EL MOTOR

SEAT utiliza 200 robots en el proceso de pintura de sus coches, en el cual intervienen 1.100 empleados

Cada vehículo es sometido durante seis horas a diferentes baños de color

Imagen del taller de pintura de Seat
Imagen del taller de pintura de SEAT.

La marca automovilística SEAT utiliza 200 robots en los talleres de pintura de su fábrica de Martorell (Barcelona), proceso en el cual cada vehículo es sometido durante seis horas a diferentes baños de color y en el que intervienen 1.100 empleados.

Tal como ha indicado la firma del grupo Volkswagen, la fase de pintura de los modelos SEAT comienza en la zona de baños, un espacio de más de 51.500 metros cuadrados y con 314 trabajadores y 32 robots, donde cada vehículo es sometido a nueve lavados por inmersión, alternados con otros cinco por aspersión, además de la aplicación de masillas.

“Así conseguimos proteger la carrocería de la corrosión y eliminar el riesgo de filtración de agua e incluso de ruidos, a base de sprays insonorizantes”, explica el responsable de Pinturas de SEAT, Javier Pérez.

A partir de ahí, los automóviles pasan por una zona de secado y fijación. En total, hay seis fases de secado en todo el proceso. “Cada fase exige una temperatura, de entre 45 y 180 grados, y también un tiempo muy determinado, que oscila entre los 30 y los 35 minutos”, detalla Pérez.

Una vez listo, el automóvil entra en el taller, donde 587 trabajadores y 175 robots se dedican exclusivamente a pintarlo. En concreto, se utilizan dos kilos y medio de esmalte por cada coche. “Lo que buscamos es conseguir un aspecto visual excelente a la vez que muy duradero”, asegura el responsable de Pinturas.

Por último, el modelo es sometido a un escáner para detectar posibles imperfecciones o impurezas. En esta fase se realizan más de 50.500 fotos a cada vehículo.