hoy comienza el curso escolar de la era covid

Una ‘vuelta al cole’ llena de incertidumbre

162.600 alumnos de Infantil y Primaria regresan hoy a las aulas tras seis meses sin clases, en medio del malestar de la comunidad educativa por la falta de tiempo para preparar los centros frente al covid
Tony Cuadrado

Ya hay quien llama ‘pandemials’ a quienes nacieron entre 1998 y 2014 y calcula el impacto que estos seis meses sin clases tendrán en sus sueldos cuando lleguen a los 40 años. Pero es mucho más agradable pensar en el grito de emoción que da una niña de cuatro años cuando le cuentas que el martes empieza el cole. No más mañanas viendo dibujos animados, no más juegos solitarios, no más paseos de aburrimiento implorando atención a los progenitores que teletrabajan. Entre hoy y el miércoles, 324.600 alumnos y alumnas volverán a las aulas. Hoy lo harán los 162.600 de Infantil y Primaria. Mañana, unos 125.000 de ESO y Bachillerato. Y pasado mañana, 34.200 de Formación Profesional y otras enseñanzas. A esto hay que sumar los 29.435 docentes y 5.823 profesionales de Administración y Servicios. Una tremenda operación logística y educativa marcada por la peor pandemia en décadas. Y un motivo de desconcierto para muchos docentes que no se han sentido suficientemente amparados por la Consejería mientras preparaban los centros a toda mecha para nueva realidad. Algunos finalmente no abrirán hoy por cuestiones organizativas. Entre otros, el Fray Albino de Santa Cruz y varios colegios de Fuerteventura.

“Nosotros estamos preparados, pero ha sido a costa del profesorado”, cuenta Francisco Rodríguez, director de CEIP Las Mercedes, que tiene 396 alumnos. “Yo entiendo perfectamente las dificultades de las Administraciones, pero nos hemos sentido desasistidos. El protocolo se publicó el 23 de julio, y hasta principios de septiembre, la Consejería no se puso en contacto con nosotros. Menos mal que desde junio ya estábamos preparando algunas cosas por nuestra cuenta”, explica.

También cuenta que, hasta el miércoles pasado, no sabía con qué refuerzos docentes contaba para este curso, y que aún no les han enviado al personal auxiliar que necesitan para poder ofrecer el servicio de comedor con normalidad, uno de los más sensibles en la actual situación sanitaria. Sobre los 1.500 euros que ha prometido la Consejería para material, afirma que aún no han llegado. “Sabemos de ese dinero por lo que hemos leído en los medios, no nos han comunicado nada. Pero nosotros llevamos gastados 4.000 euros de nuestros ahorros que se han ido en cubrir lo necesario. Hemos pagado 600 de hidrogel que nos dará para dos meses”.

Según Francisco Rodríguez, el protocolo de la Consejería establece que haya un enlace en el centro sanitario de referencia. “Pero en nuestro caso, que nos corresponde el centro que hay junto a la Plaza del Cristo, nos han dicho que no hay ninguna persona en Enfermería disponible. Y que, en caso de alguna incidencia, hablemos con el 112/061”. Él será el coordinador COVID, pero hasta finales de la semana pasada no le habían dado de alta en el curso de formación que tiene que hacer. “Toda la preparación del centro la hemos hecho sin asesoramiento de la Consejería ni formación, nosotros no somos expertos sanitarios”.

Esa sensación de premura se repite de manera permanente. También la tiene Sara, que es maestra en La Palma. “Yo estoy superdecepcionada. Ni siquiera el Ayuntamiento pone a una persona más de limpieza. No hemos recibido ningún material, falta una profesora por nombrar, el centro se ha gastado casi todo el dinero… Una no es experta, ni sanitaria, hay muchas dudas, no sabes qué hacer con los libros, si hay que desinfectar los exámenes. No sabemos si las clases tienen buena ventilación”.

