crisis coronavirus

Europa se prepara para un confinamiento masivo

Francia impone desde esta medianoche un mes de cuarentena a su población, que recuerda a la de primavera, pero con las escuelas abiertas y teletrabajo. “Esta segunda ola será más dura y mortífera”, afirma Macron. Alemania cierra bares y restaurantes, y en España, que hoy aprueba el estado de alarma, avanzan los cierres perimetrales por territorios
Angela Merkel y Emmanuel Macron anunciaron ayer restricciones severas para tratar de contener la segunda ola de la COVID, que golpea con fuerza al continente europeo.
Angela Merkel y Emmanuel Macron anunciaron ayer restricciones severas para tratar de contener la segunda ola de la COVID, que golpea con fuerza al continente europeo.

Las dos principales potencias de la Unión Europea, Alemania y Francia, sentaron ayer un precedente de lo que, todo apunta, será la estrategia del club comunitario para combatir la segunda ola de contagios de COVID-19, decretando medidas aún más duras y que, de nuevo, como en marzo, ponen freno a la economía, aunque en menor grado que entonces. El Ejecutivo galo, a través de su presidente, Emmanuel Macron, dio a conocer que impondrá un confinamiento general desde el viernes hasta el 1 de diciembre, el cierre de los servicios no esenciales y la generalización del teletrabajo, con el único matiz de que las escuelas seguirán abiertas. Por su parte, la canciller germana, Angela Merkel, anunció que el próximo lunes se prohibirá la apertura de bares y restaurantes durante 28 días en todo el territorio nacional, siendo la pauta más estricta que, hasta la fecha, se ha establecido en el país.

Sendos paquetes normativos tienen por objetivo aplanar la curva epidemiológica, tras haber experimentado en las últimas semanas lo que Macron denominó en su comparecencia “aceleración repentina” de los contagios. De hecho, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, Francia posee un índice acumulado de afección del virus (IA, casos por cada 100.000 habitantes detectados en los 14 días anteriores) superior a 650, toda vez que ayer registró 70.000 nuevos positivos -que algunos estudios elevan a más de cien mil- y 523 muertes. Alemania, por el contrario, tendría un IA de apenas 156,2, si bien el Instituto Robert Koch, entidad de referencia en la materia, validó la conveniencia de las medidas adoptadas por el Gobierno de Merkel para evitar la expansión del patógeno.

El epicentro europeo de la pandemia continuaría siendo República Checa, con un valor de 1.448,7 para el mismo parámetro, seguida muy de cerca por Bélgica (1424,2), y luego Liechtenstein (854,7), Luxemburgo (821,6), Eslovenia (786,8), Países Bajos (711), Francia y, en octavo lugar, España (470,1). Unas cifras ante las que varias comunidades autónomas manifestaron ayer que recurrirán al cierre perimetral de sus territorios, tales como Castilla y León, Castilla La-Mancha, la Región de Murcia, Andalucía o Cataluña. Madrid, por su parte, supeditó aprobar las restricciones de movilidad a que el Gobierno central le permita aplicarlas solo durante el puente de todos los santos, e incluso puso sobre la mesa que se puedan declarar “por días”. Un escenario que ya comienza a parecerse al de marzo, y que va en la línea de la descripción que el líder francés hacía sobre el segundo asalto contra el coronavirus, adelantando que esta etapa será “más dura y mortífera que la primera”.

Y en ese mar de penumbra, donde la UE se ve abrumada por la pandemia y España está al borde de seguir la estela de su entorno, Canarias se erige como la autonomía más aventajada. De todo el país, las dos provincias isleñas son las que mejores datos tienen, con un IA de 74,93 en Santa Cruz de Tenerife y de 32,67 en Las Palmas de Gran Canaria. Es por ello que el Ejecutivo regional puso en marcha esta semana una campaña turística basada en la imagen de destino seguro, con vistas a la recuperación de su actividad productiva preponderante. Y para lograrlo, también será un factor a considerar la batería de pautas a las que dio luz verde ayer la Comisión Europea, que incluye la realización masiva de test, un rastreo de contactos de manera conjunta en toda la eurozona y coordinación entre los expertos en epidemiología.

TE RECOMENDAMOS