Santa Cruz de Tenerife

Dos personas con ELA subirán a la cima del Teide

La expedición, un proyecto ideado por Pablo Olmos, implica a cuatro asociaciones que luchan para visibilizar la enfermedad

Fue en 2015 cuando Pablo Olmos, un montañero de la localidad vizcaína de Zalla se unió al proyecto de su amigo Unai Llantada denominado ‘Siete cumbres, siete continentes’, consistente en lograr escalar la montaña más alta de cada región continental.

La quinta cumbre, el Kilimanjaro, la subieron juntos pero al bajar Pablo empezó a encontrarse mal y tener síntomas que achacó al esfuerzo, el mal de altura o una fiebre cogida en África. Sin embargo, con el paso del tiempo fueron a más y después de meses de pruebas médicas el diagnóstico fue Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa incurable, que provoca una parálisis progresiva de los músculos afectando a la capacidad de moverse, comer y respirar, mientras el intelecto y los sentidos permanecen intactos.

Uno de los problemas con los que Pablo se encontró fue la falta de información acerca de una dolencia que está catalogada como rara pese a que cada año se diagnostican 900 nuevos casos en España y a la que no se destina suficiente dinero para investigación. Por esta razón, Pablo quiso darle visibilidad y con la montaña en su cabeza y su amigo Unai, dos años después puso en marcha su primer proyecto: Dar Dar ElAntártida.

En Euskera dardar significa temblar que es el primer síntoma que él tuvo y lo que iba a provocarles el monte Vinsor en la Antártida, la montaña más alta de ese continente, situada a 300 kilómetros del Polo Sur, y la última del proyecto de Unai.

Así, ambos amigos decidieron que mientras que este último entraba en la base de manera presencial, Pablo lo haría desde su casa retransmitiendo diariamente la expedición a través de las redes sociales.

Esta aventura que emprendieron juntos pero en la distancia derivó en un documental que se estrenó en 2018 en el palacio de Euskalduna de Bilbao y luego se proyectó en distintas localidades de España y a través del cual se consiguió además de sensibilizar sobre la enfermedad, demostrar que psicológicamente se puede hacer cima en la montaña teniendo ELA.

La recaudación (20.000 euros) se entregó íntegramente a la asociación Luzón, una organización independiente dedicada por completo a la mejora de las condiciones con las que viven los pacientes con ELA y sus familias.

Pese a su delicado estado de salud, Pablo quiso continuar con el proyecto y se propuso un nuevo reto: el Ama Dablam, su montaña preferida, ubicada en el Himalaya, con casi 7.000 metros de altura y considerada por los montañeros como la más bonita del mundo.

Su llamamiento a través de las redes sociales invitando a distintos afectados por la enfermedad, fueran pacientes o familiares, a unirse a la cordada tuvo un gran éxito, ya que muchos de ellos quisieron hacerlo in situ, como Jaime Lafita, multideportista de Getxo (Bizkaia) perteneciente a la asociación DalecandELA, y Miguel Ángel Roldán, un triatleta cordobés y preparador físico ligado a la asociación Saca la lengua a la ELA.

Por último, se sumó Itziar Pérez que por su condición física realizó el viaje a través de su imaginación con un cuento que narra la historia de unos montañeros y unos hombres valientes con ELA que parten desde España hasta el Himalaya para acordar el Ama Dablam. La historia, llena de sentimientos y valores, ha sido editada por el Gobierno Vasco y se incluye en el programa de los colegios.

Pero la COVID-19 complicó las cosas. El Gobierno de Nepal no les dio el visado para cruzar la frontera de Kaytmandú y tuvieron que buscar alternativas y reiventar el proyecto. Así surgió TeideEla Ruta 04 que les obligó a cambiar el Himalaya por el Teide, la cima más alta de España, a la que además de las tres asociaciones ya citadas se une Dar Dar.

Itziar y Pablo no podrán participar de ninguna manera, ni activa ni virtualmente, debido a su deterioro físico aunque ambos son conscientes de la expedición. Jaime y Miguel Ángel sí lo harán de manera activa acompañados por un grupo de 17 personas, cinco de ellas de la Isla, liderados por el alpinista Juan Diego Amador, y el resto de la Península, entre los que se encuentra un fisioterapeuta, un médico, un grupo de seis montañeros y otro que se encargará de grabar el documental que luego se editará con fines recaudatorios.

Mensajes en una botella

La expedición arranca el próximo lunes a las 07.00 horas desde la playa de Garachico y comprende tres tramos. En este primer punto recogerán una botella con los mensajes de muchos enfermos y familiares de ELA enviados de distintos puntos de España que se leerán cuando lleguen a la cumbre. El segundo tramo llegará hasta Pico Viejo, a 3.084 metros, mientras que el miércoles tienen previsto realizar el último y alcanzar los 3.718 metros sobre el nivel del mar a la cima del Teide.

Un nuevo reto con la montaña de protagonista pero con el mismo objetivo que los anteriores: hacer visible la ELA para que se puedan destinar recursos suficientes a la investigación y lograr detener una enfermedad, de la que cada año se diagnostican 900 nuevos casos en España.