Santa Cruz

El mundo del Carnaval coincide: “La salud es lo primero”

El apoyo a la suspensión de la fiesta en 2021 es unánime por parte de sus principales actores; la oposición también se suma al apoyo, pero critica la “falta de transparencia”

Carnaval de Día en Santa Cruz de Tenerife

La suspensión del Carnaval en 2021 es una mala noticia para un Santa Cruz que tiene en esta fiesta su principal escaparate. Sin embargo, en tiempos de pandemia como el que vivimos, pocas decisiones políticas van a contar con tanto respaldo. Ayer, los grupos que conforman el Carnaval coincidieron en que, a pesar de ser un día triste, “la salud está por encima de todo”. Los partidos políticos que conforman la oposición en el Ayuntamiento de Santa Cruz, coincidieron también en este análisis con los principales afectados, aunque matizan que una decisión tan importante debería haber sido tomada antes y de forma unánime por el Pleno.

Maxi Carvajal, director de la murga Diablos Locos, resumía muy bien el sentir de muchos de los carnavaleros: “Llevo desde los 4 años en la murga, y tengo 52, así que imagínate, no he visto otra cosa que Carnaval. Todo el año estoy de un lado a otro, con las letras, los disfraces, la presentación, y, ahora mismo, no sabe uno qué hacer”. El director de Diablos fue uno de los primeros en anunciar que su murga no saldría, por eso apoya la decisión de suspender el Carnaval. “La vida sigue y eso haremos en Diablo, seguiremos con cosas como la recogida de alimentos y mascarillas, con la venta de pulseras solidarias o la recogida de juguetes para los más pequeños a final de año. Lo hacemos todo por wasap, sin vernos, o viéndonos dos o tres, cumpliendo con las normas de seguridad”.

Desde otro de los grupos señeros de la fiesta, Los Cariocas, su presidente, José Manuel González, recordaba que las comparsas fueron las primeros en renunciar a los concursos. “Lo teníamos claro desde el principio que no habría Carnaval. Era una cosa que se esperaba”. “Como carnavalero -continuó- me disgusta, pero la salud es lo primero”. El presidente de Cariocas plantea que este 2021 sea una especie de aña sabático, en el que “tomar fuerzas”, y así, “en 2022 salir con más ganas”.

Para la comparsa también es raro que a estas alturas del año no esté trabajando. “Ya estaríamos con el diseño, haciendo pruebas y ensayando desde primeros de septiembre. Como es lógico, nos echamos de menos, pero mantenemos el contacto a través de wasap, sabiendo que estamos todos bien”.

Otros de los grupos protagonistas en el Carnaval son las rondallas, y una de las más galardonadas, El Orfeón de La Paz, también apoya la decisión de suspender la fiesta. “Contra la enfermedad no podemos luchar”, afirma su presidente Esteban Afonso. “Es complicado, pero no nos queda otra que asumir lo que nos dicen las autoridades. Tenemos que tener paciencia, y sabemos que, en caso de que se dé algún tipo de celebración, tendremos tres meses para prepararnos, tal y como se ha comprometido Fiestas”, añade. Al igual que el resto, Afonso tiene palabras para toda las personas que se mueven en torno a los grupos. “Hay un montón de gente que está detrás, empresas que han invertido en telas o las costureras, que no se cómo se van a arreglar”. En cualquier caso, “nosotros seguiremos trabajando dentro de nuestras posibilidades y seguiremos montando el repertorio”.

