Política

“Me presento con la misma ilusión que la primera vez y con la intensidad de la última”

Santiago Pérez, candidato a la Alcaldía de La Laguna: "Lo que me importa no es ser alcalde de La Laguna, sino contribuir a un cambio que es inaplazable”

El candidato a la Alcaldía de La Laguna Santiago Pérez (Avante La Laguna). SERGIO MÉNDEZ

Hace 20 años que apenas por unos 200 votos no llegó hasta una mayoría absoluta que le hubiera convertido en el alcalde de La Laguna, a pesar de que ganó con holgura aquellas elecciones municipales de 1999. Curiosamente, también son 20 los años que suma como concejal en la Ciudad de los Adelantados, aunque no consecutivos. Pese a que no le faltaron ofertas, nunca cobró un sueldo municipal durante esos cuatro lustros. Ya jubilado como profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de La Laguna, no deja de llamar la atención el entusiasmo y la dedicación con los que Santiago Pérez (La Laguna, 1954) afronta la cita del próximo mayo con las urnas, un reto que le puede convertir en el alcalde que ponga fin a 25 años de gobiernos continuados de Coalición Canaria.

-¿Por qué surge Avante La Laguna? ¿Ha descartado la posibilidad de presentarse en una agrupación de electores?

“Todavía tenemos que determinar la fórmula jurídica, pero lo que está bien claro es el concepto: se trata de un colectivo de laguneras y laguneros comprometidos con La Laguna y decididos a terminar con esta etapa que la ciudadanía percibe, con las encuestas en la mano, como de estancamiento o de retroceso de La Laguna. Esta es la idea, y es un movimiento abierto a todos los laguneros y laguneras de buena voluntad”.

-¿Le lleva a presentarse lo sucedido en este mandato, marcado por los escándalos?

“Por una parte está el compromiso con La Laguna en el que fui criado, porque a mí me criaron así, y por otra la constatación de que La Laguna, inaplazablemente, necesita un cambio de rumbo. Además se percibe, tanto en la calle como en las encuestas, que una parte de la ciudadanía se siente representada por el trabajo que uno ha desarrollado a lo largo de los años en favor de La Laguna. Básicamente, por eso me presento”.

-¿Busca sumar, con Avante La Laguna, más allá de los intereses partidistas?

“Sumar, sí, pero sumar a un programa. Un programa que puede ser compartido por una amplísima mayoría de los laguneros y laguneras, porque detrás del cual hay unos valores como, por ejemplo, el respeto a la autonomía de La Laguna y a su propia dignidad, para que a La Laguna no se le vuelva a imponer un gobierno por intereses y factores políticos externos. También hay valores de democracia, y, por lo tanto, un compromiso de restablecer la calidad democrática, lo que en un Estado de Derecho implica restablecer la legalidad, esencialmente en materia de contratación pública y de administración del dinero de los contribuyentes, porque cuando en ese terreno se instala la ilegalidad, estamos en la antesala de todas las corrupciones, de esas corrupciones grises del enchufismo y de la clientela, pero también de la corrupción negra que es la delincuencia institucional. Al mismo nivel hay también una sensibilidad social, lo que se traduce en la eliminación del gasto superfluo y la dedicación de hasta el último euro disponible a afrontar la lucha contra la pobreza y la reactivación de la economía de La Laguna. Y también en una dimensión muy importante del gobierno local como es la ordenación del suelo, tenemos un compromiso con un modelo muy respetuoso con el suelo agrícola y con los recursos naturales del municipio, que son una garantía para el futuro”.

-Entiendo que son los cuatro ejes de su programa electoral…

“Exactamente. Es un programa al que se puede llegar desde posiciones humanistas, desde el liberalismo progresista, desde los valores socialistas, desde los cristianos… Porque no se propone un credo ideológico, sino un programa al que se puede llegar, insisto, desde muchas posiciones ideológicas y desde un compromiso con La Laguna y con su gente”.

-Su grupo actual ha mantenido excelentes relaciones con el de Unid@s se puede durante el actual mandato. ¿Seguirá siendo así en el futuro?