Los sindicatos han sido los colectivos más críticos. Según Pedro Crespo, de ANPE, ellos apuestan por la “presencialidad, perro con seguridad, y eso es algo que no se está produciendo de manera generalizada”. En primer lugar, critica el tratamiento de la Consejería hacia las personas de riesgo. “Nos hicieron una encuesta en mayo y participaron entre 5.000 y 6.000 personas. Luego contrataron a una empresa externa para hacer las valoraciones, que consistía simplemente en una llamada telefónica. Al final, el número de personas a las que se le ha hecho alguna adaptación es de en torno a 40. Entre ellos, a una señora asmática de 62 años, con una operación cardíaca, a quien lo único que le han dicho es que use gel y mascarilla”.

Pero Crespo también duda de que todos los centros estén preparados para empezar el curso con las medidas de seguridad necesarias frente al covid, y defiende que habría sido más adecuado que la directiva y el claustro de cada centro hubiera decidido si estaban o no preparados para comenzar. También considera que los llamados “grupos burbuja” no son garantía de nada, pues “los niños luego se van al parque y se juntan con otros niños. Lo más efectivo habría sido reducir las ratios a un máximo de 15 alumnos por aula, y no 25 como ahora”.

“Pues muy bien no veo la situación”, afirma Javier Morales, del STEC, que habla de “empecinamiento” de la Consejería por empezar las clases hoy “para dar una imagen concreta en lugar de esperar a tenerlo todo bien preparado”, y critica la falta de presupuesto disponible para comprar material de protección. Morales incide en la falta de preparación de los equipos directivos en la elaboración de los planes de contingencia de los centros “que deberían haber sido supervisados por un servicio de prevención potente que fuera diciendo lo que está bien y lo que está mal”. Y también denuncia que hay centros donde han llegado los refuerzos docentes, con contratos de tres meses, pero no han sido nombrados todavía algunos profesores para el curso entero. “De hecho, ya sabemos de algún caso de personas que nombraron el año pasado para el curso completo y a los que este año solo han designado para tres meses. A ver si van a despedirlos en diciembre para contratarlos de nuevo en enero”, explica.

Desde CONFAPA-Canarias, una federación de numerosas AMPAS de las islas, afirmaban ayer que estaban “con cierta inquietud” ante el primer día de clase. “Sabemos que la mayor parte de los equipos directivos han estado trabajando duro para que mañana (por hoy) esté todo dispuesto, y que algunos lo han aplazado porque no está todo seguro. Solamente podemos esperar que mañana todo vaya lo mejor que se pueda”.

Desde la Consejería afirmaban ayer que no se les puede acusar de precipitarse cuando varias comunidades han comenzado antes que en Canarias. También aseguraron que va a haber un enlace sanitario para cada colegio o instituto en el centro sanitario de referencia.

En los Whatsapps de padres y madres, la gente se apoya mutuamente desde hace días para calmar las inquietudes. “Pues yo estoy encantada con que mi hijo vaya al cole”, decía ayer Elisabet. “Me parece más peligrosos la playa y los parques, donde están con niños a los que no van a ver más. Y si se contagian, no vas a tener ninguna pista de ellos. Me preocupa más un contagio por los abuelos que por el niños”, explicaba. “Pues yo estoy con bastante ansiedad. Me preocupa el mío se ponga malo porque padece de las vías respiratorias y porque mis padres son mayores”, responde Beatriz. “Pero si no fueran al cole, también estaría preocupada por la falta de juego entre niños y la rutina que les da la escuela”.

“Es contradictorio. Está el miedo a que vuelvan al cole, a que cojan el virus, nos lo transmitan o se lo transmitan entre todos. Pero luego está la otra parte, que pierden la interacción con los demás niños, se aislan. Las dos cosas dan ansiedad”, cuenta Chiqui.

Al otro lado de la puerta del colegio, van a acoger a sus hijos con muchas ganas. “Hay incertidumbre, pero también estamos con mucha ilusión de empezar y encontrarnos con los pequeños, de llenar las aulas de vida. Porque en eso consiste la educación”, afirmaba ayer una maestra que da clases en Tegueste.

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