La Palma

Carlos Cabrera: “El Túnel de Trasvase no es la salvación; nos puede hipotecar el futuro”

El consejero insular de Aguas del Cabildo palmero reconoce que no hay una solución ideal ni "ilimitada" para la sequía que sufre el campo, y destaca que desea evitar la ejecución de actuaciones "irreversibles" en el acuífero

Es la persona que lleva el timón para gestionar una de las mayores crisis de recursos que se recuerdan en la Isla Bonita: la sequía que asola al campo y pone en riesgo los cultivos. Carlos Cabrera Matos (Santa Cruz de La Palma, 1964) ha sido objeto de críticas a lo largo de los últimos meses por la escasez de agua y los cortes en el suministro que se han visto obligados a decretar varios municipios. Sobre la mesa se han puesto distintas propuestas, y los agricultores han llegado a organizar, incluso, una caravana de coches para trasladarle que la opción por la que apuestan es la del Túnel de Trasvase. Sin embargo, tal y como reconoce a DIARIO DE AVISOS en esta entrevista, no hay una solución ideal ni “ilimitada”. Defiende que no se puede hipotecar el futuro del acuífero por una actuación “irreversible”; que todas las decisiones, en un sentido u otro, tendrán consecuencias, por lo que habrá que tener presente el refrán pan para hoy y hambre para mañana.

-¿Qué planes tienen desde el Consejo Insular de Aguas para dar solución a la sequía ?
“Hay varias actuaciones previstas. Por un lado, para el ahorro. Actualmente, las conducciones públicas y privadas, más el abastecimiento domiciliario y los riegos agrícolas, no reúnen las mejores condiciones. Muchas redes están en malísimo estado. Nos hemos centrado en intentar paliar el canal LP-1, el principal de la Isla, que va desde Barlovento hasta Fuencaliente y que tenía unas pérdidas considerables. Ya estamos interviniendo en el laminado de los lugares donde se han encontrado averías. Limpieza general. Y luego, hemos contratado ya el proyecto definitivo para monitorizar ese canal, de tal manera que podamos captar, por tramos, dónde hay problemas, porque en este momento no hay un control exhaustivo; es totalmente rudimentario, antiquísimo, y tenemos que pasar a una monitorización moderna que nos permita ver los fallos en esos 80 kilómetros”.

-¿Quién se encargará de esa monitorización de los canales?
“Vamos a contratar a tres empresas, para que cada una de ellas se encargue del mantenimiento y de la vigilancia de los tres canales: LP-1, LP-2 y LP-3. Nosotros no tenemos capacidad para ese control, y por cuatro año vamos a contar con ese servicio. Eso es para el ahorro. Luego, de actuaciones inmediatas, desde hace unos meses estamos trabajando en la activación de pozos. Espero que en los próximos días ya tengamos activados dos, lo que nos va a permitir aportar 1.000 pipas por hora extras. Además, parte del agua que estamos llevando desde el Túnel de Trasvase hacia la zona este de la Isla se dirigiría a la zona del Valle de Aridane”.

-¿Y acciones a largo plazo?
“Se está valorando la posible adquisición y puesta en marcha de otro pozo importante de 300 pipas la hora, aproximadamente. Y estamos en negociación con otros dos. En total, tres pozos, aparte del de Izcagua, en Puntagorda, que el viernes se adjudicará la obra; será el primer pozo público de la Isla, porque hay una aportación del Ayuntamiento y otra del Consejo Insular de Aguas”.

-¿Qué hay del famoso Túnel de Trasvase?
“En el mes de septiembre terminaremos de matizar un proyecto que pretende, aparte de darle seguridad al Túnel de Trasvase para cualquier obra que se quiera ejecutar en el mismo, dotarle de una mayor capacidad de extracción, con conducciones nuevas tanto en la boca de Aduares (este) como en Hermosilla (oeste). Y también preparamos tres sondeos de exploración y explotación en el acuífero que nutre al Túnel en El Paso, para ver la situación en la que se encuentra realmente. Para dejar de hablar de teorías y pasar a la práctica”.

