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Juan Luis Cebrián: “El problema no es Cataluña. Lo que debemos arreglar es España, un país complejo desde que existe”

“Lo más racional sería un pacto entre las posiciones moderadas de la derecha y de la izquierda”
Juan Luis Cebrián / Foto: Fran Pallero
Juan Luis Cebrián, en la entrevista con Diario de Avisos. / FRAN PALLERO
Juan Luis Cebrián, en la entrevista con Diario de Avisos. / FRAN PALLERO

En el Foro Premium del Atlántico, de la Fundación DIARIO DE AVISOS, un histórico del periodismo como es Juan Luis Cebrián ha analizado las claves de la actualidad informativa desde una perspectiva panorámica.

-¿El País ha encontrado su sitio en este escurridizo escenario político? En el doble sentido…

“He estado 42 años al frente del periódico y de la empresa. Uno de los compromisos conmigo mismo es no interferir yo en la fabricación del diario, que dirige quien fue mi directora adjunta, Soledad Gallego-Díaz. Junto a ella está quien me sucedió en la dirección, Joaquín Estefanía. Entonces, ocupo la presidencia de honor y creo que mi papel no es opinar sobre ello. Supongo que El País hace cosas bien y mal, como todos los periódicos. Básicamente, lo veo en la línea de El País. Creo que mantiene su coherencia. En cuanto al país, España, estamos en un momento de tránsito, ante un cambio de civilización mundial. Toda la estructura política y económica de los siglos XIX y XX está fundamentada en el desarrollo de la sociedad industrial y la democracia representativa. Se nos olvida que el XIX fue un siglo con muchas guerras y que el XX estuvo marcado por la primera gran guerra, que fue la destrucción de los imperios conocidos y que no resolvió bien los problemas. Se agudizaron y vinieron la crisis financiera y la segunda gran guerra. El devenir de España tiene mucho que ver con eso”.

-¿Y en este momento?

“Estamos en un contexto completamente diferente. Cayó el telón de acero y desaparece el liderazgo de los Estados Unidos. Y España está incorporada a una Unión Europea que a su vez está en crisis. El 80%, por lo menos, de la realidad española está marcada por la legislación europea, algo de lo que no son lo suficientemente conscientes los ciudadanos españoles ni los de otros países. La democracia representativa está en crisis, el Estado nación está en crisis y al mismo tiempo proliferan los estados nación y Cataluña se quiere convertir en un Estado. El otro día me decía un amigo mío norteamericano, un ciudadano verdaderamente global y muy influyente, que España es el mejor país del mundo para vivir. En su conjunto, la sociedad civil española ha mejorado muchísimo en estos cuarenta años”.

-Del blanco y negro al color, aunque haya tonos grises…

“La democracia y el Estado de las autonomías han ayudado a desarrollarse a la sociedad civil española, aparte del paso natural del tiempo. Cuando se aprobó la Constitución no existían las multinacionales españolas. Ahora está Inditex, que levantó un dependiente de una mercería. Amancio Ortega es uno de los hombres más ricos del mundo y lo ha hecho trabajando. Tenemos campeones en la industria, en la cultura, en la investigación. Es muy importante, porque las instituciones del Estado son débiles. Dicho esto, estamos padeciendo las crisis mundiales”.

Juan Luis Cebrián / Foto: Fran Pallero
Juan Luis Cebrián / Foto: Fran Pallero

-¿Qué interés informativo ha suscitado Canarias?

“Siempre hemos contado con un embajador canario, que ha sido Juan Cruz, que ahí sigue y que ha influido muchísimo. Luego, yo he tenido una relación concretamente con Tenerife motivada por muchas razones. He visto construir el Jardín Tropical y el Abama, los hoteles de Jesús [Polanco]. Pero, además, hasta diciembre pasado, en mi familia hemos sido propietarios de gran parte del inmueble donde está Cortefiel. Venía mucho. Luego, hay una cosa curiosa: me acabo de casar con una rumana [Mihaela Mihalcia], con la que vivo desde hace casi seis años, y descubrí que Tenerife para Rumanía es una especie de paraíso turístico, un destino de lujo. El único problema en el turismo es el precio de los aviones. Si es que te sale más barato ir a Londres y volar desde allí”.

-Antes que Cataluña, el Gobierno de Felipe González amagó en 1989 con aplicar el artículo 155 de la Constitución en esta comunidad autónoma por la rebelión fiscal. A Lorenzo Olarte le resbaló el requerimiento previo. En realidad, Canarias nunca ha representado una amenaza seria…

“Canarias ha sido históricamente una singularidad. Ahora, menos. Cuando yo hacía el servicio militar, en la oficina de prensa de la secretaría general del Ministerio del Aire de soldado raso, ya era redactor jefe de Pueblo. Cada semana llegaba un avión militar de carga y me tocaba un par de cajetillas de tabaco. En la Península la hemos percibido en positivo, independientemente de las dificultades económicas y de desarrollo. Creo que esa singularidad ha beneficiado a Canarias. Yo era muy amigo de César Manrique, que hizo mucho por el turismo cultural. Y Tenerife ha tenido un poco más que el turismo de sol”.

