política

Cuando el relevo municipal no es tan pacífico como debiera

El caos también está presente en los primeros días de los nuevos ayuntamientos, con objetos que desaparecen, concejales que dimiten nada más llegar y las clásicas subidas de sueldo
El alcalde de Tazacorte, Juan Miguel Rodríguez (6º izq.), junto a los miembros de su plancha de nueva canarias, que cobrarán más que sus predecesores. DA
El alcalde de Tazacorte, Juan Miguel Rodríguez (6º izq.), junto a los miembros de su plancha de nueva canarias, que cobrarán más que sus predecesores. DA

Los nuevos ayuntamientos, en funcionamiento desde hace más de medio mes, siguen siendo noticia tanto por su gestión como por motivos ajenos a ella. No son pocos quienes se niegan a ceder con facilidad su silla, por lo que los alcaldes entrantes se están encontrando con dificultades añadidas en su inicio de mandato. Además, también hay quienes han aprovechado la confusión de estos primeros días para subirse el sueldo.

Concretamente, el incremento de salarios en algunos consistorios está provocando la indignación de los ciudadanos. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Tazacorte, formado por Nueva Canarias y Unión Bagañeta-CC, superará en el 105% lo percibido por sus predecesores, según denunció la oposición.

Mientras, en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, gobernado por el Partido Socialista, Podemos y Nueva Canarias, la subida salarial del 16% para los ediles y del 46% para la oposición se aprobó en un pleno exprés que duró 1 minuto y 40 segundos.

Otro récord de velocidad es el que batió una concejala al entregar su acta, Cristina Zurita (USP), quien declinó formar parte del gobierno del Ayuntamiento de La Laguna tan solo cuatro días después de su constitución. La edil alegó “motivos personales de índole laboral”.

Hay algunos que se van de forma voluntaria, y otros a los que echan. Christopher Marrero y Sabina Rodríguez, concejales socialistas en Valle Gran Rey, recibieron el expediente de expulsión de su partido por no cumplir con la disciplina de voto. Las consecuencias de la desobediencia hicieron tambalearse el pacto regional de progreso, y todo, porque se votaron a sí mismos, en vez de respetar la candidatura de la Agrupación Socialista Gomera, como desde su partido les habían ordenado. Si bien es cierto que la lista de anécdotas ha ido creciendo desde el 26 de mayo, la postcampaña ya se preveía estrambótica desde el primer día. En Garafía, un solo voto fue decisivo para obtener la alcaldía. El Partido Socialista fue la fuerza más votada con 300 sufragios, lo que le valió para conseguir 4 concejales y situarse en mejor posición que su principal adversario para negociar un pacto, ya que CC, con 299 votos, obtuvo 3.

Contratiempos

La socialista Patricia Hernández no ha tenido fácil su primera quincena en la alcaldía santacrucera: tuvo que buscar soluciones al corte de luz de las instalaciones deportivas por impago, actuar ante la falta de previsión del servicio de comedores escolares en verano y la decisión del Meridiano de cobrar por sus aparcamientos.

Algo similar le ocurrió a Airam Puerta (PSOE) en Güímar, quien acusó a Carmen Luisa Castro (PP) de dejarle facturas por dos millones de euros a modo de recibimiento. La popular alegó que “solo veo quejas y más quejas por un asunto que no pude resolver al haber gobernado en minoría”.

Hasta 10 días para encontrar las llaves del Ayuntamiento de Santa Lucía

Las versiones contrapuestas entre el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Santa Lucía y la oposición no permiten conocer con exactitud qué ocurrió con las llaves que abrían las puertas principales de acceso al Consistorio. En el cruce de acusaciones, que aún perdura, el nuevo alcalde, Santiago Rodríguez (Fortaleza), denunció que el anterior Gobierno quiso dificultar el traspaso de poderes al no brindarles información sobre la ubicación de las llaves y los planos del Ayuntamiento.

Dunia González (NC), anterior alcaldesa, aseguró que siente vergüenza de que después de medio mes se siga hablando de las llaves y calificó el asunto de “montaje”.

Además de las llaves y los planos, González ironizó con que “después de toda la polémica”, vinieran del nuevo Gobierno a quejársele “de que los ordenadores estaban vacíos”, algo que reconoció como cierto, aunque lo justificó en que lo único que borraron fue su propio proyecto político.

TE RECOMENDAMOS