidente Rajoy, que fue sumamente activo en el caso de la ayuda a los venezolanos que estábamos aquí y en las circunstancias que tuvo que afrontar en el ámbito internacional. Y con el Gobierno de Sánchez estamos también agradecidos porque ha tomado la decisión de reconocer la presidencia interina, por un lado, y entendemos que está trabajando en la Unión Europa”.

– Pese al importante respaldo internacional de este proceso que se ha abierto en Venezuela, de momento el Gobierno de Maduro se mantiene sin fisuras aparentes. ¿Si no ocurre algo pronto corre el riesgo de desinflarse este movimiento?
“El análisis de lo que se ha logrado desde el 23 de enero, debe ser otro. En menos de tres semanas, tenemos ya casi 60 países que han reconocido al Gobierno interino de Juan Guaidó. Tenemos escrutado el comienzo de la ayuda humanitaria que se está enfrentando a la barbarie de Maduro y su gente que no quieren dejarla entrar, porque no quieren reconocer que Venezuela está en necesidad de una ayuda humanitaria. Nos estamos muriendo de hambre, sin medicinas. No se justifica decir, por tanto, que no se ven. Los resultados quizá no serán tan espectaculares. Se está trabajando como hormiguitas”.

– ¿Cree que estamos asistiendo al principio del final del chavismo en Venezuela?
“Yo estoy convencido de que estamos más avanzados, no al principio, sino a la mitad, por lo menos. El final lo empezó Maduro cuando su propia gente comenzó a pasar hambre, a morirse de hambre. Maduro no se pasea por los mercados del país. Se dedica a subir el salario mínimo, pero el sueldo no le alcanza a la gente para comprar las tres comidas al día. Hemos perdido en promedio más de diez kilos por personas; hay 300.000 niños desnutridos, que van a crecer con taras por esta razón. En sanidad, Maduro tiene que bajarse de su nube y pasar por cualquiera de los hospitales públicos de Venezuela”.

– ¿En un contexto así, no dejar entrar la ayuda humanitaria es un crimen ?
“Es una confirmación, una vez más, de que le importa bien poco el bienestar de su población. Es un contrasentido. Porque un señor que dice ser un socialista, lo último que tiene en cuenta es el bienestar de su gente. Lo único que ha logrado veinte años de socialismo en Venezuela es darle mucho dinero, pero mucho dinero, a ciertas familias como la de Chávez y la de Maduro. Crear una nueva cleptocracia”.

– ¿Cómo está su hijo Leopoldo López ?
“Está bien. Debido al arresto domiciliario está muy aislado, muy vigilado, impedido de actuar. Hablo telefónicamente con él y puedo decir que está ilusionado y trabajando mucho. Ha participado muchísmo en estos programas de posibilidades de salida del país”.

– ¿Vive esta situación con una cierta impotencia por el arresto?
“Hay impotencia pero no frustración. Fíjese que en el tiempo que lleva preso ha publicado ya dos libros. Uno sobre lo que es la experiencia de la falta de libertad y el segundo es una obra sobre la política petrolera de Venezuela”