cultura

‘Los hombres que bebieron con Dylan Thomas’, en La Laguna

El cantautor y fundador de Taller Canario, Andrés Molina, el poeta Pedro Flores y la pianista Rebeca Píriz ofrecerán este sábado dos pases en La Noche en Blanco
Andrés Molina y la pianista Rebeca Píriz
Andrés Molina y la pianista Rebeca Píriz
Andrés Molina y la pianista Rebeca Píriz, durante una representación. DA

El cantautor Andrés Molina lleva Los hombres que bebieron con Dylan Thomas a La Noche en Blanco de La Laguna (LNB), este sábado. Molina, el poeta Pedro Flores y la pianista Rebeca Píriz ofrecen dos pases de este espectáculo en el casco histórico de la ciudad, en la plaza Hermano Ramón, en el primer tramo de la calle Viana junto a la Casa de los Capitanes.

El espectáculo, en el que Molina interpreta las canciones compuestas por él, a partir de sonetos de Pedro Flores y con el acompañamiento de Píriz al piano, es de entrada libre y se representará a las 13.00 y a las 16.30 horas.

Estos dos pases constituyen una extraordinaria oportunidad de asistir a un trabajo artístico que ha sido altamente valorado por la crítica y que vuelve a La Laguna después de su exitosa presentación en Uruguay, en el Festival Llegando a Montevideo, donde en septiembre obtuvo una calurosa acogida por parte del público de la capital uruguaya y del reconocido crítico Jorge Schellemberg, director de la Sala Zitarrosa, organizadora del festival de Montevideo.

Los hombres que bebieron con Dylan Thomas se estrenó en el Teatro Leal de La Laguna en 2013, donde se grabó en directo para la creación de un libro-cd-dvd muy apreciado. Desde ese estreno, el espectáculo ha recorrido escenarios de Canarias, Barcelona, Madrid y Uruguay, hasta ahora. El producto de la grabación en el Leal estuvo en el tercer puesto de la lista de ventas de libros de poesía en España, según el sondeo del suplemento EL CULTURAL del diario El Mundo.

Los temas nacen de la colaboración entre Andrés Molina –que ha puesto música y voz– y Pedro Flores, el poeta creador de todos los sonetos incluidos del repertorio. Flores define este “puñado de sonetos” como “un conjunto de poemas de amor, algo canallas y algo etílicos, desgarrados algunos e irónicos otros”.

En el escenario, Molina y Flores invocan al fantasma de Dylan Thomas, que “vaga por este trabajo como ha de vagar aún su espíritu por las barras de los tugurios neoyorquinos por los que se perdió para encontrarse el gran poeta galés”, asegura el escritor grancanario. Con el trabajo de Molina en la composición y en la voz y la aportación de Píriz en el piano, estos poemas cobran una nueva dimensión, se hacen más cálidos y más certeros y conmueven al público ampliamente.

TE PUEDE INTERESAR