Tribunales

El asesino de dos policías detenido en Adeje vivía como un turista más

John Kennedy, de 39 años y capturado hace mes y medio a su salida de un supermercado del Sur, ha sido extraditado al Reino Unido y se le relaciona con otras cuatro muertes violentas

Momento de la detención. Policía Nacional
Momento de la detención. Policía Nacional

Se llama John Kennedy, en la actualidad tiene 39 años de edad y esta semana se ha sabido que, buscado por el asesinato de dos policías, ha sido detenido en el sur de Tenerife a la salida de un supermercado, donde hacía la compra como un británico más de los miles y miles que residen en esta parte de la Isla.

Hoy, DIARIO DE AVISOS, además de desvelar su identidad, expone que, en realidad, el loable servicio prestado por la Policía Nacional en colaboración con la National Crime Agency tuvo lugar en los últimos días del pasado mes de noviembre, a tal punto que Kennedy ya ha comparecido ante la Corte de Justicia de Glasgow (Escocia), donde, por cierto, se acogió a su derecho a no declarar en relación con uno de los crímenes que se le imputan: el asesinato a tiros en una calle de la citada capital británica de Kenny Reilly, acaecida en abril de 2018.

El hecho de que la detención de Kennedy en Adeje, llevada a cabo tras meses de seguimiento por parte de la Policía Nacional tras recibir una alerta desde sus colegas del otro lado del Canal de La Mancha, haya coincidido en el tiempo con las de otros tres presuntos implicados en la violenta muerte de Reilly, da pistas sobre cómo se pudo averiguar el paradero de este fugitivo, cuya captura era una prioridad para la policía escocesa. Los otros implicados son un padre y su hijo (Morton Eadie, de 53 años, y Darren Eadie, de 28) y Ross Fisher, de 28 años. Reilly fue acribillado cuando se encontraba en el asiento del copiloto de un BMW y, según la prensa escocesa, la detención de estos cuatro implicados se produjo tras veinte meses de pesquisas que, el año pasado, ya estuvieron a dar con los huesos de Kennedy en la cárcel, pero logró escapar tras un violento choque con las fuerzas policiales en la que acabaron ardiendo dos vehículos.

Por si fuera poco y como se ha dicho, a Kennedy se le acusa del asesinato de dos policías. Uno tuvo lugar en el interior de una comisaría de Glasgow a cuyo interior accedió, presuntamente, el ahora detenido, para descargar su cargador de balas contra uno de los agentes allí presentes, en hechos que tuvieron lugar en 2006. Diez años después tuvo lugar el segundo crimen, que tuvo como víctima a un policía, aunque este, como en el caso de Reilly, aconteció en plena calle.

Así las cosas, no es de extrañar que en la Orden Europea de Detención y Entrega interpuesta por las autoridades británicas se incluyera una acusación contra Kennedy por supuesta pertenencia a organización criminal.

Sea como fuere, en virtud de dicha orden se llevó a cabo la detención del fugitivo, a quien extraditó la Audiencia Nacional y que ya se encuentra a buen recaudo en Glasgow para que responda por los crímenes de los policías y de otras cuatro muertes violentas con las que está relacionado.