
El líder de Ciudadanos (Cs) y candidato a la Presidencia del Gobierno, Albert Rivera, dio un mitin ayer en Rentería en un ambiente de gran tensión, rodeado por cientos de personas que protestaban contra la presencia de la formación naranja en esta localidad guipuzcoana. El candidato centrista habló en una plaza de la localidad vasca, como antes hizo en la Candelaria de Santa Cruz. Entre insultos y abucheos, les dijo: “Euskadi no es vuestro, es de todos los vascos y todos los españoles. Por eso estamos aquí”. El acto, en el que también intervino el filósofo y escritor Fernando Savater, la eurodiputada de UPyD y candidata de Cs a las elecciones europeas, Maite Pagazaurtundua, y el exdirector general de la Policía Nacional y la Guardia Civil Joan Mesquida, se celebró en la plaza de los Fueros en medio de un fuerte dispositivo policial.
Aun así, los dirigentes, militantes y simpatizantes de Ciudadanos y los periodistas que acudieron a cubrir el acto -siempre escoltados por la Ertzaintza- hicieron el corto recorrido hasta la plaza de los Fueros entre insultos, abucheos y algún escupitajo, y lo mismo cuando se marcharon. En la plaza, los manifestantes no pararon de gritar e insultar y algunos vecinos hicieron una incesante cacerolada desde sus balcones, por lo que era difícil escuchar a los intervinientes.
“Fascistas”, “asquerosos”, “españoles”, “hijos de puta” y “cobardes” fueron algunos de los calificativos utilizados por cientos de manifestantes, que superaban ampliamente en número a los participantes en el acto de Cs. También corearon “Rivera, muérete”, “Rivera, hijo de puta” o “que se vayan”, y lemas políticos como “independencia”, “euskal presoak etxera” (presos vascos a casa) o “faxistak kampora” (fascistas fuera). En los edificios situados en la plaza -vallada para evitar que los manifestantes se acercaran y bloqueada por ertzainas en las cuatro calles de acceso- se habían colocado lazos amarillos gigantes, además de ikurriñas y esteladas, mientras que los simpatizantes de la formación naranja portaban banderas de España, de la Unión Europea y de Euskadi.
“Detrás de estas banderas”, que son “símbolos oficiales” y no símbolos de “imposición y ruptura”, está “vuestra libertad para insultarnos a nosotros”, destacó mientras intentaba hacerse oír por encima del ruido constante y reivindicando la libertad de reunión y de expresión que “algunos quieren pisotear”.
“Frente a las cacerolas, ideas”
“Frente a las cacerolas, ideas; frente a los privilegios, igualdad; frente a los gritos, diálogo”, afirmó, advirtiendo de que en Ciudadanos no van a dejar de ir a ningún pueblo de España y van a seguir “dando la batalla al nacionalismo”. Tras recordar que Rentería es “uno de los pueblos que más ha sufrido el terrorismo”, con 19 asesinatos por parte de ETA, celebró que el terrorismo finalmente fuera “derrotado”.
Ahora “tenemos otro problema, que es el nacionalismo”, “el cáncer de España y de Europa”, añadió. Rivera dirigió la mirada a la gente que estaba asomada a los balcones y les reprochó su intento de boicotear el mitin: “Ha quedado demasiada gente por el camino para que nos rindamos por unas cacerolas y unos lazos amarillos”. En su opinión, “hay que ser cobarde para no permitir que alguien hable y para no condenar el terrorismo”. “Lo valiente es defender la libertad”, agregó.
El líder del partido naranja prometió que, si gobiernan, impulsarán una modificación de la Ley del Estatuto de la Víctima del Delito para que “se sancione a las personas y ayuntamientos que amparen homenajes a terroristas”. En este punto, calificó de “imagen indigna para una democracia” el homenaje que se rindió el pasado marzo en Rentería al expreso de ETA Kepa Etxebarria, quien intentó asesinar al funcionario de prisiones de Martutene Juan José Baeza González. “Os pensáis que son gudaris (guerreros), pero son asesinos”.





