tribuna

Chaxiraxi, bajo la luz del canopo

Fueron los guanches primero, (la más morena, la más bonita), en esta tierra canaria (desde la cumbre hasta la ermita). Los que cargaron a hombros la Virgen de Candelaria; la Virgen de Candelaria (dos de febrero, van los romeros), en esta tierra canaria”.
(Los Sabandeños)

La cultura de los primeros canarios parte de su íntima conexión con el medio natural. La puntual aparición en el firmamento de Canopo, la estrella del sur, la más brillante de la constelación, que supera en intensidad a Siro y a nuestro Sol, sirvió a los isleños como fiel referente para fijar su particular calendario. La llegada de Canopo en el orto acrónico, al ponerse el sol, que acontecía seis lunas después del helíaco, sorprendía por su intensidad en el recién estrenado de febrero y despertaba admiración cual luz sacralizada, acogiéndola como referencia en su religión astral. Así lo señala el matemático e historiador José Barrios García, profesor de la ULL, quien ha estudiado el sistema de numeración y calendarios de las poblaciones de Gran Canaria y Tenerife, considerando que el culto guanche a esta estrella se transfirió posteriormente a la Virgen de Candelaria, convirtiéndola en la principal festividad católica de la Isla.
El dominico fray Alonso de Espinosa señala en su imprescindible Historia de Nuestra Señora de Candelaria que la imagen que llega a las costas del menceyato de Güímar, cien años antes de que se inicie la conquista, fue reconocida por los guanches, refiriéndose a ella con la expresión «Achmayex, guayaxerax, achoron achaman» o «La madre del sustentador del cielo y tierra». El franciscano Fran Juan de Abreu Galindo en Historia de la conquista de las siete islas de Canaria, señala “adoraban â Dios, â quien llamaban Guaraxíraxí. y â Santa María después que les aparición la llamaban Chaxíraxí. […] Y Chaxíraxí, quiere decír, la que carga al que tíene al mundo”
Jose Barrios, citando a Espinosa, recuerda que en 1496, una vez terminada oficialmente la conquista de la isla, los españoles, que conocían el culto guanche a Candelaria en Achbinico, decidieron adoptarlo como el principal culto católico de la recién conquistada isla, celebrando su festividad anual por primera vez el 2 de febrero de 1497. Desde entonces, y hasta hoy su devoción, ha continuado siendo con diferencia la más importante de la isla con dos celebraciones anuales, la del 2 de febrero- la celebración oficial, y la del 15 de agosto- la celebración popular”.
La festividad de la Candelaria se establece exactamente 40 días después de la Navidad, fiesta de la Purificación. El relato bíblico señala que en cumplimiento de la Ley de Moisés, María y José se desplazan de Nazaret a Jerusalén para presentar en el Templo a Jesús. Se menciona el encuentro con Simeón, hombre justo y piadoso, quien proclama asir en en sus manos al Salvador, que alumbrará a las naciones. La oblación se expresa con la candela y la entrega de una tórtola, signos que quedan patentes en la iconografía y que en libre adaptación a nuestro medio podríamos simbolizar con nuestra ave canora más señera, el pájaro canario.

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