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Cuando los reyes descansaban en Lanzarote

Hubo un tiempo en el que Juan Carlos I y Sofía anteponían La Mareta, un palacio ubicado en la costa de Teguise y diseñado por César Manrique, al mallorquín de Marivent como residencia para sus vacaciones

La familia real ha vuelto a elegir este verano el mallorquín Palacio de Marivent para su tradicional posado de verano. La monarquía española lleva eligiendo Marivent para sus vacaciones estivales de forma casi consecutiva los últimos 15 años, aunque hubo una época en la que Canarias era también lugar de descanso y ocio de Juan Carlos I y doña Sofía, y más tarde, de Felipe VI y Letizia.

La Residencia Real de La Mareta, ubicada en el municipio de Teguise, en Lanzarote, fue un regalo del monarca Huséin I de Jordania a Juan Carlos I de Borbón en 1989. La villa, que fue diseñada en los años 70 por el artista conejero César Manrique y el arquitecto madrileño Fernando Higueras, cuenta con dos piscinas, helipuerto, canchas deportivas, un jardín con lago y acceso directo al mar.
La Mareta debe su nombre al aljibe que había en el lugar de la construcción, una estructura que servía para recoger el agua de las lluvias, que posteriormente era aprovechada por los vecinos y como bebedero de animales domésticos. La pieza era un conjunto histórico que se remontaba a la época aborigen y fue destruida con el paso del tiempo.

Las primeras visitas de la monarquía española a La Mareta se produjeron a partir del año 1993, el palacio conejero se convirtió por aquel entonces en el lugar elegido para la realización de pequeños viajes de verano y, sobre todo, para las celebraciones de fin de año.

Incidente

Juan Carlos I decidió reunir a la familia real al completo en La Mareta para celebrar el cambio de siglo de 1999 a 2000. Hasta Lanzarote se desplazaron el propio monarca, doña Sofía, María de las Mercedes (madre de Juan Carlos I), el príncipe Felipe, la infanta Elena y Jaime de Marichalar, Froilán, la infanta Cristina y Urdangarin. Con la familia reunida, el 2 de enero de 2000 falleció en La Mareta la madre de Juan Carlos I, doña María de las Mercedes de Borbón y Orleans, a los 89 años. María de Las Mercedes, que había posado ante los fotógrafos días antes, tenía un aparente buen estado de salud, a pesar de usar silla de ruedas tras las dos fracturas, de cadera y fémur, que había sufrido en diferentes caídas varios años antes.

Felipe y Letizia

Tras el incidente, Juan Carlos I y doña Sofía no volvieron a visitar La Mareta. La última visita real fue a finales de 2005, cuando Felipe y Letizia, por aquel entonces príncipes de Asturias, eligieron el palacio conejero para hacer el posado estival junto a la infanta Leonor, que cumplía en aquel momento dos meses de vida y reaparecía por segunda vez ante los periodistas.
Como amante de los deportes acuáticos y reconocido regatista, Felipe VI se decantaba por La Mareta por su acceso directo a la costa de Teguise. El ahora monarca se ha declarado seguidor de la vela lanzaroteña y tenía un estrecho vínculo con deportistas canarios, como con el regatista olímpico Luis Doreste.
A la afición por el deporte, el ahora monarca suma su pasión por la astronomía. Felipe ha manifestado en diferentes ocasiones su admiración por el cielo de Canarias, sobre todo en sus diferentes visitas al Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y al Gran Telescopio de Canarias (Grantecan) ubicado en La Palma.

Patrimonio nacional

El palacio de La Mareta pertenece desde 1989 a Patrimonio Nacional. Sin embargo, en 2015 Felipe VI lo cedió para la promoción de España. En un encuentro entre José Manuel Soria, por aquel entonces ministro de Industria, Energía y Turismo, y Alfredo Pérez de Armiñán, presidente de Patrimonio Nacional, se firmó un convenio de colaboración por el que La Mareta podría ser visitada por mandatarios internacionales.
Con el tiempo, personalidades de todo tipo han visitado el lugar, aunque el palacio conejero continúa a la espera de volver a recibir algún día la visita de un miembro de la realeza.

Lleva 14 años sin recibir una visita de la familia real

Tras la muerte de la madre de Juan Carlos I en La Mareta, en el año 2000, el monarca no ha vuelto a pisar el palacio. La última visita de la realeza a la villa se produjo en 2005, cuando se acercaron hasta Lanzarote los que por aquel entonces eran conocidos como príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, junto a una recién nacida infanta Leonor n

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