
Se llama VIRGINIA BARBER, es de Lanzarote y su profesión es tratar a los presos de la cárcel más complicada de Nueva York. El periódico El Mundo acaba de entrevistarla en un viaje exprés que ha realizado a Madrid para presentar Más allá del bien y del mal, sus memorias profesionales.
La psicóloga conejera, de 42 años, es la directora clínica de Salud Mental en el Correction Health Services, un centro en el que casi la mitad de los reclusos recibe tratamiento psicológico y el 15% del total sufre trastornos graves.





