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La marcha de Ryanair confirma los peores augurios para el sector turístico

Las administraciones públicas canarias entienden que “deben aunar fuerzas” para garantizar que no se reste conectividad; los empresarios prevén que podría perderse competitividad ante otros destinos turísticos

Por A. M. S.

La marcha de la aerolínea de bajo coste Ryanair de Canarias se puede catalogar como un nuevo “hachazo” al sector turístico de las Islas, que ya evidenciaba muestras de desaceleración con la disminución del turismo alemán, amén del turismo nórdico y, sobre todo, por el temor a un brexit duro, que afectaría a nuestro principal cliente, el Reino Unido.

A pesar de que Ryanair ha jugado siempre al chantaje con muchos de los destinos en los que opera, en esta ocasión parece que sus intenciones son firmes al iniciar un proceso de despido colectivo que podría afectar a cerca de 512 tripulantes tras confirmar el cierre de las bases de Tenerife Sur, Gran Canaria, Lanzarote y Girona para el próximo 8 de enero.

Hay que recordar que el Gobierno de Canarias y los cabildos ya tenían prevista una reunión con la aerolínea para fechas próximas, sin embargo, ante el varapalo, las reacciones ayer de los líderes políticos de las Islas no se hicieron esperar, con el presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín (PSOE), a la cabeza. El isorano dejó claro a diario de avisos que aunque no hay una confirmación oficial por parte de Ryanair, “la posible pérdida de conectividad que provocaría el cierre de la base de Ryanair en Tenerife se podría renegociar con otras compañías”. Aun así y para matizar las quejas de CC sobre la posible inacción del Cabildo de Tenerife, el presidente insular recordó que “no es la primera vez que se produce un anuncio de este tipo, ya que algo parecido se comunicó en enero de este año, sin que el área de Turismo anterior realizara ninguna acción al respecto”.

En la misma línea que el presidente tinerfeño se mostró su homólogo grancanario, Antonio Morales (NC), quien precisó que “debemos aunar fuerzas desde los cabildos y el Gobierno canario para garantizar que no se pierda conectividad y que otras compañías puedan ocupar ese espacio en caso de que se produzca una crisis con Ryanair”

Morales aseguró que “nuestra obligación es hacer lo posible para que las conexiones con los países que eligen nuestras islas como destino turístico no se vean mermadas, pero no a cualquier precio”. Además, afirmó que “nos preocupa las pérdidas de empleo que se puedan producir, pero en ningún caso eso puede justificar medidas que condicionen las relaciones con la compañía ni que se pueda utilizar como moneda de cambio para alcanzar privilegios frente a otros operadores”, remarcó.

En cuanto a la parte empresarial, el presidente del Círculo de Empresarios del Sur de Tenerife, Roberto Ucelay, insistió en que “al cerrar las bases, los aviones no dormirán en Canarias, con lo cual los vuelos de la mañana y de la tarde no existirán”, lo que a su vez se traduce en que “se produzca un cambio de tendencia con respecto a los últimos meses y que afectará, evidentemente, al mercado turístico y perderemos competitividad”.

 

Fomento debe decidir los servicios mínimos de la huelga

El Ministerio de Fomento tendrá que volver a decidir sobre los servicios mínimos que se aplicarán en las jornadas de huelga de los trabajadores de la aerolínea irlandesa de los días 1, 2, 6, 8, 13, 15, 20, 22, 27 y 29 de septiembre, “tras no alcanzarse un acuerdo entre los sindicatos convocantes, USO y Sitcpla, y la dirección de Ryanair”.

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