“Siempre he creído que la sociedad y sus instituciones se mueven a través de las mayorías, y la mayoría de cambio a la que muchos aspiramos en La Laguna tiene que estar integrada por lo que hoy representa Unid@s se puede. Como también por el PSOE y por otros partidos de distintas referencias ideológicas que se puedan sentir comprometidos con ese deseo de cambio que no solo los ciudadanos ya expresaron en las urnas en 2015, sino que, en opinión de muchos, es inaplazable en La Laguna”.

-¿Y qué papel pretende desempeñar usted en todo esto?

“Lo importante de mi participación es que me presento con la misma ilusión que la primera vez y con la intensidad de la última. Lo importante para mí no es ser alcalde de La Laguna. Eso es un honor ante el que, si a mí me correspondiera, intentaría estar a la altura, pero lo importante para mí, insisto, no es aspirar a la Alcaldía, sino contribuir al cambio”.

-¿Qué espera del PSOE tras su hecatombe durante este mandato, que termina sin mantener ni uno de los concejales que logró en 2015?

“Se lo digo con franqueza. Soy una persona del PSOE, pero ahora no estoy en el PSOE. Lo ocurrido con el Partido Socialista de La Laguna en los últimos años me resulta irreconocible, cuando fue un partido muy afincado en la sociedad lagunera, muy representativo y que, en determinadas etapas, ejerció un importante liderazgo, no solo en el Ayuntamiento, sino más allá, como cuando el primer Gobierno municipal de ATI pretendió en 1987 la fusión de La Laguna con Santa Cruz y los socialistas jugamos un destacado papel en la constitución de la Asociación en Defensa de La Laguna, amenazada por esa OPA hostil. Recuerdo que hasta redacté los estatutos”.

-¿Espera que el PSOE vuelva por esos senderos en La Laguna?

“Lo espero y lo deseo. Porque sus problemas son el resultado de haber desempeñado un papel que es, justamente, el contrario del que sus votantes esperaban y que sus compromisos programáticos y electorales implicaban. Todo lo contrario a ser el bastón de turno de Coalición Canaria”.

-¿Cómo ve al PSOE actual?
“Aunque ahora no estoy en el PSOE, soy consciente de que, en esta hora difícil de la democracia española, este partido, con sus luces y sus sombras, es el que está en mejores condiciones de defender y de continuar articulando este sistema de convivencia en nuestro país. A la historia me remito”.

-¿Qué pensó cuando presentaron al hoy alcalde, José Alberto Díaz, como un ejemplo de honradez en el anuncio de su candidatura?

“Que Coalición Canaria está tratando de contrarrestar un declive visible e intenso con una dosis de euforina que ya está muy estudiada, muy ensayada y muy desgastada. No tengo más que opinar, porque no juzgo la honradez de las personas como tales, juzgo el cumplimiento de la legalidad como gobernantes y responsables institucionales. Y en ese terreno no solo José Alberto, sino Coalición Canaria, y no solo en La Laguna, deja mucho que desear”.

-Usted ha sido muy crítico con CC en La Laguna.

“Porque en La Laguna se ha instaurado un modelo de contratación pública que es un paraíso de ilegalidad. Y no arrancó con José Alberto Díaz, sino que se generalizó con Fernando Clavijo y, probablemente, el compromiso del hoy alcalde fue guardarle las espaldas a Clavijo cuando no estuviera. Y lo ha cumplido, pero para ello ha tenido que dejar la legalidad a un lado”.

-¿Entiende que la moción de censura no cuajó en los últimos meses por la cercanía con las elecciones?

“Cuando se hablaba hace unos meses de una posible moción de censura, de la que, por cierto, no fui yo el promotor, les decía a los otros grupos que, aunque faltaran esos pocos meses para las elecciones, era muy importante llevarla a cabo, para así constituir en La Laguna un Gobierno de transición que contribuyera a unas elecciones limpias, que es precisamente lo contrario de lo que iba a ocurrir (y está ocurriendo) si Coalición Canaria continuaba al frente de la Alcaldía. Me preocupa especialmente la limpieza de los procesos electorales, y Coalición Canaria viene abusando desde el principio del mandato, y esos abusos se van a multiplicar ahora, del poder para hacer trampas a la limpieza electoral. Y cuando más desesperados están, y lo están, más trampas aplican. ¡Lo más gracioso es que están haciendo trampas desde el minuto cero y pretenden hacerse pasar por víctimas! Son como los niños que pretenden cambiar las reglas del juego cada vez que les conviene”.