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Feliz término al dramático viaje del Costa Luminosa

Tras ser rechazados por otros puertos, Santa Cruz de Tenerife permite la evacuación de tres pasajeros en estado grave antes de que el barco continúe camino de Marsella
El Costa Luminosa, a su llegada al puerto capitalino. / Sergiol Méndez

Santa Cruz de Tenerife dio ayer dos hermosos ejemplos de solidaridad al permitirse el atraque en su puerto de dos cruceros y, por ende, aliviar la vida a las personas que en ellos viajaban. Los que surcaban los mares en los cruceros Costa Luminosa y AidaNova han podido, gracias a las decisiones adoptadas por el Gobierno de España, dejar atrás (en lo posible) las penurias padecidas en unas travesías que se aventuraban vacacionales y resultaron ser dramáticas, especialmente en el primer caso. Ayer se procedió a la evacuación de tres pasajeros del Costa Luminosa junto a sus respectivos acompañantes, además de poder repostar el barco, que anoche mismo partió rumbo a Marsella. En cuando al AidaNova, estaba previsto que anoche culminase el desembarco de su pasaje, iniciado por la mañana.

En ambos casos, fue desde Sanidad Exterior desde donde se autorizaron, con carácter excepcional, ambos operativos. Si bien la Orden PCM/216/2020 de 12 de marzo establece la prohibición de desembarco de pasajeros de cruceros pasada la medianoche de ayer domingo, también se dispone que el “Ministerio de Sanidad podrá excepcionalmente levantar las prohibiciones a los buques, que deberán ser autorizados”.

El motivo que avala dicha decisión es que el buque de Costa Cruceros, el Costa Luminosa, traía a bordo, tal y como manifestó en la solicitud de atraque su consignatario, a “dos personas con problemas respiratorios graves”, lo que les llevó a pedir la excepcionalidad en el atraque al Ministerio de Sanidad, según rezaba el comunicado inicial previo remitido desde la Subdelegación del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife

En realidad, como se ha dicho, fueron tres los evacuados ayer, dos de ellos trasladados hacia la Clínica Parque y el tercero a la Clínica Quirón (antigua La Colina) en ambulancias que formaron parte de un operativo complejo, pero que fue ejecutado con ejemplar eficacia tanto por los servicios de emergencias como por el personal portuario implicado en el mismo. En todo momento se adoptaron las medidas necesarias de control sanitario, para evitar que este desembarco supusiera un riesgo para la población tinerfeña.

Para tener una idea mejor de lo que han vivido los aproximadamente 1.470 pasajeros y 820 trabajadores del Costa Luminosa, hay que recordar que su periplo por los distintos puntos del Caribe ofrece un balance tan dramático como supone contabilizar un fallecido en Islas Caimán y dos positivos por coronavirus en Puerto Rico.

Fue un italiano de 68 años que desembarcó del crucero Costa Luminosa en las Islas Caimán quien se convirtió el sábado en la primera víctima mortal del virus allí. El barco llegó a Islas Caimán el pasado 29 de febrero, y del mismo desembarcaron el hombre y su esposa después de haber sufrido dos infartos cardíacos y tener que ser resucitado, informó el diario Miami Herald.

“La causa de la muerte fue la neumonía intersticial bilateral con síndrome de dificultad respiratoria aguda: enfermedad por coronavirus” informó el doctor Binoy Chattuparambil, director Clínico de Salud de las Islas Caimán. Según informó el periódico Cayman Compass, al turista italiano se le comenzó a ofrecer atención médica el mismo 29 de febrero de manera aislada dentro del crucero, que desembarcó en Gran Caimán después de que Jamaica prohibiera que los ciudadanos italianos a bordo se bajara del mismo.

Posteriormente, el barco partió rumbo a Puerto Rico a cuya capital, San Juan, llegó el 8 de marzo. Allí desembarcó una mujer italiana de 68 años y su esposo, de 70 años, quienes se convirtieron en dos de los tres primeros casos positivos al virus confirmados en la Isla boricua.

La prueba hecha a la víctima de Islas Caimán, un territorio británico, tardó tres días en arrojar un resultado, la de Puerto Rico tardó del domingo al viernes, cinco días.

Por tanto, el resultado elevaba a tres el número de pasajeros positivos a Covid-19 a bordo del Costa Luminosa conocidos antes de cruzar el Océano Atlántico rumbo a Tenerife, por cuanto en Antigua, otra isla caribeña, se le denegó el atraque con la excusa de la propagación del coronavirus, por mucho que, tras conocer la muerte del paciente de Islas Caimán, la compañía anunció que ningún otro tripulante o pasajero reflejaba problemas de salud y que se habían aumentado sus medidas de higiene.

Así las cosas, y no sin cierta expectación en las redes sociales, el Costa Luminosa cruzó el océano y adelantó, tras obtener el permiso de las autoridades españolas, su llegada al puerto de Santa Cruz de Tenerife, dado que, en los planes iniciales, la fecha para arribar a esta tierra era la de hoy lunes.

Finalmente, en la tarde de ayer, como se explicitó anteriormente, el Costa Luminosa pudo al fin tocar tierra y los ahora tres afectados, todos ellos de gravedad, ser atendidos en centros sanitarios isleños, donde sin duda recibirán cuidados más adecuados que los que se les pudiera ofrecer a bordo.

El caso del AidaNova

Pero no solo el Costa Luminosa mereció la solidaridad de los españoles en general y los tinerfeños en particular. Atendiendo también al carácter de excepcionalidad, el Ministerio de Sanidad español autorizó igualmente el atraque y desembarco de pasajeros del crucero AidaNova en la terminal de cruceros de Santa Cruz, previa solicitud de tal extremo por parte de su consignatario. Dicha solicitud fue autorizada atendiendo a la excepcionalidad de que nuestro puerto es el único de Canarias en que la nave puede suministrarse de Gas Natural Licuado, servicio que también se prestará, al tiempo que actúa como puerto base para sus pasajeros.

El AidaNova, con escala inicialmente prevista para el próximo miércoles, adelantó así su recalada a puerto, desembarcando en la mañana de ayer buena parte de sus más de 2.000 pasajeros quienes, tal y como preveía el consignatario, fueron trasladados directamente al aeropuerto para volar a su país de origen por ser el único día en que se garantizaba la suficiente capacidad aérea. A pesar de la ingente cantidad de pasajeros, estaba previsto que anoche se culminase el desembarco de esas más de dos mil personas, sobre las cuales hay que tener en cuenta que, entre las mismas, no se ha registrado ningún enfermo de coronavirus, tal y como ha informado la compañía en todo momento.

Sea como fuere, lo cierto es que la pandemia mundial del coronavirus no ha resultado nada positiva para la industria de los cruceros. Hay que tener en cuenta que ya ha prohibido el atraque de estos barcos (además de España) Italia, uno de los países más importantes de Europa en el movimiento de este tipo de buques, tiene varios de los puertos más importantes del Mediterráneo y Adriático en número de escalas: Civitavecchia, Livorno, Génova, Nápoles o Venecia tienen en estas llegadas una importante fuente de ingresos.

Dos días después, la misma decisión fue adoptada por la CLIA, Asociación Internacional que aglutina la práctica totalidad del sector, y que ha decidido cancelar, durante un periodo inicial de 30 días, todas las escalas de sus asociadas en los puertos de Estados Unidos por la amenaza sanitaria del Covid-19.

A emergencias inéditas, respuestas que eran impensables hace apenas unas semanas.

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