tribuna

La Laguna, un patrimonio histórico con futuro

Qué es el patrimonio histórico lagunero? … viendo el listado de bienes materiales e inmateriales de la propia página del Ayuntamiento, son treinta y seis elementos: diecisiete edificios religiosos, doce palacios y casas señoriales, un cementerio histórico, un teatro, un polvorín militar, dos zonas arqueológicas y dos fiestas populares.

De ese listado se pueden extraer dos ideas principales, que existe una visión elitista del patrimonio, donde más del 70% son elementos vinculados o promovidos por las clases privilegiadas, y un claro centralismo: solo nueve bienes están fuera del Casco histórico. Esta visión se corresponde con actuaciones políticas y una ideología determinada, que impregna las acciones en el ámbito del patrimonio municipal desde hace más de treinta años.

Hay algo más, las políticas sobre rehabilitación de bienes patrimoniales también dicen mucho de la visión política de Coalición Canaria en esta materia. En la última década solo cuatro edificios religiosos del Casco lagunero han recibido más de 20 millones de euros de recursos públicos. Frente al uso y abuso de la subvención directa al Obispado de Tenerife, apostamos por la libre concurrencia en los procesos de subvenciones para el mantenimiento de bienes patrimoniales de entidades privadas o particulares, en igualdad de condiciones, sin privilegios.

Desde Unidas se puede en este mandato hemos logrado que se aprueben iniciativas plenarias para poner en valor elementos novedosos, como las chimeneas de La Cuesta y Taco (Patrimonio Industrial) o un hermoso jardín histórico centenario como el Camino Largo. Igualmente conseguimos aprobar otra importante moción para proteger y difundir las casas terreras, así como para desarrollar un catálogo de árboles históricos y monumentales que se va a incorporar al Plan General.

No hemos desaprovechado tampoco espacios como el Consejo Municipal de Patrimonio. En este lugar hemos pedido acciones para poner en valor los bienes de interés culturales arqueológicos de La Barranquera y del barranco de Agua de Dios, así como los elementos históricos, arqueológicos y etnográficos del barranco de La Verdellada.

Creemos en el Patrimonio como un bien para las futuras generaciones, pero también como una importante fuente de riqueza y generador de empleo. Por esto fuimos el único partido en presentar alegaciones a la ordenanza para la subvención de actividades turísticas. Hemos propuesto ampliar las puntuaciones para crear empresas y acciones vinculadas con la difusión de los valores medioambientales, de patrimonio histórico, arqueológico, etnográfico, agrícola, paleontológico, de la memoria colectiva y de ocio saludable, idea que se ha incorporado al documento final, de forma silenciosa aunque imparable, como tantas otras iniciativas que hemos desarrollado en este mandato.

Queremos que La Laguna cuente con un centro de interpretación a la altura de un municipio que es sede de un bien Patrimonio de la Humanidad y de una parte importante de la reserva de la Biosfera de Anaga. Además, vamos a apostar seriamente por renovar un Plan Especial de Protección (PEP) del Casco mediante un proceso participativo e incorporando un Patronato Independiente para su gestión, usando técnicos, expertos, ciudadanía y entidades. Un PEP que ponga en valor la creación de tejido social sobre los usos exclusivamente comerciales. Queremos un espacio urbano vivo, con vecinos y vecinas, pero también con comercios históricos y tradicionales que le den entidad propia.

Otra propuesta innovadora que esperamos desarrollar desde el Gobierno municipal es el programa de pisos tutelados, similar al desarrollado por el Consorcio de Santiago de Compostela, que permitirá la rehabilitación de edificios históricos donde sus propietarios no pueden ejercer esta labor por causas económicas, permitiendo al Ayuntamiento el usufructo temporal por un mínimo de doce años, ofertando estas edificaciones para alquiler social. Las edificaciones históricas abandonadas suponen un problema serio, que debemos afrontar en este mandato que se inicia tras el 26 de mayo.

Pero nuestro patrimonio va mucho más allá del Casco. Es patrimonio también la memoria de los maestros y maestras de la tierra, que debe ponerse en valor y darse a conocer. Igualmente debemos proteger y difundir los elementos que nos vinculan con nuestro pasado guanche, con zonas señeras como La Barranquera y Agua de Dios, junto a los yacimientos de La Verdellada o las estaciones de grabados de los Genetos. También es parte del patrimonio olvidado el de los senderos y caminos históricos, sobre los que proponemos un plan que facilite su tránsito y conocimiento público, con usos sostenibles y una adecuada señalética.

Hablar de nuestro futuro no se puede hacer sin mirar, conocer y valorar nuestro pasado, incorporándolo al desarrollo que queremos conseguir para un municipio mejor, con nuevas oportunidades de empleo y más sostenible.

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