-Entiendo que cuando habla de “pasar a la práctica” lo dice por la propuesta del ingeniero Carlos Soler, que se ha popularizado entre los agricultores…
La sequía no viene de ahora, estamos hablando de cuatro o cinco años. Considero que no es un proceso cíclico, sino que corresponde al cambio climático, y por eso actuamos así, pensando que los acuíferos van a seguir disminuyendo. Si no llueve, los acuíferos disminuyen. No hay ciencia ni científico que pueda decir lo contrario. Hablar de agua inagotable, que podemos extraerla mañana mismo y que no hay problema de ningún tipo… son anuncios, lógicamente, atractivos para aquellas personas que están en una situación de dificultad. Pero claro, luego hay que ir desgajando esas afirmaciones, porque lo de ilimitado no es real. Eso es falso. También se decía en otras islas y hoy están planteándose la desalación. ¿Gratis? Bueno, pues evidentemente es imposible con lo que conlleva una actuación de este calibre, el conjunto de autorizaciones y licencias. No olvidemos que el 50% del agua del Túnel es para suministro, no para riego, por lo que el problema es mucho más amplio. No podemos ceñirnos a soluciones temporales que nos puedan hipotecar el futuro. Hay discrepancias; esa propuesta no tiene consenso técnico ni de todas las comunidades”.

-¿Y qué espera conseguir con las actuaciones que comentaba?
“Darle seguridad y lograr una extracción racional, controlada, mecanizada, sin apertura de nuevos diques, sino con los que tenemos actualmente, aprovechándolos. Esta propuesta no tiene ningún impedimento técnico por parte de nadie, porque nadie ha dicho que esa medida sea mala. Estamos poniendo más agua en el sistema sin intervenir drásticamente en el Túnel. Creo que es lo más acertado. Y hay algunos que se empeñan en que lo único para el futuro de la Isla está en el Túnel de Trasvase, y es un error. No es la salvación de La Palma”.

-Usted ha llegado a hablar de “peligros”…
“Con los sondeos que se están haciendo, si pasa cualquier cosa, basta con pararlo. No supone un perjuicio, mientras que cualquier otra actuación es irreversible. La del Túnel de Trasvase sería irreversible, y no estamos para hacer cosas de las que no estamos seguros. Es una tesitura compleja, y vamos, creo que mejor ir sobre lo seguro y buscando otras alternativas. Me puedo equivocar, lógicamente, pero desde el cargo que ostento no puedo tomar decisiones teniendo en cuenta única y exclusivamente que hay que poner agua al sistema como sea, porque puede ser peligroso y puede ocasionar más problemas en el futuro”.

-¿Para cuánto tiempo darían los recursos del Túnel?
“No sabemos si serían uno, dos, tres o cuatro años. Los técnicos no auguran que sea mucho tiempo. Por tanto, si existe ese riesgo, vamos a actuar de otra manera, con aval técnico, y, al mismo tiempo, vamos a poner más agua en el sistema a través de los pozos y con agua depurada”.

-Se refiere a la desalación…
“Sí, si el tiempo al final nos aboca a ello, tendríamos que tener preparado incluso un proyecto de desalación de agua, como se está haciendo en todas las islas de Canarias. Incluso en La Gomera, que gozaba de una salud hídrica impresionante hace unos años. Y ahora resulta que están ya planteándose desalar agua porque no llegan a tener suficiente”.

-¿En cuánto tiempo le diría al sector primario que va a empezar a notar alguna mejoría?
“Espero que sea cuestión de días, y que los trámites que nos quedan nos permitan activar los pozos para aportar agua al sistema, en torno a las 1.000 pipas que comentaba. En uno de los pozos hablaríamos de pocos días y en otro de dos semanas. Eso nos permitiría que muchísimos agricultores que ahora mismo están teniendo restricciones puedan disponer de más agua”.

-¿No tiene la sensación de que carga el peso de años de inacción ante la sequía?
“Todos veíamos venir esta situación. Los agricultores y los representantes políticos hablamos sobre esto durante años y, efectivamente, poco o nada se había hecho para paliar la sequía. La gente es libre de manifestarse y decir lo que estime oportuno, pero creo que también ha habido manipulación política, gente que ha aprovechado esta coyuntura para armar bulla. Y creo que es un error, debemos estar unidos, trabajando; máxime cuando se está exponiendo con claridad lo que estamos haciendo. Lo importante es extraer agua y ponerla en el sistema. Yo creo que en eso coincidimos todos. Respeto las manifestaciones de los agricultores, que esperan que se dé una solución, aunque lamento profundamente a los otros, que se olvidan de que han estado aquí, con responsabilidades en el Consejo Insular de Aguas. Durante muchos años no se tomaron medidas y ahora vienen a ser los salvadores. Lo que sí está claro es que propuestas que hayamos podido consolidar en estos meses nacidas del anterior mandato no ha habido ninguna”.