La Palma

PP y CC presentan un programa para poner “orden en la ciudad”

Cabrera y Acosta anuncian las prioridades del Gobierno municipal de Santa Cruz: liquidar 3 millones de deuda con los bancos e impulsar la dársena del norte y el centro de salud

El teniente alcalde, Toni Acosta, junto al alcalde Juan José Cabrera en rueda de prensa | DA

El pacto de Gobierno en el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma entre populares y nacionalistas quiere llegar al final del mandato. Es lo que han puesto de manifiesto el alcalde de la capital, el popular Juan José Cabrera Guelmes, y el teniente alcalde, el nacionalista Toni Acosta, que no han tenido reparos a la hora de afirmar que, en estos dos meses, han intentado “poner orden” para la racionalización del gasto público derivado de los servicios municipales, donde aseguran, primaba la falta de coordinación y la planificación, y donde hay que lograr “la optimización de los recursos”.

El popular Juan José Cabrera, que retrasó todo cuanto pudo la firma de este pacto de gobierno para intentar hacer coincidir el signo político del consistorio con el del Cabildo, defendió ayer este acuerdo indicando que “yo cuando firmo un documento lo cumplo. Por encima de todo está el acuerdo que firmamos”.

La hoja de ruta del grupo de Gobierno en el marco de este acuerdo tiene, como prioridad, la salida de un plan de ajuste económico que limita de forma sustancial la capacidad inversora del Ayuntamiento, una meta que depende exclusivamente de la liquidación de este débito de tres millones de euros con los bancos. Conseguir una mayor bolsa de aparcamientos, además de la construcción del futuro centro de salud y de la dársena portuaria en la cabecera norte de la ciudad, en Maldonado, son algunas de las prioridades del equipo de Gobierno, que no oculta la interdependencia que presenta, para ejecutar estos dos últimos proyectos, respecto a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife y a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.

El alcalde y el teniente alcalde mostraron la clara intención de intentar rebajar la presión fiscal sobre los vecinos, revisando algunas de las ordenanzas aprobadas durante el anterior mandato, comandado entonces por los socialistas con el apoyo de Coalición Canaria. Eso sí, intentarán no generar mayor déficit financiero por el impago de recibos. Este será un reto.