-¿Cómo se frena el movimiento separatista?

“Está el famoso discurso de Ortega en las Cortes de hace cien años. Decía que la solución era la conllevancia, palabra que él se inventó (sería la conllevanza). Recomiendo que se lea una reciente biografía de [Baldomero] Espartero [el Pacificador], un libro de seiscientas páginas [de Adrian Shubert, en la editorial Galaxia Gutenberg]. Es el siglo XIX español. Te ayuda a entender lo que está pasando ahora. [En su mesa de despacho reposa un bastón de mando con una dedicatoria en su empuñadura de oro: ‘Espartero a su médico José Carabias’. El doctor era su bisabuelo]. El problema no es Cataluña. Lo que debemos arreglar es España, un país muy complejo desde que existe. Territorialmente, tiene dos archipiélagos, con conflictos interiores; al menos, cuatro lenguas autóctonas; una diversidad geográfica muy grande, y un enclave estratégico, a doce kilómetros de Marruecos. La unidad española es una de las más antiguas, pero es la unidad de su majestad católica. Durante sesenta y pico de años, el imperio español fue dueño de Portugal y Brasil. Las fronteras actuales de Brasil se hicieron con Felipe II y III. No hubo un solo español que fuera allí. Todo lo hizo la nobleza portuguesa, con un rey español. Aquello era como una confederación cuya unidad la representaba su majestad católica. El concepto moderno de España nació en el XIX en mitad de las guerras dinásticas. Ahí surgió el problema catalán. El vasco, el carlismo, etcétera… De las pocas cosas que tiene España de verdad es la lengua. El castellano lo hablan 450 millones de personas y creciendo. De ellos, 55 millones en los Estados Unidos de América. La única solución que   encuentro es un Estado federal”.

Juan Luis Cebrián / Foto: Fran Pallero
Juan Luis Cebrián / Foto: Fran Pallero

-¿España no es ya una suerte de república federal?

“No federal, es confederal. En la transición hubiera sido muy fácil, por ejemplo, recuperar el Estatuto de Autonomía de Cataluña, País Vasco y Galicia”.

-¿Por qué no se hizo?

“Porque eran estatutos que se habían aprobado con la república y estábamos instaurando una monarquía. El Ejército no lo hubiera permitido”.

-Se sirvió café para todos…

“Y una tabla de quesos… Los estados federales son soluciones sencillas a problemas complejos: hay un Gobierno federal con los poderes que sea, delimitados, y lo demás lo hacen las autonomías, los estados federados o las provincias. Este es el modelo que aplicó Alemania después de la segunda guerra mundial. Aquí se crearon demasiadas autonomías y no hay una lista cerrada de competencias”.

-¿Qué factor desempeña en todo esto el déficit de liderazgo?

“Por sus obras los conoceréis [a los cabecillas separatistas]. Grandes estadistas hay muy pocos en todas partes del mundo. Lo esencial es reforzar las instituciones, con el sometimiento a la ley. Para mí, lo más grave que han dicho [los secesionistas] es que la democracia está por encima de la ley”.

-¿Qué deparará el 28 de abril?

“Depende del resultado, lógicamente. En cualquier caso, no creo que se forme un Gobierno antes de las elecciones del 26 de mayo. Tampoco, que Pedro Sánchez se atreva a hacer un nuevo pacto con los independentistas. Eso sería letal para el Partido Socialista. Lo más racional para este país sería un pacto entre las posiciones moderadas de la derecha y de la izquierda: Ciudadanos, el heredero de la UCD, y el PSOE. Luego están las ambiciones y los deseos particulares. La buena solución en Andalucía hubiera sido un Gobierno entre los socialistas y Ciudadanos. El precio era Susana Díaz, porque la campaña había sido contra ella después de haberla apoyado durante casi toda la legislatura. Si se hubiera logrado un acuerdo, habría, paradójicamente, cambiado la imagen del Partido Socialista y de Ciudadanos”.

Juan Luis Cebrián / Foto: Fran Pallero
Juan Luis Cebrián / Foto: Fran Pallero

-La campaña electoral parece un concurso de méritos en un programa televiso de talentos…

“Pedro Sánchez dijo el otro día que el único partido que representaba el sentido común era el PSOE. ¿Qué es eso? Y Ciudadanos, que son el único partido no corrupto. Pablo Casado, que el PP es el único que puede arreglar esto. No soy muy optimista”.

-¿Vox es de extrema derecha?