Diseñadores

En el grupo de los diseñadores, Santi Castro, admite que, aunque es una situación triste y rara, “hay que anteponer la salud y las ayudas a la gente al Carnaval. Eso es algo que tengo muy claro”. Castro llama la atención sobre que aunque se celebrara el Carnaval, “dependemos del turismo y los turistas no vienen, así que celebrarlo tampoco nos va a ayudar mucho”. En cuanto a su trabajo como diseñador, “al igual que al resto, también nos vemos muy afectados, quizá más porque no tenemos ningún tipo de ayuda y dependemos de las firmas comerciales, firmas que ahora mismo no sabemos en qué condiciones están, con ERTE o directamente cerradas”. También cree que esto hará que, en 2022, “salgamos con unas ganas tremendas de volvernos locos con el Carnaval”.
En el mismo gremio que Santi Castro está María Díaz, de la firma Marco y María, que se encargaron de dirigir las galas del Carnaval 2020. También apoya la suspensión. “Si fiestas como las Fallas, la Feria de Abril o los San Fermines se han suspendido, era lógico pensar que nuestro Carnaval también se suspendería. Es una decisión que había que tomar por responsabilidad, es muy triste, pero lo primordial es superar esta crisis sanitaria”. En cuanto a si el Ayuntamiento ha contactado con la firma para abordar la anunciada gala homenaje al Carnaval, Díaz admite que no ha tenido noticia alguna desde la primera reunión que mantuvo con el concejal de Fiestas a principios del verano. “Imagino que ya tendrán gente que están trabajando en ello, pero con nosotros no han hablado”, concluyó.
Otra de las instituciones que también expresó ayer su pesar por la suspensión de la fiesta chicharrera fue el Aula Cultura del Carnaval. Su responsable, Pedro Mengíbar, quiso lanzar un mensaje positivo. “Es una noticia que nos parece lógica y prudente, pero no por esperada nos exime de tristeza. El COVID-19 ostenta desde hoy el dudoso honor, junto a la Guerra Civil española, de ser los únicos que han conseguido que no haya Carnaval a lo largo de nuestra historia”. Aún así, “desde el Aula de Cultura pondremos nuestro granito de arena para que el próximo mes de febrero, aunque solo sea un poquito, y cumpliendo con todas las medidas sanitarias vigentes, Santa Cruz no pierda su eterno aroma a Carnaval”.

Reacciones políticas

Y del mundo del Carnaval a la política. La que hasta el pasado mes de julio ostentó la Alcaldía, la socialista Patricia Hernández, lamentó que esta decisión “tan trascendental” no se haya tomado en el Pleno. “Una cuestión tan importante trasciende del equipo de gobierno. Es evidente que la tenían tomada desde hace tiempo, y sin embargo nos hemos enterado todos por la prensa”.
Hernández también pidió “responsabilidad, seriedad y transparencia” ante los anuncios de los últimos meses. “Primero que si Carnaval en mayo, luego en abril, agosto, ahora esto. En esos momentos de crisis, y con decisiones tan importantes, lo que se exige es seriedad”. En cuanto al fondo de la cuestión, “sabemos que es una noticia dolorosa en una situación de crisis sanitaria, y más allá de los bandazos, los anuncios y las improvisaciones, que esperemos que el equipo de Gobierno abandone, lo prioritario es la salud, las indicaciones de la autoridad sanitaria y encontrar alternativas para las familias y las empresas que se verán gravemente afectadas por la cancelación del Carnaval”.
En términos similares se expresó la representante de Ciudadanos, Matilde Zambudio. “A la vista de la evolución de la crisis sanitaria y la incertidumbre que existe actualmente consideramos razonable la suspensión del Carnaval, siempre tiene que primar la seguridad de las personas, y no se puede garantizar si se celebra un Carnaval tal y como lo conocemos”. “Es más -continuó- lo que no sé entendía era la confusión creada por el señor Cabello, anunciando distintas fechas, generando expectativas falsas a sabiendas de que no podía garantizar la seguridad que se requiere en estos momentos excepcionales”.
Por su parte, el portavoz de Unidas Podemos, Ramón Trujillo, que también apoyo la decisión, animó al grupo de Gobierno a reunirse con los feriantes -y con otros sectores que necesitan los ingresos que obtienen en Carnaval- “para evaluar posibles alternativas y medidas de apoyo que pudiera adoptar el Ayuntamiento”.
Por ultimo, el socio de gobierno de CC en la Alcaldía, el Partido Popular, en boca de Guillermo Díaz Guerra, detalló que, “hemos tomado esta decisión priorizando el derecho a la protección de la salud de las personas. La mejor fiesta del mundo no merece decisiones temerarias, sino razonadas. Es un sacrificio común y la gente lo entiende así. Vendrán tiempos mejores”.

Un nuevo escollo para el comercio

Unos tiempos mejores que también esperan que llegue el sector comercial y de la restauración de Santa Cruz, que ve en esta suspensión un nuevo golpe a su ya maltrecha economía. “Ya no solo es la campaña de Navidad y Reyes, sino también la de Carnaval, que en los últimos años había ido ganando peso en el comercio, vendiendo artículos del Carnaval, sobre todo con la fiesta de día”. “Es una decisión lógica, pero también es una preocupación añadida”.