CASO GRÚAS

Y la mochila pasó por el escáner judicial

Fernando Clavijo señaló ayer en el juzgado a los técnicos municipales, entre las críticas provenientes desde buena parte del espectro político, mientras Coalición Canaria se resigna a que su candidato no solo llegue imputado a las elecciones, sino también a la negociación de posibles pactos de gobierno

La mochila de Fernando Clavijo, un símbolo de la pretendida renovación generacional de Coalición Canaria (CC), pasó ayer por el escáner de los juzgados, cual metáfora de la pesadilla política a la que el lagunero ha arrastrado a su partido, resignada ya esta formación política a que su principal valedor en las inminentes elecciones llegue a las urnas bajo investigación judicial por un caso de presunta corrupción como es el caso Grúas. Y, lo que tampoco es plato de buen gusto, que la condición de imputado de Clavijo pueda afectar a futuras negociaciones para alcanzar un acuerdo de gobierno en Canarias con vistas a los próximos cuatro años.

La declaración de ayer de Fernando Clavijo, una cita tristemente histórica al tratarse del primer presidente de Canarias que, en el ejercicio de su cargo, es investigado judicialmente, arrancó con un trato de favor, dado que se le permitió entrar hora y cuarto antes que al resto de los mortales. Aunque la versión oficial era que el mandatario no tuvo que esperar a las nueve de la mañana (hora de apertura oficial) como cualquier otro ciudadano “por motivos de seguridad”, lo cierto es que luego Clavijo lo desmintió en su rueda de prensa al comentar que llegó antes “porque quería reunirse con su abogado” para repasar su declaración. Llama la atención que el decano (y, por ende, máximo responsable de los juzgados laguneros), César Romero Pamparacuatro, no autorizó tal excepción, como le consta a DIARIO DE AVISOS.

Abogados

Sea como fuere, Clavijo se presentó con tres abogados. El más llamativo era, por novedoso y categoría, José Antonio Choclán, exmagistrado de la Audiencia Nacional y defensor de famosos como Cristiano Ronaldo o destacadas figuras de la trama Gürtel (Francisco Correa) y Púnica (David Marjaliza). Junto a Choclán, el exconsejero regional de Empleo Víctor Díaz (que acudió como defensor de su hermano, el hoy alcalde lagunero José Alberto Díaz, también imputado) y Esteban Sola, que figura como letrado del tercer investigado, el también edil de CC Antonio Pérez-Godiño.

Polivalente

Dado el overbooking procesal (a Clavijo y sus tres letrados hay que sumar a la jueza, a la fiscal Anticorrupción María Farnés y a los abogados de las acusaciones particulares, Sandra Rodríguez y Pedro Fernández Arcila), la declaración de Clavijo tuvo lugar en la Sala Polivalente Número 5, de mayor cabida, y se prolongó durante más de dos horas y media, desde las nueve y media a poco después del mediodía. Durante la misma, Clavijo respondió tanto a la jueza como a la fiscal y a sus abogados, pero, al igual que hiciera Díaz un año y un día antes, no contestó a las acusaciones particulares y descargó posibles responsabilidades en sus subalternos, especialmente en la exdirectora municipal de Seguridad Ciudadana, Rosario Hernández (cuya imputación se antoja próxima), y en Antonio Vera y Alejandro Cordero, los técnicos municipales que lideraron la concesionaria cuando hubo que retirar su control a siete empresarios, algunos de ellos afines al propio Fernando Clavijo.

Al final, el presidente, que se evitó el paseíllo matutino con ese trato de favor en el juzgado, salió con la condición de imputado como entró, justo cuando su partido se juega dejar de ser la formación política más importante de Canarias durante los últimos 30 años.

El juzgado como oficina particular,y las explicaciones en una sede oficial

Ni uno solo de los, aproximadamente, medio centenar de periodistas congregados ayer frente a los juzgados laguneros valoraba como acertada lo que todos entendieron como una argucia de Fernando Clavijo para huir de las cámaras, como fue entrar a las 7.45 horas (algo vedado al ciudadano de pie, por cuanto la apertura al público es a las nueve). Eso sí, el trato de favor acabó ahí, dado que hasta la famosa mochila pasó por el escáner judicial. Si bien en principio se explicó la anomalía “por motivos de seguridad”, Clavijo explicó después que solo quería reunirse con su abogado, lo que no solo no parece justificar la excepción, sino que multiplica el favoritismo. Lo que sí terminó por desconcertar a propios y extraños es que utilizara la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias para dar explicaciones sobre un asunto personal o, en todo caso, relacionado con su actividad como alcalde de La Laguna.