Familia e infancia

Tus hijos también necesitan responsabilidades

Es importante que los niños y niñas desde pequeños aprendan a asumir responsabilidades

Desde muy pequeños ya pueden empezar a colaborar en las tareas de casa, siempre que sean razonables y adecuadas a su edad y nivel madurativo. Por ejemplo, un niño de dos años se le puede enseñar a que tiene que guardar sus juguetes cuando termina de jugar con ellos, un niño de 3 años es capaz de llevar su ropa a la cesta de la ropa sucia, con 4 años te puede ayudar a hacer la cama, con 5 puede poner la mesa y así sucesivamente, según vaya creciendo va aumentando la dificultad y el número de tareas que será capaz de hacer.

Deja que haga tareas domésticas incluso cuando aún no las sepa hacer bien. Por ejemplo, si tu hijo o hija ha ensuciado algo deja que lo limpie, aunque no lo haga perfecto y tengas que repasarlo después. Recuerdo que cuando mi hija tenía tres años se empeñaba en fregar su plato cuando terminaba de comer, yo dejaba que lo hiciera, así que ella se subía en una banqueta y lo fregaba a su manera. Nunca olvidaré su cara de satisfacción al haber conseguido lo que para ella era una proeza, y por supuesto, la felicitaba. Obviamente yo tenía que volver a limpiar el plato, pero lo importante es que ella ya iba asumiendo responsabilidades y adquiriendo mayor autonomía.

Recuerda que tu eres su mayor ejemplo, imagina que mandas a tu hijo a que ponga la mesa mientras estás sentado/a en el sofá mirando el móvil, seguramente tu hijo pensará que es injusto porque tu no estás colaborando, aprovecha los momentos en los que estas haciendo las tareas de casa para que el niño o la niña también haga las suyas, y así cada uno estará haciendo su labor.

Cuando hablamos de responsabilidades no solo nos debemos de quedar con las tareas domésticas, otras responsabilidades pueden ser desde ayudar a su abuelo o abuela, cuidar del hermano pequeño, hacer las tareas de clase, asearse o dar la comida a su mascota.

En consulta me he encontrado con casos de chicos y chicas adolescentes que no hacen absolutamente nada en casa, ni siquiera su propia cama. Los padres suelen argumentar que tienen mucho que estudiar y que su única misión ahora es estudiar. Esos padres supongo que no se han parado a pensar, que de poco le servirá a su hijo tener unas notas brillantes si no es capaz de hacer otras cosas tan básicas para su auto-cuidado o la convivencia con los demás.

Estos son los beneficios de darle responsabilidades a tus hijos:

  • Se sienten seguro de sí mismos, sintiéndose importantes y útiles para ayudar a los demás.
  • Tienen mayor autonomía.
  • Van generando una mayor capacidad de resolución de conflictos o imprevistos que se les puedan presentar en el futuro.
  • Son más solidarios y colaborativos.
  • Les ayuda a seguir las normas y rutinas cotidianas de una manera más fácil.