familia e infancia

El azúcar, una amenaza silenciosa para los más pequeños

Este enemigo escondido vive a diario con nosotros y afecta mucho más que a los dientes

Una niña subida a una mesa comiendo una cuña de sandía

Por Msc. Carla Carolina Herrera H. – Odontopediatra

Sinceramente tenía muchísimas ganas de escribir sobre este tema, el azúcar es un enemigo silencioso que vive en nuestras casas, en nuestros colegios y lo peor es que su mayor virtud es el camuflaje.

Las cifras de obesidad infantil en nuestro país y en Europa son alarmantes, a nivel mundial está decretada una epidemia de obesidad y lamentablemente los más pequeños son los más perjudicados. Los niños comen lo que sus padres le suministran y le ponen a su alcance. Es nuestro deber, como adultos responsables, informarnos y seleccionar los productos más apropiados para su alimentación.

La recomendación de la OMS sobre la alimentación de los bebés es:  lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y tras este período comenzar la alimentación complementaria, continuando con lactancia materna (no exclusiva) hasta los 2 años o más. Ahora bien, ¿qué significa alimentación complementaria? ¿Qué alimentos vamos a darle al bebé?

Existen en el mercado infinidad de productos “especiales para bebés”: su primer yogurt, su primera galleta, su primer cereal. Estos productos son procesados, por lo que contienen infinidad de aditivos y sobre todo ¡azúcar! Por lo tanto, no son recomendados para un bebé que comienza la alimentación complementaria.

La alimentación para un bebé debe ser lo más natural y sencilla posible:  frutas, verduras, cereales (pan, pasta) legumbres, proteína animal, estos alimentos deben ser ofrecidos cocinados o crudos sin adición de azúcar ni sal.

El agua debe ser la bebida de elección para acompañar las comidas, debemos evitar zumos de frutas envasados, bebidas con cacao y bebidas vegetales, la adición de azúcar a estos productos es altísima.

Con los niños mayores actuamos igual, las meriendas para el colegio deben incluir fruta, agua, pan integral, jamón, queso e incluso un yogur natural. Todo depende de las preferencias del niño además podemos jugar haciendo diferentes combinaciones.

Para saber si los alimentos que estamos comprando contienen o no azúcar libre es importante revisar el etiquetado de cada producto, el azúcar es enmascarado con diferentes nombres como: glucosa, jarabe de maíz, maltodextrina, sirope de agave, concentrado de fruta, dextrosa, panela, sacarosa, dextrina, miel. Todos estos “sustitutos” del azúcar e incluso los edulcorantes están completamente contraindicados para el consumo de los niños.

Seguramente pensaron que, como odontopediatra, iba a hablarles de caries dental y su relación con el azúcar, y es un tema obligado dado mi profesión, pero mi interés por la salud de los niños va mucho más allá de los dientes. Un niño que presente caries dental es un niño que posiblemente mantenga hábitos alimenticios altamente cariogénicos, es decir: Azúcar en exceso, por lo tanto, ese niño tiene más probabilidad de presentar obesidad y diabetes.

Los padres deben ser asesorados por el equipo completo de salud que acompaña el crecimiento de los niños, enfermeras/os, pediatras y odontopediatras sobre la importancia de realizar cambios en los hábitos alimenticios.  La prevalencia de la caries dental en España va en ascenso acompañada de la obesidad y la diabetes, donde tienen su aparición cada vez en pacientes más jóvenes.

Somos lo que comemos, por ello desde estas líneas recomiendo a los padres estar muy atentos, la alimentación es parte importante del desarrollo de nuestros hijos, influye en el crecimiento, capacidades cognitivas y hasta en el desarrollo emocional. Es nuestro deber, como sociedad criar niños sanos y felices ya que de ello depende el futuro de todos.

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