“Para mí, es el franquismo sociológico y tiene elementos de extrema derecha. También los hay en el Partido Popular, que procede de Alianza Popular, del exministro Manuel Fraga; igual que hay elementos de extrema izquierda en Podemos”.

-¿Steve Bannon [el estratega  que catapultó a Donald Trump] es la mano que mece la cuna?

“Con toda seguridad. En Vox se refleja el centralismo de Madrid. Más que un peligro por las ideas fascistas, hay un jacobinismo de derechas muy fuerte, un rechazo a las autonomías”.

-El partido de Santiago Abascal surgió del PP vasco…

“El PP del País Vasco es muy centralista. ¿Cuál era un mantra utilizado por Franco? La unidad y diversidad de los pueblos y gentes de España. Insistía. Él vivía en El Pardo y todos los años se iba una semanita o dos al pazo de Meirás, su tierra, a San Sebastián, donde celebraba un Consejo de Ministros, y a Cataluña iba menos. Cuidaba los tres estatutos de autonomía de la república. No a Asturias, de donde era su mujer. Hay algunas cosas del franquismo que no se han resuelto bien, empezando por la tumba de Franco. Si convocas un debate público general e intervienen los tribunales, estás perdido. Los enterramientos en las cunetas o en las tapias de los cementerios…”.

-¿Han enterrado el espíritu de la concordia?

“Es entre grupos marginales y las elites. Si te excitan desde arriba, pues… Estamos hablando de los nietos y biznietos de los que participaron en la guerra. Mi padre era falangista y alférez provisional [Vicente Cebrián, director de Arriba, órgano de comunicación de Falange Española]. Mi abuelo era coronel médico de la armada, que luchó en Cuba. Era republicano. Cuando acabó la guerra lo metieron en la cárcel y lo sacó mi padre.”

-Mucho feminismo, pero los candidatos de los cinco principales partidos son hombres. En el PSOE y el PP han dejado pasar la oportunidad de entregar el mando a una mujer…

“Por desgracia para las mujeres, está muy manipulado, ideologizado, el movimiento feminista, que por su naturaleza es transversal. Los problemas empezaron con la definición de violencia de género, que viene del inglés. Lo que hay es una violencia sexual y machista. Género es masculino, femenino y neutro. Efectivamente, es una violencia de los hombres respecto a las mujeres. No tiene nada que ver con la igualdad de derechos, que está reconocida en la ley. Es verdad que no se cumple en la práctica, con la brecha salarial y tal. En cierta medida, hay una lucha por el poder. Hay mujeres valiosas que no necesariamente están en los puestos principales”.

-En calidad de académico, que estuvo a punto de ser elegido director de la RAE, ¿el llamado lenguaje inclusivo es intrusismo?

“El lenguaje lo crea el pueblo. La Academia lo reconoce o normativiza, vela por la unidad del idioma de los hispanoparlantes. Gramaticalmente, el lenguaje español ya es incluso. Se sabe que, por defecto, el masculino es un masculino sin marca de género. ¿Hay fenómenos machistas en el español? Sin duda alguna”.

-¿Cuánto costará el brexit en términos de europeísmo?

“Es malo que el Reino Unido se vaya de la Unión Europea. Pero creo que es bueno para el proyecto europeo, porque no se quieren integrar”.

-En América se ha producido un vuelco en el tablero de equilibrios. Sin embargo, lo de Venezuela no acaba de resolverse…

“Maduro está liquidado. Además, la situación de Venezuela está relacionada con Cuba”.

 

Periodista, escritor, novelista, académico de la lengua y empresario

Memorias de Juan Luis Cebrián. / DA

Está enfrascado en la segunda parte de sus memorias, después del volumen titulado Primera página (1944-1998). Su biografía no cabe en este apoyo a la entrevista, así que solo es una reseña. Juan Luis Cebrián Echarri tiene seis hijos y ocho nietos. Se ha casado tres veces. Periodista, escritor, novelista, académico de la lengua (silla V de la RAE) y empresario, fue el director-fundador de El País (1976-1988), tras su paso por los diarios Pueblo e Informaciones  y los informativos de TVE (ocho meses en 1974).  El 21 de mayo de 2018 abandonó todos sus cargos en Prisa al cabo de 42 años. Ese día lo nombraron presidente de honor de El País. Luego se incorporó a Cremades & Calvo-Sotelo, el despacho de Javier Cremades, su abogado. Es un personaje de leyenda: del misterioso club Bilderberg a su conexión con Soraya Sáenz de Santamaría. “Mi relación con ella [vicepresidenta del Gobierno de Mariano Rajoy] era fundamentalmente sobre el proceso de venta de Sogecable [una sociedad regulada adquirida en 2014 por Telefónica, que en 2002 le había vendido Vía Digital] y los derechos del fútbol”.

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