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Dadme la policía y un banco

Tarradellas, que era un viejo sabio y lúcido, dijo, cuando regresó a España, tras su exilio: “Dadme la policía y un banco y yo construiré un país”. Lo que ocurre es que estos mangantes no tienen la talla política e intelectual de Josep Tarradellas, porque les dieron el banco y les dieron la policía. El […]

Tarradellas, que era un viejo sabio y lúcido, dijo, cuando regresó a España, tras su exilio: “Dadme la policía y un banco y yo construiré un país”. Lo que ocurre es que estos mangantes no tienen la talla política e intelectual de Josep Tarradellas, porque les dieron el banco y les dieron la policía. El banco lo quebraron en su día y la policía sigue dando el coñazo. La crisis catalana se ha agrandado gracias a las concesiones de todos los gobiernos de España, fueran del signo que fueran. Este último, con todos los escarmientos que debía tener asumidos, vuelve a abrirle las arcas del Estado a la Generalidad, que siempre, con estos petardos dentro de ella, harán un uso partidista y asocial de los impuestos de todos los españoles, incluidos los catalanes. La vieja cantinela de “España nos roba” es mentira y debía ser cambiada por otra, como por ejemplo: “La ilusa España nos mantiene”. Ojalá hubiésemos tenido otro Tarradellas. Porque Pujol es Alí Babá, Mas fue un sicario de Pujol, Puigdemont es un títere, con cara además de títere, sin categoría, y este Torra es un loco sectario que vulnera cada día la ley con una impunidad de la que sólo él disfruta en España. Un iluminado que está convencido de que conseguirá la república y logrará la desconexión con España, como ellos la llaman, desafiando a la ley, a la lógica, a los poderes del Estado y traicionando a más de la mitad de los catalanes. Es un elemento de cuidado este Quim Torra. A una institución otrora de prestigio, como es el Parlamento de Cataluña, la han convertido en la casa de la risa, en un circo infame a la que todo el mundo toma ya como el pito del sereno, incluidos ellos mismos. Me aburre mucho escribir esto, pero no hay remedio.