LA LAGUNA: 20 AÑOS COMO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Turismo sostenible: el futuro de la Ciudad Patrimonio Mundial

El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, en el acto institucional por los 20 años de la declaración de la Unesco, aboga por una estrategia que genere ingresos para la conservación

Durante el acto se descubrió la placa que la Unesco ha hecho llegar al Ayuntamiento con motivo del 20 aniversario del título como ciudad patrimonio. F. P.
Durante el acto se descubrió la placa que la Unesco ha hecho llegar al Ayuntamiento con motivo del 20 aniversario del título como ciudad patrimonio. F. P.

“Recuperar, proteger y habitar”. Con estas palabras, el alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, marcó el camino a seguir por Aguere, la misma que ayer conmemoró el 20 aniversario de su declaración como Ciudad Patrimonio Mundial de la Unesco. En un sobrio y sencillo acto celebrado en el Salón de Plenos de La Laguna, instituciones, colectivos sociales y vecinos se dieron cita para recordar, una vez más, la importancia de que San Cristóbal de La Laguna sea una de las 15 ciudades españolas que cuentan con este título en su haber. “La Laguna es Patrimonio Mundial y esa es una condición que debemos lucir con orgullo y por la que hoy nos felicitamos”, destacó Gutiérrez en su discurso. Una intervención en la que abogó por la necesidad, de cara al futuro, “de generar un debate sosegado y abierto, que propicie acuerdos, compromisos y sinergias entre las administraciones públicas y todas las partes implicadas”, todo ello con el objetivo de “establecer un programa conjunto y co-responsable en materia de protección, conservación y usos compatibles; entre ellos, una estrategia de usos turísticos sostenibles del patrimonio, que permita obtener recursos que garanticen su protección y conservación”.

El alcalde agradeció a los artífices de que San Cristóbal de La Laguna sea hoy Ciudad Patrimonio de la Humanidad, no solo a las corporaciones anteriores, sino también a la Fundación Cicop, de la que dijo que tuvo “un papel determinante” y, por supuesto, a la ciudadanía de La Laguna.

El presidente del Cabildo, Pedro Martín, presente en el acto, quiso poner en valor lo que ha supuesto la declaración de Patrimonio de la Humanidad para el resto de Tenerife. “La Laguna se ha convertido en un modelo para que otros municipios entendieran que este era el modelo para salvar y rescatar ese patrimonio”, señaló el presidente insular.” “Ha servido como modelo para hacer ciudades más habitables y para eso también fue importante la peatonalización. Esa posibilidad que abrió La Laguna me gustaría que siga siendo un ejemplo para el resto de la Isla, que valga para poner en valor la importancia de nuestro patrimonio y preservar nuestro pasado”, concluyó.

La edil de Patrimonio Histórico de La Laguna, Elvira Jorge, tomó la palabra para recordar que “no fue sencillo” el camino para lograr el título, cuyo 20 aniversario se conmemoró ayer. Recordó los valores de la ciudad que la llevaron a conseguirlo. “No solo los signos de intercambio de culturas que atesora sino también los vínculos que ha mantenido con Iberoamérica, forman parte de sus logros, porque quien ha vivido o visitado esos países sabe que La Laguna también está allí, en los trazados en forma de cuadrícula, en sus plazas y también en su arquitectura”. “A esto se une que la antigua Aguere -continuó- fue la primera ciudad colonial no fortificada, siguiéndose luego como modelo. Fue la primera ciudad de paz”. La concejala finalizó recordando que “todos estas características deben servir para recordarnos que tenemos la obligación de proteger, conservar y transmitir a las generaciones futuras este legado”.

Tras las intervenciones, el acto finalizó con una actuación musical, el himno de Canarias y el disparo de salvas.

