La Palma

El TMT, una alternativa para crear empleo en tiempos de crisis

Los nativos hawaianos han recogido 400.000 firmas para que no se instale en la isla del Pacífico; de emplazarse en La Palma, generaría 900 puestos de trabajo durante 10 años

La Palma lucha por albergar el Telescopio de Treinta Metros (TMT) frente al monte de Mauna Kea, en Hawái. DA

La pandemia de la Covid-19 ha supuesto un duro varapalo para la economía de las Islas, amortiguado aún por la vigencia de los ERTE. No obstante, ya se ha abierto un debate, coincidiendo con el inicio del curso político, sobre posibles alternativas al turismo que, en tiempos convulsos como los actuales, puedan ayudar a crear puestos de trabajo y, sobre todo, a generar riqueza. Y ahí es donde vuelve a estar sobre la mesa la ciencia, y más concretamente las infraestructuras que esperaba acoger, antes de la irrupción del coronavirus, el Observatorio del Roque de los Muchachos, uno de los epicentros mundiales de la astrofísica.

Entre dichos aparatos destaca el Telescopio de Treinta Metros (TMT), que será el instrumento óptico más avanzado y potente del planeta y cuyo consorcio promotor ha mantenido a La Palma, hasta la fecha, como opción B al monte de Mauna Kea, en Hawái. Allí, a lo largo de los últimos años, se han hecho notar los colectivos Kia‘i; grupos nativos que entienden que el enclave donde está previsto instalar el aparato en la isla del Pacífico es un lugar “sagrado e inviolable”. Han hecho manifestaciones multitudinarias, presentado recursos a las licencias de construcción, obstaculizado los accesos al lugar e, incluso, han logrado que se registren iniciativas encaminadas a la paralización de la edificación en la Cámara de Representantes.

El último de sus movimientos ha sido recoger algo más de 400.000 firmas en la plataforma Change.org para instar a los distintos miembros del consorcio internacional que promueve y financia el TMT a “la interrupción inmediata” del proyecto en tierras hawaianas, considerando que supondría un grave perjuicio para su cultura y patrimonio. La petición está dirigida a la Fundación Gordon y Betty Moore, la Universidad de California, el Observatorio Nacional de Astronomía de Japón (Naoj) y el de China (Naoc), el Departamento Nacional de Ciencia y Tecnología de la India, el Consejo Nacional de Investigación de Canadá y la Asociación de Universidades por la Investigación en Astronomía, la AURA.

En el texto, se explica que el monte de Mauna Kea es “ancestral, cultural y espiritualmente sagrado” para la comunidad nativa, y que “la salud espiritual y física de la montaña refleja la salud espiritual y física de su pueblo”. Por tanto, invitan a que no se coloque en lo alto de la Isla Grande, puesto que, a su juicio, “Mauna Kea es importante para el mundo entero; conecta todas las montañas y aguas, a todos los lugares y a todas las personas”.

Si bien el futuro de la infraestructura está por decidir, a pesar de que en Canarias ya cuenta con todos los permisos para su implantación inmediata, cabe recordar que un informe elaborado por el profesor de la Universidad de La Laguna (ULL) Juan José Díaz, apunta a que podría suponer para La Palma un total de 900 empleos durante su construcción, es decir, 10 años.