En esta celebración no podía faltar la visión de quién fue el primero que creyó que La Laguna era merecedora de este título, Elfidio Alonso. Bajo su mandato como alcalde inició en 1987 el camino para conseguir la declaración y como detalló a DIARIO DE AVISOS, “fue una batalla muy dura”. “Trabajamos mucho y junto con el Cicop viajamos allá donde fue necesario, como Cuba o Argentina”. Recuerda Alonso que en ese momento otros puntos de Canarias también luchaban por lograr ese reconocimiento como Gran Canaria o La Palma. “Fue muy difícil, y por eso, que La Laguna sea una de las 15 ciudades Patrimonio de la Humanidad en España sigue siendo hoy un motivo de satisfacción para mí”. Recordó el exalcalde como tuvo que enfrentar las críticas por la construcción de la Vía de Ronda y los primeros cambios en la ciudad. También anécdotas como lo que él llama “la primera peatonalización de la calle San Agustín”. “Cerramos la calle para la visita de Federico Mayor Zaragoza junto al presidente portugués Mario Soares y que pudieran pasear por ella”, cuenta el exalcalde. Elfidio Alonso se mostró, a sus 84 años, “muy orgulloso” de haber colaborado en la consecución del hito que se conmemora.

Desde su experimentada visión, aún queda mucho por hacer. “Hay que mejorar los recorridos históricos, dotar a los edificios de sistemas antiincendios para evitar sucesos como el del Ateneo y luchar contra los grafiteros que destruyen el patrimonio de todos”. También mejorar la planta hotelera “y apostar por un futuro sostenible”, están entre sus recomendaciones.

La visión de Elfidio Alonso coincide, en muchos aspectos, con la del director general de la Fundación del Cicop, Miguel Ángel Fernández Matrán, quien ha hecho un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) para DIARIO DE AVISOS sobre estos 20 años de Patrimonio de la Humanidad de La Laguna. Entre las fortalezas, señala el experto que, “la inclusión del Casco histórico de San Cristóbal de La Laguna en la Lista de Patrimonio Mundial, a partir de 1999, constituye un factor de gran relevancia para vertebrar una estrategia potente y con sinergias positivas para el conjunto del municipio y de los propietarios de bienes protegidos”. Destaca la peatonalización como “un primer paso significativo en este proceso de revitalización del Casco y de sus actividades empresariales y generación de empleo”.

En el apartado de las debilidades y amenazas, “las restricciones económicas y presupuestarias generadas por la crisis han producido una retracción grave de las partidas, destinadas a generar estímulos para que los titulares de bienes patrimoniales y culturales tengan los suficientes apoyos y exenciones fiscales que favorezcan la conservación y mantenimiento”.

Afirma que una de esas debilidades es que se mantenga al patrimonio en una situación “marginal” respecto a las prioridades municipales. A esto se une que en el organigrama municipal “se repita el déficit de transversalidad competencial, coordinación estratégica y déficit de control estricto de la normativa de protección, conservación y usos, provocado por la desconexión entre áreas y competencias de las distintas concejalías”.

En el terreno de las oportunidades, lo mejor que brindan 20 años de experiencia es tener la valoración de todo lo que ha funcionado y lo que no . “Todo ello debe estar encaminado a las exigencias que los ciudadanos reclaman para vivir en las condiciones de confort ambiental y cultural que una ciudad como La Laguna atesora”. Apuesta por la figura del Consorcio como “una gran oportunidad que nos ofrece lo aprendido y lo que nos va a exigir el futuro”.

El acto tuvo lugar en el Salón de Plenos municipal con la presencia de distintas autoridades. Fran Pallero
El acto tuvo lugar en el Salón de Plenos municipal con la presencia de distintas autoridades. Fran Pallero

“Debemos ser críticos y exigentes para que no caigan en la desidia”

El cronista oficial de la ciudad, Elíseo Izquierdo, fue el encargado de abrir el acto y lo hizo defendiendo la necesidad de mirar al futuro. “Esta efeméride nos obliga a mirar al mañana más que al ayer”, dijo el periodista, quien invitó a amar y cuidar la ciudad, pero, sobre todo, a no contentarse con lo logrado. Pidió Izquierdo “ser críticos y exigentes” con los que tienen “la llave” de estas consecuciones, para que “no se duerman en los laureles y no vuelvan a caer en desidias pretensiosas”. El cronista finalizó invitando a los presentes a tener la valentía de “abandonar y conjurar localismos estériles, miopes maneras de entender nuestra ciudad”.